Entre la reforma frustrada y la crisis del derecho a la salud: gestión, política y tensiones institucionales en el gobierno de Gustavo Petro

Entre la reforma frustrada y la crisis del derecho a la salud: gestión, política y tensiones institucionales en el gobierno de Gustavo Petro

Durante los casi cuatro años de gobierno del presidente Gustavo Petro, la gestión del sistema de salud en Colombia se ha desarrollado en un contexto de crisis estructural persistente, alta polarización política y profundas tensiones institucionales. Este escenario ha derivado en un intenso debate nacional, con repercusiones que han trascendido incluso al ámbito internacional. La convergencia entre los informes de la Defensoría del Pueblo, el artículo: How politics destroyed Colombia’s model healthcare system publicado por el British Medical Journal, y el accidentado trámite legislativo de la reforma a la salud, permiten comprender que el momento actual del sistema sanitario es particularmente complejo y ha tenido efectos concretos sobre la garantía del derecho fundamental a la salud, como lo evidencian distintas cifras. 

Desde una perspectiva de derechos humanos, el informe de la Defensoría del Pueblo: Medicamentos inaccesibles, derechos vulnerados; ha advertido sobre un deterioro sostenido en el acceso efectivo a los servicios de salud, reflejado en un aumento significativo de quejas ciudadanas, acciones de tutela y desacatos judiciales. Entre 2022 y 2025 las reclamaciones relacionadas con la no entrega oportuna de medicamentos, las demoras en la atención especializada y las barreras administrativas crecieron de manera acelerada, afectando con mayor intensidad a poblaciones vulnerables y territorios históricamente marginados. Como se muestra en la Tabla 1, las acciones de tutela en salud presentan un crecimiento sostenido y agudizado entre 2022 y 2024, tendencia que no solo se mantiene, sino que se profundiza en 2025, aun con cifras parciales. 

Este comportamiento refuerza el diagnóstico reiterado de la Corte Constitucional sobre la persistencia de barreras estructurales en el acceso, la oportunidad y la calidad de los servicios de salud, y se articula con las alertas emitidas por la Defensoría del Pueblo y la literatura internacional reciente. 

 

Evolución de las acciones de tutela en salud en Colombia (2022–2025) 

Año  Número de tutelas en salud  Variación anual (%)  Observaciones 
2022  156.413    Año base de comparación. 
2023  197.765  +26,47 %  Incremento significativo asociado a barreras de acceso y negación de servicios. 
2024  265.173  +34,10 %  Máximo histórico anual; profundización de fallas estructurales del sistema. 
2025*  270.661    Dato parcial (corte a noviembre); ya supera los totales de años previos. 
Nota: elaboración propia con base en Corte Constitucional de Colombia. (2025). Estadísticas de tutelas en salud 2022–2025.

Consulta en https://www.corteconstitucional.gov.co/lacorte/estadisticas 

Aunque la Defensoría ha sido enfática en señalar que, si bien muchos de estos problemas anteceden al actual gobierno y se relacionan con fallas estructurales del modelo instaurado por la Ley 100 de 1993, durante el periodo reciente la crisis se ha profundizado, comprometiendo, por un lado, la continuidad y, por el otro, la calidad del servicio. En este sentido, el llamado ha sido claro, más allá del debate ideológico, el Estado debe adoptar medidas y, acciones inmediatas para garantizar el derecho a la salud, con o sin reforma estructural. Por ejemplo, la tabla 2 evidencia que las principales causas de interposición de tutelas en salud durante 2025 se concentran en fallas operativas del sistema, particularmente en la entrega oportuna de medicamentos, la realización de procedimientos médicos y la asignación de citas, lo que sugiere problemas estructurales de acceso efectivo y oportunidad en la atención. 

Principales pretensiones reclamadas en tutelas por derecho a la salud en Colombia (2025) 

Pretensión por derecho a la salud  Porcentaje de tutelas (%) 
Entrega oportuna de medicamentos o insumos  31,48 % 
Práctica oportuna de procedimiento médico  30,92 % 
Asignación de citas médicas  22,82 % 
Tratamiento integral  19,02 % 
Transporte y viáticos para recibir atención en salud  15,39 % 
Continuidad en la prestación del servicio de salud  10,20 % 
Valoración y/o diagnóstico médico  6,04 % 
Afiliaciones y retiros  4,89 % 
Medicamentos, insumos o servicios incluidos en el PBS/POS  3,22 % 
Fuente: Corte Constitucional de Colombia, estadísticas de tutelas por derecho fundamental a la salud, 2025. 

