Anuncios de cierre de servicios de salud en el país agudiza la crisis del sistema.

May 27 2026

La crisis financiera del sistema de salud colombiano se ha profundizado durante las últimas semanas, generando cierres parciales de clínicas, suspensión de servicios, aplazamiento de cirugías y despidos de personal médico y administrativo en distintas regiones del país. El problema, que inicialmente se percibía como una tensión financiera entre EPS e IPS, hoy muestra impactos directos sobre la atención de los pacientes y la sostenibilidad de la red hospitalaria. (El Tiempo) De acuerdo con la investigación publicada por medios de circulación nacional, varias instituciones prestadoras de salud han comenzado a cerrar sedes, reducir camas UCI y suspender servicios por falta de liquidez. Los casos corresponden a instituciones en varias ciudades, en donde el patrón común es la queja del retraso en pagos por parte de las EPS, lo cual hace inviable la continuidad de los servicios. 

La deuda del sistema de salud: el centro de la crisis hospitalaria en Colombia 

A juicio de expertos y medios de comunicación, la causa de la crisis es el crecimiento acelerado de la deuda acumulada entre EPS, Estado y prestadores de salud. Un informe citado por Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas señala que la cartera hospitalaria alcanzó los 25,7 billones de pesos al cierre de 2025, con un índice de mora cercano al 58 %, el más alto de los últimos años. (infobae) El principal deudor del sistema es Nueva EPS, que concentra obligaciones superiores a 7,3 billones de pesos, de los cuales cerca de 4,9 billones corresponden a facturas vencidas. La entidad, actualmente bajo intervención estatal, representa por sí sola una parte significativa del problema financiero del sistema. (infobae) 

Otras EPS con altos niveles de deuda incluyen: 

  • Coosalud: 1,3 billones de pesos, con mora superior al 70 %. 
  • EPS Sanitas: cerca de 1,8–1,9 billones. 
  • Savia Salud: aproximadamente 980 mil millones. 
  • Emssanar: más de 868 mil millones. 
  • Famisanar: cerca de 897 mil millones. 
  • Asmet Salud: una de las EPS con mayor proporción de cartera vencida. (infobae) 

Concentración de la deuda en EPS intervenidas 

Uno de los hallazgos más preocupantes es que las EPS bajo intervención estatal concentran la mayor parte de la cartera vencida. Diez entidades intervenidas acumulan cerca de 12,6 billones de pesos en deuda y presentan niveles de mora superiores al 65 %. (Cambio) 

Este escenario ha profundizado el debate sobre la sostenibilidad del modelo de aseguramiento y sobre la capacidad del Estado para administrar directamente entidades con millones de afiliados. Mientras el Gobierno atribuye la crisis a problemas históricos y a malas prácticas administrativas previas, gremios hospitalarios y expertos advierten que el retraso en el flujo de recursos está acelerando el deterioro operativo del sistema. (El País) 

La situación ya está produciendo consecuencias visibles sobre los usuarios del sistema: 

  • Aplazamiento de procedimientos quirúrgicos. 
  • Restricciones en servicios especializados. 
  • Cierre temporal o definitivo de sedes clínicas. 
  • Desabastecimiento de insumos. 
  • Incremento en tiempos de espera. 

La crisis también ha abierto un debate político y técnico sobre el futuro del modelo de aseguramiento en salud en Colombia y la implementación parcial de reformas impulsadas por el Gobierno Nacional. Voceros de pacientes, gremios hospitalarios y congresistas han advertido que las medidas de intervención y posible liquidación de EPS podrían aumentar la incertidumbre financiera y operativa del sistema si no existe una transición clara. 

