por INNOS | Jun 18, 2024 | Noticias
El reciente webinar «Reactivación económica, política pública en salud y propiedad intelectual en Colombia» reunió a destacados expertos internacionales para discutir el papel crucial de la propiedad intelectual en la innovación y desarrollo del sector salud en Colombia. Entre los participantes estuvieron Emily Michiko Morris, Stephen Ezell, Mark Schultz, Juan Carlos Suárez, Carlos Felipe Escobar, quienes ofrecieron una visión profunda sobre las regulaciones y desafíos actuales en el país.

Juan Carlos Suárez abrió el debate destacando los recientes cambios en la normativa del sector salud en Colombia. Resaltó cómo actores tanto públicos como privados están promoviendo la innovación en salud. El Dr. Carlos Felipe Escobar, Director de INNOS, ofreció una visión amplia de la situación actual en Colombia, destacando que el país tiene ahora un gobierno de izquierda, liderado por el presidente Gustavo Petro. Este gobernante anunció, durante su campaña electoral, en primer lugar, la necesidad de reformas significativas en áreas como salud, pensiones, trabajo, educación, y ciencia, tecnología e innovación. Además, de una reindustrialización del país, especialmente sobre investigación en ciencia, innovación y tecnología, por medio de una iniciativa denominada “Serenidad Nacional de Salud”, que plantea generar más conocimiento y soluciones para el país, permitiéndole ser más autosuficiente en términos de tecnologías sanitarias y hacer la industria local más capaz para producir los recursos y tecnologías que la salud podría necesitar para salir adelante.
Emily Michiko Morris, investigadora principal en la Universidad de Akron, abordó la implementación de la licencia obligatoria en Colombia. Explicó que esta es una herramienta que permite a los países exigir a los titulares de derechos de propiedad intelectual que otorguen licencias a cambio de una compensación razonable, permitiendo la producción local de tecnologías patentadas. Sin embargo, Morris advirtió que la licencia obligatoria no solo implica la obtención de la patente, sino también la inversión en infraestructura y sistemas de fabricación. Países como Malasia y Brasil han otorgado licencias obligatorias sobre medicamentos patentados, pero luego enfrentaron dificultades para producir estos medicamentos de manera eficiente.
Los desafíos de implementar licencias obligatorias en Colombia fueron otro punto crucial del debate. Morris subrayó la importancia de considerar el uso a largo plazo de estas licencias, especialmente si se convierten en una práctica habitual. Mark Schultz, otro de los panelistas, agregó que la falta de protección de los derechos de propiedad intelectual puede disuadir a las empresas de hacer negocios en el país, lo que resultaría probablemente en una menor disponibilidad de medicamentos y otros productos esenciales.
Por su parte, Stephen Ezell destacó que los países tienen dos opciones en una economía global competitiva: adoptar una estrategia de atracción o una estrategia obligatoria. La estrategia de atracción implica crear un ambiente fuerte y atractivo para los inversores globales, mientras que las licencias obligatorias pueden llevar a que los inversores solo inviertan lo mínimo indispensable, excluyendo al país de mayores oportunidades de inversión. Para lograr un equilibrio entre la propiedad intelectual y el acceso a la innovación en salud, Morris recomendó explorar nuevas tecnologías para desarrollar terapias sanitarias y reducir los costos de desarrollo. Schultz añadió que es fundamental no socavar la inversión en productos farmacéuticos o nuevas licencias tecnológicas. En cambio, se debe construir infraestructura, establecer clínicas y formar a los proveedores de atención sanitaria.
A continuación, se planteó la cuestión de los desafíos que enfrenta un país como Colombia al tratar de implementar este tipo de licencias. Emily respondió que es importante considerar la utilización a largo plazo de una licencia obligatoria, especialmente si se hace de manera habitual. Mark agregó que, si los derechos de propiedad intelectual de las empresas no están protegidos, estas pueden evitar hacer negocios donde saben que pueden perder su dinero, donde pueden perder sus inversiones. En el caso de los productos farmacéuticos, cuando una empresa farmacéutica decide no hacer negocios, los medicamentos no llegan al país. Estos aportes reflejan que el abuso del uso de licencias obligatorias puede desalentar esta inversión extranjera directa y, como resultado, puede perjudicar seriamente a las industrias nacionales.