Este diagnóstico de la Defensoría dialoga con el reportaje de opinión periodístico presentado por el British Medical Journal. En este artículo, “How politics destroyed Colombia’s model healthcare system”, el sistema colombiano es descrito como un referente regional que, pese a sus deficiencias estructurales, había logrado una cobertura cercana al 98 % de la población y niveles relativamente bajos de gasto de bolsillo.  

Según este reportaje, las decisiones políticas adoptadas desde 2022, en particular la incertidumbre generada por la reforma a la salud, las intervenciones estatales a grandes EPS y los cambios en las reglas de juego del aseguramiento, aceleraron el deterioro financiero y operativo del sistema. Desde el análisis periodístico, el artículo documenta episodios de desabastecimiento de medicamentos, cierres de servicios hospitalarios, saturación de los servicios de urgencias y crecientes dificultades en los pagos a los prestadores, atribuyendo estas situaciones principalmente a una transición mal gestionada del sistema y a la ruptura de los mecanismos tradicionales de intermediación. 

Aunque desde el Gobierno Nacional se ha rechazado esta interpretación, ya que la considera parcial y carente de rigor metodológico, la comparación entre el relato del informe periodístico y los datos de la Defensoría resulta revelador, mientras uno enfatiza el impacto de las decisiones políticas de los últimos tres años, el documento de la Defensoría evidencia las consecuencias concretas sobre el derecho a la salud. En ambos informes, el foco termina puesto en el paciente y en la fragilidad del sistema para responderle de manera oportuna y equitativa. 

En este contexto, también resulta pertinente ampliar el análisis del trámite de los distintos proyectos de reforma presentados durante el actual gobierno ante el Congreso de la República de Colombia. A lo largo del período legislativo se radicaron un número importante de iniciativas orientadas a transformar el sistema de salud, las cuales, aunque compartían el propósito general de corregir fallas estructurales del modelo vigente, diferían puntualmente en sus mecanismos institucionales y en el alcance de los cambios propuestos. Mientras algunos proyectos planteaban una transformación profunda del sistema mediante el fortalecimiento del rol directo del Estado en la gestión y financiación de los servicios, como fue el caso de los proyectos presentados por el gobierno, otros proponían ajustes graduales que preservaban elementos centrales del modelo de aseguramiento establecido por la Ley 100 de 1993. 

El análisis comparado de estas iniciativas permite identificar tanto similitudes como diferencias. Entre las similitudes, varios proyectos coincidían en la necesidad de fortalecer la atención primaria en salud, mejorar los mecanismos de regulación estatal y reducir las barreras administrativas en el acceso a servicios y medicamentos. No obstante, las diferencias de fondo se concentraron en aspectos como el papel de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), el grado de centralización de los recursos en la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES), la estructura de gobernanza del sistema y el alcance de la transición institucional propuesta. Estas discrepancias reflejaron visiones contrapuestas sobre el futuro del sistema de salud y contribuyeron a explicar las dificultades para alcanzar consensos legislativos amplios, lo que finalmente derivó en el estancamiento o fracaso reiterado de las iniciativas de reforma. 

 

Análisis comparativo entre los proyectos de Ley de reforma a la salud y sus principales aspectos. 

Proyecto de ley  Año / Legislatura  Rol de las EPS  Gestión de los recursos  Modelo de atención  Grado de cambio frente a Ley 100  Resultado en el Congreso de la República de Colombia 
Reforma a la salud del gobierno (primer proyecto)  2023  Transformación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) en gestoras de salud con funciones limitadas; pérdida del rol de aseguramiento  Centralización del flujo de recursos en la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES)  Fuerte énfasis en Atención Primaria en Salud (APS) con redes territoriales  Transformación estructural del modelo  Avanza en Cámara, se hunde en Comisión Séptima del Senado 
Reforma a la salud del gobierno (segundo intento)  2024  Mantiene reducción del papel de las EPS, pero introduce ajustes para permitir su transición  ADRES como pagador único, con algunos mecanismos de transición  Consolidación de redes integradas territoriales de salud  Cambio estructural con ajustes graduales  Trámite legislativo conflictivo y sin aprobación final 
Proyectos alternativos de partidos independientes y de oposición  2023–2024  Mantienen a las EPS como aseguradoras, con mayor regulación y controles  Mantienen esquema actual de aseguramiento con ajustes en control financiero  Fortalecimiento de APS sin eliminar el modelo de aseguramiento  Reformas graduales dentro del modelo existente  No alcanzan consenso político suficiente 
Propuestas de ajuste al sistema (iniciativas parciales)  2023–2025  Mantienen EPS con reformas administrativas  Ajustes en auditoría, control de pagos y sostenibilidad financiera  Mejoras en acceso y reducción de barreras  Cambio incremental  Discusión fragmentada, sin reforma integral aprobada 
Fuente: Elaboración propia con base en investigaciones desarrolladas por INNOS (2023–2025). 