Los hospitales universitarios y centros de alta complejidad son especialmente vulnerables porque concentran pacientes costosos y tratamientos especializados 

Varias IPS han advertido que la falta de pago está obligando a renegociar contratos, suspender convenios o limitar la atención de usuarios de EPS altamente morosas. La situación es particularmente crítica en regiones donde existen pocas alternativas hospitalarias. En algunos departamentos, el cierre parcial de una clínica puede afectar toda la red de atención regional, especialmente en servicios materno-infantiles, cáncer y cuidados intensivos. (Eltiempo) 

Impacto sobre pacientes con enfermedades crónicas y de alto costo 

Uno de los efectos más graves de la crisis financiera del sistema de salud colombiano recae sobre los pacientes con enfermedades crónicas, huérfanas y de alto costo, quienes dependen de tratamientos continuos, medicamentos especializados y seguimiento permanente para evitar complicaciones severas o incluso riesgo de muerte. 

Los retrasos en pagos a clínicas, hospitales y gestores farmacéuticos están afectando directamente la continuidad de terapias para pacientes con cáncer, enfermedades autoinmunes, insuficiencia renal, VIH, enfermedades cardiovasculares, diabetes compleja y patologías neurológicas. Diversas IPS han advertido que la falta de liquidez está obligando a priorizar procedimientos urgentes y limitar servicios programados de alta complejidad.  

En oncología, por ejemplo, los aplazamientos de cirugías, quimioterapias o autorizaciones diagnósticas pueden traducirse en progresión de la enfermedad y disminución de probabilidades de supervivencia. Asociaciones de pacientes han alertado que algunas clínicas han empezado a restringir atención a usuarios de EPS con altos niveles de mora debido a la imposibilidad de sostener financieramente tratamientos de alto costo.  

Los pacientes renales también figuran entre los más vulnerables. La interrupción de servicios de diálisis o retrasos en transporte y autorizaciones representa un riesgo inmediato para la vida. Organizaciones médicas han advertido que la incertidumbre financiera de las IPS puede afectar la estabilidad de unidades renales en varias regiones del país.  

En el caso de enfermedades huérfanas y autoinmunes, el problema se agrava por la dependencia de medicamentos biotecnológicos y terapias importadas de alto valor. Los retrasos en pagos han generado dificultades de abastecimiento y aumento de barreras administrativas para la entrega oportuna de tratamientos.  

Otro efecto importante es el incremento de acciones judiciales. La Defensoría del Pueblo y organizaciones de pacientes han reportado aumento en tutelas relacionadas con entrega de medicamentos, autorizaciones y continuidad de tratamientos, especialmente en usuarios de EPS intervenidas.  

Además del impacto clínico, la crisis genera consecuencias económicas y emocionales para las familias: 

  • Mayor gasto de bolsillo para comprar medicamentos o pagar consultas particulares. 
  • Incremento de desplazamientos entre ciudades para acceder a servicios disponibles. 
  • Pérdida de continuidad con médicos tratantes. 
  • Ansiedad e incertidumbre frente a la continuidad del tratamiento. 
  • Sobrecarga de cuidadores y redes familiares. 

Los expertos advierten que los pacientes crónicos son el “termómetro” de la estabilidad del sistema de salud: cuando se interrumpe la continuidad terapéutica en este grupo, aumentan hospitalizaciones, complicaciones graves y costos futuros para el propio sistema. Por ello, varios gremios han solicitado mecanismos extraordinarios de flujo de recursos para proteger especialmente los servicios de alto costo y garantizar continuidad asistencial mientras se resuelve la crisis estructural. 

Lo que dice el Gobierno. 

Aunque el Gobierno sostiene que la crisis responde a problemas históricos acumulados durante más de una década, hospitales y clínicas argumentan que la falta de flujo oportuno de recursos está acelerando el colapso operativo de múltiples instituciones.  

En este contexto, el sistema de salud colombiano enfrenta uno de sus momentos más complejos en años recientes, con riesgos crecientes para la continuidad de la atención médica, la estabilidad laboral del talento humano en salud y la sostenibilidad financiera de clínicas y hospitales. Esta situación debe convertirse en una alerta para los candidatos a la presidencia, quienes enfrentan la última etapa de la campaña y deben comprometerse sin vacilaciones, con la estabilización inmediata y la transformación a mediano y largo plazo del sistema de salud, como eje fundamental de la gobernabilidad y de la calidad de vida de todos los colombianos.  

Referencias. 

 

 

[simple-author-box]

RECIENTES