A esto, Stephen señaló que los países tienen probablemente dos opciones para competir en una economía global altamente competitiva: pueden adoptar una estrategia de atracción o una estrategia obligatoria. La estrategia de atracción implica presentar a los inversores globales un ambiente fuerte y atractivo para invertir en industrias de tecnología avanzada. Por otro lado, las licencias obligatorias esencialmente logran con esta estrategia es que los inversores globales solo inviertan el mínimo indispensable requerido en ese país, haciendo que el país se excluya a sí mismo.
Asimismo, se planteó una nueva pregunta, sobre diferentes recomendaciones para el país que puedan generar un balance entre la Propiedad Intelectual y el acceso a la innovación en salud, a esto Michiko respondió que es necesario explorar nuevas formas, en particular nuevas tecnologías, para desarrollar terapias sanitarias, pero reduciendo los costos de desarrollo de estos productos. Mark añadió que la mejor manera de desarrollar un sistema de atención sanitaria es no socavar la inversión en productos farmacéuticos o nuevas licencias tecnológicas. Por tanto, debemos romper con la tendencia a buscar respuestas fáciles y debemos salir al campo, construir infraestructura, establecer clínicas y formar a los proveedores de atención sanitaria. Por último, Stephen concluyó que, para compartir tecnologías a nivel global, se deben promover las licencias voluntarias, un ejemplo de esto es el proyecto de Mark «Innovar para la Salud que destacan cómo los empresarios y países en desarrollo están trabajando para resolver los problemas de salud global.
Finalmente, en los últimos aportes de la conversación se resaltó la intervención de Emily, en tanto señaló como las personas que no trabajan en el ámbito jurídico y tramitan una patente para obtener derechos de autor no conocen realmente las distinciones entre los tres tipos de derechos de propiedad. Sin embargo, recomendó no estar constantemente a la defensiva, sino tratar de explicar por qué esta industria hace lo que hace, o por qué utiliza su propiedad intelectual de una manera particular, brindando soluciones competitivas. Por otro lado, Stephen presentó otro enfoque, señalando que una cosa es que los responsables políticos se aprovechen de los derechos de propiedad intelectual de una gran corporación sin rostro como las grandes farmacéuticas, y otra muy distinta es que vean las especificaciones de los verdaderos empresarios e innovadores colombianos. A estos últimos es necesario incentivarlos a crear soluciones para el beneficio y la salud a largo plazo.
Consulta el webinar completo en: https://www.youtube.com/watch?v=IAlJcUGnG2c&t=1s
por INNOS | Jun 18, 2024 | Noticias
En el contexto global actual, la propiedad intelectual se ha convertido en un pilar esencial para el desarrollo económico y la innovación. Aunque a menudo se malinterpreta como un conjunto de normas que favorecen únicamente a las grandes corporaciones extranjeras, la realidad es mucho más compleja y beneficiosa, especialmente para las economías emergentes como la de Colombia.

Mark Schultz, experto en derecho de propiedad intelectual y miembro senior de Geneva Network, ofrece una perspectiva esclarecedora sobre la verdadera función de la propiedad intelectual. Según Schultz, la propiedad intelectual es mucho más que un simple derecho exclusivo para utilizar o vender una invención. Representa un conjunto de etapas fundamentales que abarcan desde la creación hasta la comercialización de una invención, facilitando su acceso a los consumidores y recompensando a los innovadores.
Uno de los grandes malentendidos acerca de la propiedad intelectual es que su objetivo principal es frenar la competencia y recompensar la invención. Esta visión simplista no considera que la propiedad intelectual es, en realidad, una herramienta poderosa para el desarrollo económico. Schultz destaca que las leyes de propiedad intelectual deben verse como una política esencial para el desarrollo nacional. Protegen las inversiones, fomentan la creación de empresas y apoyan la fabricación y distribución de productos innovadores.