De esta manera, el debate legislativo trascendió el ámbito técnico y se convirtió en uno de los principales escenarios de confrontación política del país. Para el gobierno, la oposición al proyecto reflejaba la defensa de intereses privados y de un modelo mercantilizado de la salud. Así lo mencionó en diferentes intervenciones el ministro de salud. Para sus críticos y opositores del gobierno de turno, la reforma adolecía de improvisación y podía poner en riesgo la continuidad del servicio. El resultado fue un estancamiento normativo que dejó al sistema en una suerte de transición inconclusa, sin una ley marco que definiera con claridad las reglas del nuevo modelo. 

La posición del gobierno cerró las puertas del diálogo intersectorial y por ello, los demás actores del sistema de salud y los actores políticos representados en el Congreso, no tuvieron participación real ni influencia en las iniciativas presentadas para su discusión, llevando al país a una permanente expectativa e incertidumbre sobre el futuro próximo del sistema, lo cual agudizó la crisis y las debilidades ya existentes. 

Ante el consecuente bloqueo legislativo, el Ejecutivo en cabeza del gobierno, optó por avanzar en la implementación de algunos elementos de la reforma a través de decretos y resoluciones expedidos por el Ministerio de Salud, especialmente en el último año. Para algunos, esta estrategia ha sido interpretada por sectores críticos como una “reforma por vía administrativa”. Normas como el Decreto 858 de 2025, así lo evidencian. Éste, buscaba formalizar el Modelo de Salud Preventivo, Predictivo y Resolutivo a través de la creación de Redes Integrales e Integradas Territoriales de Salud (RIITS) y la creación de Centros de Atención Primaria (CAPS), entre otras medidas. No obstante, en octubre del año pasado el Consejo de Estado suspendió el decreto al considerar que el Ejecutivo excedió sus facultades al intentar reformar el sistema sin el aval del Congreso. Este ejemplo muestra con claridad, que la insistencia del gobierno lo llevó a un intento (hasta ahora fallido) de modificar aspectos estructurales del sistema, evitando la discusión en el Congreso. Si bien su argumentación para la reforma se sustentaba en la Ley Estatutaria (1751 de 2025) y en la propia Constitución de 1993; el fracaso de sus proyectos de Ley derivó en la generación masiva de actos administrativos provenientes del Ministerio. 

Prueba de ello es el importante número de resoluciones orientadas a fortalecer el modelo pensado desde el Ejecutivo. En esta misma línea, el Ministerio de Salud expidió la Resolución 2161 de 2025, mediante la cual se establecen los criterios y estándares que deberán cumplir las Entidades Promotoras de Salud (EPS) para mantener su autorización de funcionamiento dentro del Sistema General de Seguridad Social en Salud. Esta resolución se inscribe explícitamente en el marco del Modelo de Salud Preventivo, Predictivo y Resolutivo, definido previamente por el Decreto anteriormente señalado, y constituye uno de los instrumentos más significativos de reorganización del aseguramiento sin mediación legislativa. 

Uno de los ejes centrales de la norma es la territorialización del aseguramiento, al redefinir el ámbito de operación de las EPS a partir de subregiones funcionales clasificadas como metropolitanas, nodales, rurales y especiales. Este enfoque introduce restricciones diferenciadas al número de EPS que pueden operar en cada tipo de subregión, limitando de manera particular la competencia en zonas rurales, de alta dispersión o con características etnoculturales particulares.  

La Resolución 2161 también redefine las reglas de asignación obligatoria de afiliados, otorgando al Ministerio y a la ADRES la facultad de redistribuir usuarios entre EPS según criterios territoriales, sin posibilidad de negativa por parte de las entidades receptoras. Igualmente, algunos críticos del modelo impuesto por vía administrativa advierten que estas reasignaciones forzadas pueden generar tensiones operativas, especialmente en un contexto de capacidad instalada desigual y dificultades financieras persistentes. 

Desde una perspectiva analítica, la Resolución 2161 de 2025 evidencia cómo el Gobierno ha avanzado en la reconfiguración estructural del sistema de salud por vía regulatoria, a pesar del bloqueo reiterado de la reforma en el Congreso. Así mismo, otras resoluciones, como la Resolución 1811 de 2025, la cual define las regiones y subregiones funcionales para la Gestión Territorial Integral de la Salud Pública y se establece la metodología para su tipificación, organización y actualización en el marco del proceso de territorialización del Cuidado Integral de la salud en el Modelo de Salud Preventivo. Predictivo y Resolutivo. La Resolución 1968 de 2025 con la cual se crea el Sistema Integral de Información Financiera y Asistencial (SIIFA) para seguimiento del sistema, en otras, refuerzan los señalamientos planteados tanto por la Defensoría del Pueblo como por el artículo del British Medical Journal, mientras el Ejecutivo impulsa una transformación profunda del modelo, la transición normativa y operativa se desarrolla en un contexto de fragilidad institucional que ha coincidido con dificultades en el acceso efectivo a los servicios, tensiones financieras y una percepción creciente de incertidumbre entre actores del sistema y usuarios. 

