Argentina avanza en el proceso de adhesión al Tratado de Cooperación de Patentes -PCT-: un positivo mensaje para el ecosistema de innovación en salud

May 29 2026

Hace apenas unos días, la Cámara de Diputados de Argentina impulsó formalmente el avance del proyecto de adhesión al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés). El bloque oficialista llevó el proyecto a un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores, Legislación General e Industria, y dictamino positivamente a su tratamiento. Se trata, sin duda, de un momento que merece ser celebrado y analizado con detenimiento desde la perspectiva del ecosistema latinoamericano de innovación, inversión y economía del conocimiento en Argentina.

Argentina ha dsido durante años uno de los grandes ausentes en el principal sistema internacional de patentes. El PCT no es un mecanismo técnico menor: es la arquitectura que permite a inventores, universidades, centros de investigación y empresas proteger sus desarrollos en más de 158 países mediante una sola solicitud internacional, reduciendo costos, plazos y barreras burocráticas. Su propósito es simplificar el proceso de protección internacional de invenciones, facilitando una etapa de presentación unificada que difiere costos, reduce burocracia y permite mejores decisiones estratégicas en el camino.

El contexto que hace este momento posible.

Este avance no ocurre en el vacío. El 5 de febrero de 2026, Estados Unidos y Argentina firmaron un acuerdo recíproco de comercio e inversión que, más allá de las reducciones arancelarias, incluyó compromisos explícitos para modernizar el marco de propiedad intelectual argentino y alinearlo con los estándares internacionales. Argentina dio un paso fuerte derogando criterios de patentabilidad que restringian laposibilidad de obtener patentes farmaceuticas. Tambien, la adhesión al PCT fue identificada como una de las prioridades mas urgentes. El resultado político ya es concreto: Estados Unidos retiró a Argentina de su «Priority Watch List», la lista que señala a los principales países con observaciones en materia de propiedad intelectual, poniendo fin a una permanencia de tres décadas. Esta señal no es menor: recuperar credibilidad en el tablero internacional de la propiedad intelectual es habilitador para atraer inversión en innovación de alta complejidad, en sectores intensivos en conocimento y tecnologia.

Un avance significativo en el camino de adhesión al PCT.

La decisión del oficialismo de avanzar con reserva del Capítulo II —que habilita el examen preliminar internacional sobre la patentabilidad de las invenciones— ha generado debate entre los distintos actores del ecosistema industrial y productivo local. Sin embargo, resulta importante contextualizar esta decisión.

Diversos países que hoy lideran los ecosistemas globales de innovación ingresaron inicialmente al PCT adhirirendo solamente al Capitulo I, para luego avanzar hacia esquemas mas amplios.  La adhesión con reserva no es una derrota mí una señal de debilidad; representa un camino gradual de integración al sistema internacional preservado márgenes de adaptación institucional y regulatoria. El punto central no es la perfección del esquema inicial, sino la decisión estrategia de integrarse a una arquitectura global que facilita la protección de activos intangibles, promueve la transferencia tecnológica y mejora las condiciones de competir internacionalmente.

Lo que esto significa para la Argentina y su industria del conocimiento.

Para el ecosistema argentino de innovacion, universidades, centros de investigacion, startups, PyMEs tecnologicas y empresas basadas en conocimeinto, el impacto puede ser significativo.

Por ejemplo, para centros de investigación, startups de salud digital, Biotech y Medtech- el impacto es concreto y positivo: Actualmente los desarrolladores argentinos deben iniciar el trámite de patentamiento desde el exterior, por no contar el país con una oficina receptora. La integración al sistema PCT acelerará los plazos, disminuirá la burocracia y reducirá los costos en los procesos de protección de la propiedad intelectual. Esto resulta especialmente relevante para secotres como software, biotecnologia, inteligencia artiicial, agtech, energia, nanotecnologia, manufactura avanzada y deep tech, donde la capacidad de proteger la propiedad intelectual seuel dser determinante para atraer inversion escalar modelos de negocio y generar exportanciones de alto nivel agregado.

Argentina posee talento científico, capacidad emprendedora y una tradición sólida en investigación y desarrollo. Sin embargo, transformar ese conocimiento en inversión, empleo calificado y crecimiento económico requiere también instituciones y marcos regulatorios que acompañen esa transformación. El PCT no crea innovación por sí mismo, pero sí mejora las condiciones para que esa innovación pueda protegerse, financiarse, transferirse y competir globalmente.