El iPhone de Apple y Coca-Cola son ejemplos perfectos de cómo la propiedad intelectual impulsa la innovación y el desarrollo. Aunque la tecnología del iPhone existía desde 2007, fue necesaria una inversión considerable para desarrollar un producto atractivo para los consumidores. De manera similar, Coca-Cola ha logrado una presencia global gracias a inversiones en fabricación local, marketing y cumplimiento normativo. Estas inversiones solo son posibles en un entorno donde la propiedad intelectual está protegida, proporcionando la seguridad necesaria para que las empresas arriesguen su capital.
La industria farmacéutica es otro sector donde la propiedad intelectual juega un papel crucial. El desarrollo y producción de medicamentos requiere una inversión enorme no solo en plantas de producción, sino también en la educación de médicos y pacientes sobre su uso. En un mundo donde la industria farmacéutica está fuertemente regulada, la propiedad intelectual garantiza que los innovadores puedan recuperar sus inversiones y continuar desarrollando nuevos tratamientos.
Es esencial que los países protejan la inversión y fomenten un entorno seguro para las empresas. Cuando las empresas confían en la protección de sus derechos de propiedad intelectual, están más dispuestas a compartir conocimientos y tecnología, beneficiando así a los socios locales y al desarrollo económico del país. Por ejemplo, los países con derechos de propiedad intelectual fuertes ven mejores alianzas internacionales, ya que los inversores extranjeros confían en la protección de estos derechos y están más dispuestos a colaborar con pequeñas empresas locales.
Además, las licencias voluntarias, donde los innovadores trabajan con empresas locales para fabricar productos de manera eficiente, ofrecen precios más bajos y benefician a todas las partes involucradas. Este enfoque cooperativo es mucho más efectivo que las licencias obligatorias, que pueden aumentar los costos y desalentar la inversión. En el caso de los medicamentos, la propiedad intelectual asegura que los innovadores puedan recuperar sus inversiones y seguir desarrollando nuevos tratamientos esenciales. Esto no solo beneficia a las empresas, sino también a los pacientes que necesitan acceso a medicamentos innovadores y de alta calidad. Para Colombia, adoptar políticas sólidas de propiedad intelectual puede significar un futuro más próspero, con mayores inversiones, más innovación y un mejor bienestar para su población.
Consulta el webinar completo en: https://www.youtube.com/watch?v=IAlJcUGnG2c&t=1s
por INNOS | Jun 13, 2024 | Noticias
El Foro de Salud organizado por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), toma lugar este año el 12, 13 y 14 de en Cartagena. Este año el tema central que convoca a diversos actores es la financiación del sistema de salud, su sostenibilidad y la visión de lo que se aspira deberá ser la salud de los colombianos en el mediano y largo plazo. Desde sus espacios de instalación se han abordado temas críticos y de gran relevancia para el futuro del sistema de salud colombiano. Con la participación de destacados líderes del sector, el foro permitió una reflexión profunda sobre los logros alcanzados en los últimos 30 años, así como los desafíos y oportunidades que se presentan en el horizonte.

Anwar Rodríguez, Vicepresidente de Salud de la ANDI, inició la jornada destacando los avances significativos del sistema de salud. Desde la protección financiera de los hogares hasta la mejora en la percepción de calidad de los servicios de salud, los logros son notables. En 1997, el 45% de la población enfrentaba barreras significativas para acceder a servicios de salud, mientras que en 2022 esta cifra se redujo al 5%, aunque incrementó ligeramente a 7,3% en 2023. Asimismo, el 60% de los colombianos en zonas urbanas asisten anualmente a consultas preventivas, y la percepción de buena calidad en las EPS es del 70%.
Sin embargo, estos avances no han sido suficientes para mitigar la crisis estructural de desfinanciación que enfrenta el sistema. Rodríguez hizo un llamado urgente a resolver este problema para proteger los logros alcanzados y asegurar la sostenibilidad del sistema. A pesar de que el gasto público en salud ha crecido del 4% del PIB en 2000 al 7% en 2022, el sistema sigue estando desfinanciado, con un faltante acumulado de entre 9 y 14 billones de pesos en 2023. La necesidad de buscar alternativas para distribuir el riesgo financiero, fortalecer fuentes tradicionales de financiación y generar nuevas fuentes es imperativa.