 

Principales resoluciones emitidas por el Ministerio de Salud y Protección Social, para avanzar en los aspectos centrales de la reforma sin pasar por el Congreso. Año 2025.  

Resolución  Año  Tema principal  Relación con la reforma 
1811  2025  Determina regiones y subregiones funcionales para la gestión territorial de la salud pública  Base para la territorialización del sistema de salud dentro del nuevo modelo preventivo 
2161  2025  Política integral para la prevención, reducción de riesgos y atención del consumo de sustancias psicoactivas  Fortalece el modelo preventivo de atención en salud 
1968  2025  Desarrolla la estructura del Sistema Integral de Información Financiera y Asistencial (SIIFA)  Mejora la transparencia financiera y control del sistema 
1962  2025  Implementa el Resumen Digital de Atención en Salud (RDA) y la interoperabilidad de la historia clínica electrónica  Parte de la transformación digital del sistema de salud 
2606  2025  Ordena equiparar la prima pura de la UPC del régimen subsidiado con el contributivo  Busca equidad en la financiación del sistema 
2640  2025  Modifica disposiciones relacionadas con el seguimiento a órdenes de la Corte Constitucional sobre el sistema de salud  Ajustes institucionales vinculados a la reorganización del sistema 
2628  2025  Regula el funcionamiento de organizaciones de base comunitaria en salud  Promueve la participación comunitaria y atención territorial 
Fuente: elaboración propia con la información del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. Resoluciones 1811, 2161, 1968, 1962, 2606, 2640 y 2628 de 2025. Publicadas en el Diario Oficial y en el Normograma del Ministerio de Salud. 

En consecuencia, las resoluciones se convierten en un punto clave para comprender las tensiones actuales del sistema de salud colombiano: por un lado, representa un intento de materializar un enfoque preventivo y territorial orientado a la equidad; por otro, ilustra los riesgos de implementar cambios estructurales de gran alcance sin una ley marco aprobada por el Congreso, en un contexto donde los problemas señalados por los organismos de control y la crítica internacional continúan afectando el goce efectivo del derecho fundamental a la salud. 

Por consiguiente, esta vía ha generado tensiones jurídicas e institucionales, evidenciadas en decisiones judiciales que han cuestionado el alcance de estas normas por posible vulneración del principio de reserva de ley. Asimismo, la implementación gradual de estas resoluciones ha coincidido, además, con los problemas señalados por la Defensoría del Pueblo: demoras en la atención, dificultades en la entrega de medicamentos y una percepción creciente de desarticulación del sistema. Para algunos analistas, este fenómeno confirma la tesis del BMJ sobre los efectos negativos de una transición mal gestionada; para el gobierno, se trata de resistencias propias de un proceso de transformación estructural que busca corregir décadas de fallas acumuladas. 

En conclusión, la gestión del sistema de salud durante el gobierno de Gustavo Petro se sitúa en la intersección de una crisis estructural histórica, un proyecto de reforma ambicioso, pero políticamente bloqueado y una implementación administrativa que ha generado efectos controversiales. Los informes de la Defensoría del Pueblo evidencian que, más allá de las disputas políticas, la crisis tiene un impacto directo sobre el goce efectivo del derecho a la salud. Al mismo tiempo, el debate internacional reflejado en el artículo del British Medical Journal pone de relieve cómo las decisiones políticas recientes han influido en la percepción y el funcionamiento del sistema.  

En ese sentido desde INNOS se pueden considerar los siguientes escenarios:  

De cara al cierre del actual gobierno, que culmina el 7 de agosto de 2026, el panorama de la reforma al sistema de salud en Colombia pareció estar marcado por una combinación de limitaciones legislativas y activismo regulatorio del Ejecutivo. Tras las dificultades que enfrentaron los proyectos de reforma estructural en el Congreso, el gobierno saliente concentró sus esfuerzos en instrumentos regulatorios de menor jerarquía normativa, como decretos y resoluciones administrativas, con el objetivo de introducir cambios graduales en el funcionamiento del sistema.  