Voces del ecosistema: cuando la ausencia del PCT tiene nombre y costo.

La adhesión de Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes —PCT— no es un debate técnico distante de quienes innovan en salud. Sus efectos se reflejan directamente en los costos, tiempos y rutas que deben asumir las startups científicas cuando buscan proteger tecnologías con potencial global. Los casos de Gameet y ExoMas, startups argentinas ganadoras del Latam Health Champions, muestran con claridad esta realidad.

Gameet, representada por su CTO, Alejandro Guidobaldi, desarrolló microdispositivos de impresión 3D para reproducción asistida, nacidos del ecosistema científico argentino, con capacidades asociadas al CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba. Sin embargo, ante la ausencia de Argentina en el sistema PCT, tuvo que iniciar su ruta de protección internacional a través de una oficina receptora en Estados Unidos, asumiendo mayores costos, complejidad operativa y esfuerzos administrativos. En la misma línea, ExoMas, representada por Hugo Gramajo, también debió recurrir a acciones de protección vía patente en Estados Unidos para resguardar internacionalmente su desarrollo en salud. Ambas experiencias evidencian que la no adhesión al PCT obliga a innovadores argentinos a operar desde jurisdicciones extranjeras en etapas tempranas, cuando sus recursos suelen ser más limitados.

Si Argentina completa su adhesión al PCT, el próximo innovador en salud podrá presentar una única solicitud internacional desde territorio argentino, ganar tiempo y prioridad global, y decidir posteriormente en qué mercados avanzar según la evolución de su tecnología y modelo de negocio. Esto facilitaría la gestión de costos, la atracción de inversión y la protección de activos estratégicos en sectores intensivos en conocimiento. Los casos de Gameet y ExoMas confirman que Argentina cuenta con ciencia, talento y soluciones capaces de competir globalmente. El PCT no cambia la calidad de esa ciencia; cambia las condiciones para que pueda protegerse, transferirse y escalarse en el mundo.

Una señal de confianza hacia el mundo.

Desde INNOS, vemos en este avance argentino una señal que trasciende lo jurídico y lo comercial, implica comunicar que Argentina busca integrarse al sistema global de innovación con reglas compatibles con las economías que más invierten en tecnología, investigación y desarrollo. La confianza de los inversores no se construye únicamente con incentivos económicos. Se construye con previsibilidad, estabilidad institucional y marcos regulatorios claros. En industrias intensivas en conocimiento, la protección de activos intangibles forma parte central de esa ecuación.

Argentina combina una larga tradición de educación científica y técnica con capacidades destacadas en sectores estratégicos como biotecnología, software, servicios basados en conocimiento y manufactura avanzada. El desafío consiste en generar condiciones para que ese potencial pueda traducirse en empresas globales, exportaciones tecnológicas y mayor competitividad internacional. En ese contexto, la adhesión al PCT representa una señal positiva para el ecosistema emprendedor, tecnológico y productivo argentino. América Latina tiene una oportunidad histórica de construir un ecosistema regional de innovación en salud robusto, conectado globalmente y capaz de generar soluciones a los desafíos sanitarios propios de la región.

Argentina combina una larga tradición de educación científica con recursos naturales y tecnológicos abundantes, y sigue generando innovación en sectores como biotecnología, agrotech, software y manufactura avanzada. Ese potencial necesitaba una arquitectura de PI que lo acompañara. El PCT es esa arquitectura. La confianza de los inversores en el ecosistema innovador de un país no se construye con declaraciones: se construye con reglas predecibles, instituciones sólidas y señales coherentes de largo plazo. La adhesión al PCT, aunque parcial en esta primera etapa, es precisamente ese tipo de señal.

Una invitación a continuar

Este momento debe leerse como el inicio de un proceso, no como su conclusión. Celebramos el avance y llamamos a los actores del ecosistema —empresas, universidades, fondos de inversión, emprendedores y tomadores de decisión— e incentivamos a acompañar  a empresas, universidades, emprendedores, inversores y actores del sistema científico-tecnológico quienes pueden tomar esta oportunidad de ser parte activa de esta etapa, promoviendo un ecosistema más conectado globalmente y con mejores condiciones para transformar conocimiento en desarrollo económico. La región necesita más actores trabajando articuladamente, más ecosistemas conectados globalmente y más confianza institucional que atraiga la inversión que transforma sistemas de salud. Este paso, aunque perfectible, apunta en la dirección correcta. Y eso, en el mundo de la política de innovación, vale mucho.

 

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