Mauricio Santa María, Ex Ministro de Salud, ofreció una visión crítica sobre las finanzas públicas en salud, señalando que las proyecciones fiscales actuales no son sostenibles. La siniestralidad ha alcanzado el 106% en 2024, y las principales presiones de gasto incluyen innovaciones farmacéuticas, cambios demográficos y el aumento de la demanda per cápita de servicios de salud. Santa María subrayó que el sistema de salud actual está en una situación crítica, con varias EPS intervenidas o retirándose, lo que afecta a millones de asegurados y genera una pérdida de confianza en el sistema.

Ante este panorama, es fundamental repensar el modelo de salud para garantizar la sostenibilidad y eficiencia del sistema. Un nuevo modelo debe incluir una auditoría efectiva del control de costos y servicios, garantizar el acceso y sostenibilidad para pacientes crónicos y de alto costo, y proteger lo ganado en gasto de bolsillo. Además, se deben crear modelos para atender las brechas de acceso en zonas rurales y apartadas, y fomentar la innovación y el autocuidado para incrementar la eficiencia.
Estos espacios resaltan la importancia de un plan de trabajo mancomunado entre todos los agentes de la cadena de valor del sector salud. Esto incluye profundizar el rol del sector privado, incrementar la eficiencia mediante innovación, y repensar el ciclo de formulación, financiación, ejecución y evaluación de la política pública en salud. Es fundamental crear una política industrial del sector que se adapte a los desafíos del siglo XXI, subrayar la urgencia de abordar la desfinanciación estructural del sistema de salud colombiano y de repensar los modelos de aseguramiento y financiación. Sin duda aunque el sistema enfrenta desafíos significativos, también existen oportunidades para transformarse y adaptarse a las necesidades actuales y futuras.
por INNOS | Jun 11, 2024 | Noticias
En la obra monumental «La Rebelión de Atlas» de Ayn Rand, un bestseller internacional y referente en muchas escuelas de negocios por su análisis profundo sobre la economía y la ética del capitalismo, se presenta una sociedad en la que los innovadores, emprendedores y pensadores son castigados por su éxito y esfuerzo, mientras que aquellos que contribuyen poco o nada son recompensados en nombre de la justicia social. Publicada en 1957, la novela ha vendido millones de copias y ha sido nombrada por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos como el segundo libro más influyente en la vida de los estadounidenses después de la Biblia. La trama nos lleva a través de la desesperación de los personajes principales, quienes finalmente deciden retirarse de una sociedad que los oprime, llevando a un colapso inevitable.
La novela sigue a personajes como Dagny Taggart, una ejecutiva ferroviaria, y Hank Rearden, un industrial del acero, quienes luchan por mantener sus empresas en funcionamiento en medio de un entorno económico cada vez más hostil. La sociedad en la que viven está gobernada por políticas que penalizan el éxito, premian la mediocridad y centralizan los recursos y la toma de decisiones en los gobernantes. Las regulaciones excesivas y las políticas de redistribución de la riqueza sofocan la innovación y la productividad.
A medida que la situación se vuelve insostenible, los mejores y más brillantes de la sociedad, los «motores» del progreso, comienzan a desaparecer misteriosamente. Este éxodo es liderado por John Galt, quien convence a los innovadores y empresarios de retirarse a una comunidad secreta donde pueden vivir y trabajar libremente, sin las restricciones impuestas por el gobierno. La retirada de estas mentes brillantes lleva al colapso de la economía y la sociedad, que se ve gobernada por personas técnicamente incompetentes, apoyadas únicamente en una supuesta superioridad moral y en la lucha por la justicia social.
Este escenario ficticio resuena poderosamente con la crisis actual del sistema de salud en Colombia. Las recientes solicitudes de retiro de Compensar y Salud Bolívar, así como la solicitud de desmonte progresivo de EPS Sura, reflejan un sistema que ha dejado de reconocer e incentivar adecuadamente a quienes realmente lo mantienen vivo: los innovadores, los investigadores y los emprendedores del sector salud.