En este orden de ideas, desde inicios de 2025 se implementaron diversas iniciativas regulatorias que se orientaron a profundizar transformaciones en al menos tres frentes. En primer lugar, el fortalecimiento del papel financiero y operativo de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES), a través de la creación de mecanismos que ampliaron su capacidad para realizar pagos directos a prestadores y gestionar de forma más centralizada los recursos del sistema. En segundo lugar, la reorganización territorial del modelo de atención a través del fortalecimiento de redes integradas de servicios y estrategias de atención primaria, promovidas desde el Ministerio de Salud y Protección Social. En tercer lugar, la redefinición progresiva del rol de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), particularmente en lo relacionado con funciones de auditoría, coordinación de servicios y administración del riesgo en salud. 

Ahora bien, vale la pena recordar que, el alcance de estas medidas enfrenta límites institucionales y políticos. Por un lado, los decretos y resoluciones no pueden sustituir plenamente las reformas legislativas necesarias para modificar la arquitectura del sistema establecida desde la Ley 100 de 1993. Por otro lado, la fragmentación política y la proximidad del ciclo electoral tienden a reducir los incentivos para promover transformaciones estructurales de gran escala en los últimos meses de gobierno. 

En este escenario, el nuevo gobierno heredará un sistema de salud marcado por tensiones institucionales, debates ideológicos no resueltos y presiones crecientes sobre el acceso efectivo a servicios y especialmente, el tema de los medicamentos. Entre los temas que probablemente se posicionen como prioritarios para la siguiente administración desde INNOS se destacan cuatro:

  • Primero, la definición del modelo de gobernanza del sistema y el papel futuro de las EPS, cuestión que ha sido uno de los principales ejes de conflicto político en los últimos años.  
  • Segundo, la sostenibilidad financiera del sistema y los mecanismos de flujo de recursos entre aseguradores, prestadores y el Estado.  
  • Tercero, el fortalecimiento de la atención primaria y la reducción de las brechas territoriales en el acceso a servicios de salud, particularmente en regiones rurales y periferias urbanas.  
  • Finalmente, la reconstrucción de consensos políticos e institucionales que permitan avanzar hacia reformas viables y sostenibles, evitando los bloqueos legislativos que han caracterizado el debate reciente y el activismo regulatorio por parte del Ejecutivo.   

En suma, más que una reforma estructural inmediata, el cierre de la actual administración probablemente estará marcado por ajustes regulatorios graduales, mientras que la definición de una transformación más profunda del sistema de salud colombiano quedará como uno de los principales desafíos de política pública para el próximo ciclo gubernamental. 

Podemos postular lecciones que quedan para los próximos gobiernos, como la necesidad ineludible de concertar una reforma de tales alcances y profundidad para el país, dadas las consecuencias que ha generado para el gobierno y, más aún, para el sistema de salud, esta negativa al diálogo abierto y constructivo. También es esencial que el próximo gobierno y el nuevo congreso construyan un acuerdo más allá de las posiciones ideológicas, para recuperar el sistema de salud y fortalecerlo. Por ello hemos propuesto que se adopte un marco de políticas orientadas por misiones para el corto, mediano y largo plazos, que enfrenten decididamente las emergencias actuales, cierren en los primeros meses las fallas en el flujo de recursos y los rezagos acumulados en acceso, integralidad y oportunidad de la atención y definan las líneas principales del nuevo plan de desarrollo y de la reforma concertada y articulada que requiere el sistema.  

El compromiso desde INNOS es continuar analizando este complejo panorama y aportar propuestas, análisis y alternativas para superar la crisis y reorientar el sistema de salud, base fundamental para la convivencia y el bienestar.   

Referencias 

Corte Constitucional de Colombia. (2025). Estadísticas de tutelas en salud 2022–2025. Consulta en https://www.corteconstitucional.gov.co/lacorte/estadisticas 

How politics destroyed Colombia’s model healthcare system. BMJ 2026; 392 doi: https://doi.org/10.1136/bmj.s76 (Published 26 January 2026) 

Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. Resoluciones 1811, 2161, 1968, 1962, 2606, 2640 y 2628 de 2025. Publicadas en el Diario Oficial y en el Normograma del Ministerio de Salud. 

Elaboración: Profesora Margarita Martínez G. 

Revisión y edición: Luis Alejandro Gómez B 

La ciencia detrás de cada victoria: el rol de la Propiedad Intelectual en Salud

La ciencia detrás de cada victoria: el rol de la Propiedad Intelectual en Salud

En el marco de la iniciativa Latam Health Champions 2026 (LHC), adelantada por FIFARMA con el apoyo de INNOS y el HUB IEX de la Universidad El Bosque, y a partir de la experiencia internacional de los ganadores en Boston, se realizó el webinar “La ciencia detrás de cada victoria: el rol de la Propiedad Intelectual en Salud”. Este espacio de alto nivel reunió a líderes internacionales, representantes de organismos multilaterales y autoridades de propiedad intelectual en América Latina, conmemorando el día mundial de la Propiedad Intelectual. El encuentro, moderado por el Dr. Carlos Felipe Escobar, director de INNOS, permitió posicionar la propiedad intelectual (PI) como un elemento estratégico para transformar el conocimiento científico en soluciones de impacto en salud, así como un habilitador clave para el escalamiento de innovaciones en la región. 

 

Un ecosistema en transformación: tendencias globales y oportunidades para Latinoamérica: 

Durante su intervención, Marco Matías Alemán, subdirector de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), presentó un panorama global que evidenció el crecimiento sostenido del ecosistema de innovación en salud. Destacó que, solo en el contexto de la pandemia por COVID-19, se registraron cerca de 8.000 patentes relacionadas con vacunas y tecnologías terapéuticas, lo que refleja la capacidad del sistema de PI para movilizar inversión, acelerar el desarrollo tecnológico y articular actores públicos y privados. Asi mismo, resaltó tendencias clave como el crecimiento de las tecnologías de apoyo, cuya demanda podría duplicarse hacia 2050, lo que abre oportunidades significativas en áreas como envejecimiento, discapacidad e inclusión. En este contexto, América Latina se posiciona como una región con alto potencial de crecimiento, aunque aún enfrenta retos estructurales para consolidar su capacidad innovadora. Uno de los mensajes más relevantes fue la persistente brecha entre la producción académica y la generación de activos de propiedad intelectual, lo que plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de transferencia tecnológica, así como las capacidades institucionales para proteger y escalar la innovación. 

 

América Latina: avances, desafíos y agenda pendiente: 

El panel regional, con la participación de representantes de las oficinas nacionales de propiedad intelectual de Argentina, Perú y México, permitió analizar el estado actual de la PI en salud en la región. 

Entre los principales avances, se destacó el fortalecimiento de las capacidades institucionales, la creación de redes de apoyo a innovadores (como los CATI) y una mayor articulación entre academia, industria y Estado. Asimismo, se identificaron áreas dinámicas de innovación, como dispositivos médicos, tecnologías digitales en salud y soluciones basadas en datos. Además, se enfatizó la necesidad de establecer medidas e incentivos, a través de políticas públicas, que faciliten el acceso a soluciones innovadoras para el público en general. 

 No obstante, los panelistas coincidieron en desafíos estructurales comunes: 

  • La necesidad de fortalecer la cultura de propiedad intelectual en investigadores y emprendedores 
  • Limitaciones en financiamiento para etapas tempranas 
  • Brechas en talento especializado y capacidades técnicas 
  • El reto de equilibrar protección, acceso y sostenibilidad en los sistemas de salud 

Como elemento transversal, se resaltó la importancia de avanzar en políticas públicas que promuevan la innovación en salud basada en PI, y que generen condiciones habilitantes para el desarrollo local y la competitividad regional. 

 

Conoce a los ganadores de Latam Health Champions 2026

Conoce a los ganadores de Latam Health Champions 2026

Ante el aumento de las enfermedades crónicas, las limitaciones de acceso y los elevados costos de las tecnologías médicas, los sistemas de salud de América Latina enfrentan una presión creciente. En este escenario, ocho iniciativas provenientes de países como Guatemala, México, Brasil, Colombia, Argentina, Chile y Perú están desarrollando soluciones innovadoras de alto impacto. 

Estas innovaciones fueron seleccionadas entre 234 iniciativas identificadas en la región como parte de Latam Health Champions, una convocatoria liderada por FIFARMA e INNOS con el objetivo de detectar soluciones en salud que generen una transformación real y beneficien a pacientes en Latinoamérica mediante el uso estratégico de la propiedad intelectual. Entre las propuestas finalistas se encuentran desde un dispositivo portátil que detecta el cáncer de mama de manera rápida e indolora, hasta una terapia biológica regenerativa basada en exosomas para tratar enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer. Todas coinciden en su propósito de abordar problemas concretos a través de la innovación y el uso de estrategias de propiedad intelectual que garanticen su sostenibilidad en el tiempo. 

“En América Latina existe capacidad demostrada para innovar en salud, como lo evidencian iniciativas de alto impacto en esta tercera edición de Latam Health Champions, que revela nuevas historias de innovación aplicada al contexto regional.” - Yaneth Giha, directora ejecutiva de FIFARMA. 