No solo son las EPS las que están en retirada. Clínicas y hospitales también anuncian el cierre de servicios, emprendedores en salud orientan sus estrategias hacia otros países y los jóvenes talentos profesionales en salud, especialistas e investigadores aumentan su interés por migrar a lugares que les ofrezcan un futuro más prometedor. Esta fuga de talento y recursos es un reflejo claro de la falta de incentivos y reconocimiento en el sistema de salud colombiano.
En «La Rebelión de Atlas», los personajes clave como Dagny Taggart y Hank Rearden simbolizan la excelencia, la innovación y el compromiso con la calidad. Sin embargo, son aplastados por un sistema que prefiere nivelar hacia abajo antes que reconocer el mérito. En Colombia, las EPS y los hospitales que han sostenido el sistema de salud a través de décadas de desafíos y adversidades ahora enfrentan una presión insostenible. La falta de pagos oportunos, las regulaciones excesivas y una estructura que no promueve la competencia ni la innovación están llevando a estos actores a un punto de quiebre.
El mensaje central de Ayn Rand es claro: no se puede sostener una sociedad —o en este caso, un sistema de salud— dinámico y vibrante sin la participación y el reconocimiento de quienes realmente lo impulsan. Al igual que en la novela, donde la retirada de los protagonistas lleva al colapso de la economía y la sociedad, en Colombia, la crisis de las EPS y los hospitales amenaza con desmoronar todo el sistema de salud. Y una crisis o colapso del sector salud, tarde o temprano se convierte en una crisis sistémica que impacta las demás esferas de la sociedad y la industria.
La lección que debemos extraer es contundente. Un sistema de salud que no incentiva la innovación y no reconoce el esfuerzo y la excelencia está condenado al estancamiento y eventual colapso. Es fundamental que se establezcan políticas que fomenten la inversión en investigación y desarrollo, que promuevan la competencia leal y que reconozcan el mérito de aquellos que dedican sus vidas a mejorar la salud de la población.
En el desenlace de «La Rebelión de Atlas», los innovadores y emprendedores, liderados por John Galt, retornan a la sociedad después de que esta ha colapsado, con la esperanza de reconstruirla sobre principios de libertad, reconocimiento al mérito y respeto por la innovación. De manera similar, el desenlace de la crisis del sistema de salud en Colombia puede y debe ser esperanzador. Si logramos crear un entorno que valore y promueva la creatividad, la investigación y el emprendimiento, podemos transformar nuestro sistema de salud en uno de los más avanzados y resilientes del mundo.
La solución a la crisis del sistema de salud en Colombia no puede ser la simple redistribución de recursos, la implementación de controles más estrictos y, en resumen, la estatización del sistema. Debemos apostar por un modelo que valore y promueva la creación de valor, que recompense la innovación y que ofrezca incentivos claros para aquellos que están dispuestos a asumir riesgos y liderar el cambio. Solo así podremos tener un sistema de salud vivo, vibrante, dinámico e innovador, capaz de responder a las necesidades del presente y los desafíos del futuro.
Al igual que en «La Rebelión de Atlas», la clave para superar la crisis del sistema de salud en Colombia radica en reconocer y apoyar a los verdaderos motores del progreso. No podemos permitirnos el lujo de perder a nuestros mejores talentos en medio de una maraña de regulaciones y desincentivos. Es momento de reimaginar nuestro sistema de salud con un enfoque que premie la excelencia y la innovación, asegurando así un futuro saludable para todos.
por INNOS | Jun 11, 2024 | Noticias
El pasado 5 de junio de 2024 se llevó a cabo el webinar titulado “¿Cuáles son las cargas socioeconómicas de las enfermedades en Colombia?”. En este espacio se expuso una nueva perspectiva del sector salud, profundizando en la carga socioeconómica de diversas enfermedades y la importancia de pensar la salud desde una articulación con otras áreas. El evento contó con la participación de diversos actores del sistema de salud, desde el Congreso, la academia e instituciones de investigación enfocadas en salud.