Como parte del reconocimiento, las iniciativas ganadoras asistieron del 21 al 24 de abril de 2026 a una misión de innovación en salud en Boston. Durante esos días recorrieron algunos de los principales centros de innovación del mundo, como el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y el Instituto BroadLabCentral, entre otrasintercambiando aprendizajes con especialistas sobre cómo la ciencia y la tecnología están transformando la atención médica. El objetivo central de esta misión fue exponer a los emprendedores a un ecosistema único donde la colaboración simbiótica entre la academia, la industria y el gobierno acelera el desarrollo de soluciones de alto impacto, para inspirar la creación de redes similares en América Latina. Además, presentaron sus soluciones y recibieron retroalimentación de expertos en un entorno de formación, diálogo e inspiración para seguir impulsando innovaciones que transformen el futuro de la salud en la región. 

Estos son los LatamHealthChampions 2026: 

  • PREMIA (Guatemala): Dispositivo portátil que detecta cáncer de mama de forma rápida y sin dolor usando tecnología termo analítica. Entrega resultados inmediatos sin radiación ni necesidad de múltiples visitas. 
  • Meddi (México): Ecosistema digital que conecta pacientes, médicos, farmacias y aseguradoras en una sola plataforma. Centraliza expedientes clínicos, consultas médicas, recetas electrónicas y acceso a medicamentos, enfocándose en prevención y acceso a la salud. 
  • Neomed, IA Cardiología Remota (Brasil): Plataforma integrada con inteligencia artificial para clasificar electrocardiogramas en 13 segundos y ofrece cardiología remota 24/7. Integra diagnóstico rápido con rutas clínicas completas para mejorar la detección de arritmias cardíacas. 
  • Dispositivo de Reexpansión Pulmonar de Quintero (Colombia): Dispositivo médico que funciona como una «glotis artificial» para reexpandir los pulmones de manera segura y progresiva en pacientes con traqueostomía o debilidad neuromuscular. 
  • SkinGo (Colombia): Guante ergonómico con superficie abrasiva controlada para desbridamiento mecánico seguro, portátil y accesible en pacientes con quemaduras. 
  • Exomas (Argentina): Terapia biológica regenerativa con exosomas para tratar enfermedades neurodegenerativas como Parkinson y Alzheimer, administrada por vía intranasal o intravenosa. 
  • COPESILCUP (Chile): Catéter urinario de silicona con tecnología avanzada que combina una superficie especial (PEG) y nanopartículas de cobre para prevenir infecciones urinarias hospitalarias. 
  • Sistema Potabilización Arsénico (INS) (Perú): Tecnología de adsorción selectiva con residuos vegetales para remover arsénico en agua rural, de bajo consumo energético y sin generar residuos tóxicos. 

Las ocho iniciativas de Latam Health Champions 2026 evidencian que en la región hay talento y soluciones concretas para enfrentar retos, combinando ciencia, tecnología y creatividad para generar un impacto sostenible en los sistemas de salud. 

En este proceso, la propiedad intelectual (PI) se ha consolidado como un eje estratégico fundamental, ya que no solo protege el conocimiento y las innovaciones, sino que permite que estas soluciones escalen, se integren a redes globales y trasciendan fronteras. La gestión estratégica de la PI facilita acuerdos de colaboración, abre puertas a inversión responsable y evita que desarrollos con alto potencial se detengan por falta de estructura o acompañamiento. 

 

¿Por qué las Buenas Prácticas Regulatorias son clave para la salud y el acceso a medicamentos en América Latina?

¿Por qué las Buenas Prácticas Regulatorias son clave para la salud y el acceso a medicamentos en América Latina?

Las Buenas Prácticas Regulatorias (BPR) se han consolidado como un pilar fundamental para fortalecer la calidad de las decisiones regulatorias y mejorar los resultados en salud en América Latina. Las BPR corresponden a un conjunto de principios, políticas y prácticas que orientan a las autoridades regulatorias en el diseño, implementación y revisión de normas de manera efectiva, coherente, transparente y basada en la ciencia 

De acuerdo con los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las BPR se estructuran alrededor de 9 principios y 8 facilitadores, que buscan garantizar regulaciones claras, imparciales, consistentes y alineadas con el interés público. Su adecuada adopción permite fortalecer la confianza en los sistemas regulatorios, reducir riesgos innecesarios y favorecer el acceso oportuno a medicamentos de calidad. 

En este contexto, el Observatorio de Buenas Prácticas Regulatorias (OBPR) se ha convertido en una herramienta técnica clave para evaluar cómo se están implementando estos principios en la región. La primera edición del estudio, desarrollada en 2024, ofreció una visión regional inédita sobre el estado de adopción de las BPR en América Latina y abrió una conversación informada entre autoridades, industria, consultores y otros actores del ecosistema regulatorio.  