Dennis Ostwald, director del Instituto WiFOR, presentó un estudio sobre las cargas socioeconómicas en América Latina, desarrollado con el apoyo de Fifarma. Este estudio tenía como objetivo asistir a diversos países de la región en su auto-comprensión y comparación, iluminando el camino hacia la creación de políticas públicas en salud más eficientes. Tres puntos clave se destacan entre los hallazgos más relevantes: primero, la necesidad de considerar la salud como un sector macroeconómico crucial; segundo, la reinterpretación del gasto en salud como una inversión inteligente que contribuye a una economía exitosa; y finalmente, el reconocimiento de enfermedades específicas, como la diabetes tipo II y la migraña, que representan un 30% de la carga económica del país.
Pedro Flórez, Senador de la República de Colombia, recalcó la relevancia de estos datos y enfatizó la necesidad de divulgarlos entre todos los actores implicados en la toma de decisiones. Ostwald añadió que es esencial la participación de la academia y el Ministerio de Hacienda en Colombia, lo cual facilitaría la creación de una narrativa convincente que explique por qué es beneficioso invertir en salud, y a su vez permitiría profundizar en el tema, evaluar estrategias y mejorar prácticas.
Luis Fernando Gutiérrez, director del doctorado en salud pública, destacó otro punto crucial: aunque existe una visión macro, es indispensable que la academia desglosara estas ideas en aspectos más específicos, identificando con mayor precisión los sectores que se ven más afectados y han experimentado una pérdida de productividad. Esto se suma a lo expresado por Flórez, quien subrayó la necesidad de territorializar esta información a partir de los datos y desde los mismos territorios. «Con ello, podemos construir territorios saludables y tomar decisiones más eficaces»; estas afirmaciones, aunque marcan un punto importante al detallar las consecuencias a nivel micro, también destacan la necesidad de un enfoque más personalizado y centrado en las necesidades específicas de cada territorio.
En este sentido, Gutiérrez y Ostwald destacaron la trascendencia de esta problemática no solo a nivel nacional, sino también a escala global. Se puso de relieve la relevancia del efecto onda, ya que de no contener esta situación se podría comprometer incluso la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, como la erradicación del hambre, la reducción de la pobreza y el fomento de un consumo y producción sostenibles.
Por último, el Dr. Carlos Escobar, Director del INNOS, destacó dos puntos cruciales. Primero, argumentó que, a pesar de que se estima que el gasto en salud de Colombia representa el 8% del PIB, estas cifras se basan en métricas tradicionales que no proporcionan un panorama completo de la situación. Estas métricas tradicionales a menudo dejan fuera factores esenciales como las cifras en talento humano en salud —que se suma al sector de educación superior—, la industria médica, la infraestructura sanitaria y la alimentación, entre otros. Por lo tanto, aunque el sector salud es enorme y contiene otros indicadores que fluctúan como cadenas alrededor del núcleo de la salud que contribuyen a su fortalecimiento, su impacto a menudo queda invisibilizado y se subestima la verdadera inversión y contribución del sector salud a la economía del país. Segundo, Escobar señaló que, aunque los determinantes sociales de la salud han sido un tema de creciente importancia en los últimos años, la discusión en torno a los determinantes políticos de la salud todavía es limitada. Estos determinantes políticos son factores que crean, mantienen o modifican las relaciones entre los actores del sistema de salud y los actores de la industria, incluidos los gobiernos locales o territoriales. Dichos factores desempeñan un papel esencial en la toma de decisiones relacionadas con la asignación de recursos, lo que ha llevado a una situación complicada que dificulta una asignación de recursos y políticas adecuada con un enfoque territorial. Esta situación evidencia el imperativo de que los responsables de la formulación de políticas comprendan y enfrenten estos determinantes para garantizar una asignación de recursos más equitativa y eficiente, mejorando así la salud en el país.
Para ver el webinar completo: https://www.youtube.com/live/y2WRUP2i7aE?si=5g6CEIAWkya2dT87