Hoy, el OBPR 2.0 busca seguir fortaleciendo esta conversación, aportando evidencia útil para la mejora continua de los marcos regulatorios y su impacto real en el acceso a medicamentos y tecnologías sanitarias. 

Las instituciones y profesionales del sector regulatorio están invitados a participar en el Observatorio de Buenas Prácticas Regulatorias 2.0 y a contribuir con su experiencia al fortalecimiento de la regulación en América Latina.

Accede a la encuesta en: https://forms.cloud.microsoft/r/UbgvD3WRSd?origin=lprLink  

Latam Health Champions 2026: innovación en salud que trasciende fronteras

Latam Health Champions 2026: innovación en salud que trasciende fronteras

La propiedad intelectual es la base sobre la cual se construyen ecosistemas sólidos de innovación en salud. Proteger las ideas no solo resguarda el conocimiento, sino que permite que las soluciones crezcan, se escalen y se integren a redes globales. En un entorno donde los desafíos sanitarios son cada vez más complejos, la gestión estratégica de la propiedad intelectual se convierte en una herramienta clave para garantizar que las innovaciones generadas en América Latina puedan trascender fronteras y generar impacto real en los sistemas de salud y en la vida de las personas.

En este contexto, Latam Health Champions (LHC) es la iniciativa impulsada por FIFARMA e INNOS que conecta a los innovadores de la región con las oportunidades necesarias para escalar sus soluciones y fortalecer la creación de ecosistemas dinámicos y sostenibles.

El próximo 11 de septiembre se llevará a cabo el lanzamiento oficial de Latam Health Champions 2026, una convocatoria regional que busca identificar, visibilizar y acompañar las soluciones más prometedoras en salud. En esta edición, la propiedad intelectual se consolida como el eje estratégico para proteger el conocimiento, fortalecer los ecosistemas de innovación y llevar las ideas más lejos.

Latam Health Champions 2026 está dirigida a startups, PYMEs/SMEs, universidades, centros de investigación, industrias farmacéuticas y actores del ecosistema de innovación en salud que cuenten con soluciones innovadoras y con una estrategia clara de propiedad intelectual. La convocatoria se enfoca en impulsar proyectos que combinen ciencia, tecnología y creatividad para generar un impacto sostenible en la sociedad y los sistemas de salud de la región.

El comité evaluará las propuestas con base en cuatro criterios principales: el grado de innovación del producto, servicio o modelo; la gestión de la propiedad intelectual y su estrategia de protección; el nivel de madurez hacia el mercado; y el impacto potencial o real de la solución en las comunidades. Los proyectos seleccionados no solo recibirán mentorías especializadas, sino que también accederán a espacios de visibilidad, networking y conexión con el ecosistema global de innovación.

En sus dos ediciones anteriores, Latam Health Champions ha consolidado una comunidad basada en un ecosistema dinámico y ha visibilizado proyectos con impacto real. Más de 230 soluciones se han postulado, representando a 11 países de la región. En total, 11 iniciativas ganadoras han sido seleccionadas por su potencial de transformar la salud, combinando ciencia, tecnología, creatividad y propiedad intelectual. Además, los ganadores de 2024 y 2025 participaron en la Misión Boston, una experiencia única donde visitaron instituciones de referencia global como MIT, Harvard y Broad Institute, y conectaron con líderes internacionales y potenciales aliados estratégicos.

Ser parte de LHC 2026 significa acceder a visibilidad regional y global a través de informes, medios y plataformas digitales, participar en mentorías personalizadas sobre propiedad intelectual y escalamiento, y establecer conexiones con redes internacionales que pueden abrir nuevas oportunidades para hacer crecer cada proyecto. La convocatoria es también una puerta de entrada para interactuar con uno de los ecosistemas de innovación en salud más importantes del mundo.

Con esta nueva edición, Latam Health Champions reafirma su compromiso con la innovación responsable y sostenible, promoviendo un entorno donde las ideas se protegen, las soluciones crecen y el talento de América Latina se conecta con el mundo. Las postulaciones estarán abiertas desde el 11 de septiembre de 2025 hasta el 16 de febrero de 2026. Si tienes una solución que puede transformar la salud, esta es tu oportunidad de llevarla al siguiente nivel.

Postúlate aquí: https://forms.office.com/r/bgdTitgMNv 

Se profundiza la crisis en el sistema de salud al inicio de 2025

Se profundiza la crisis en el sistema de salud al inicio de 2025

Transcurridas apenas dos semanas del nuevo año, se percibe en el sector salud del país un estado de crisis continuada que amenaza con empeorar con el paso de los días. Recibimos el año con un anuncio que ha dejado muchas inquietudes, por lo que muchos consideran un aumento a todas luces, insuficiente de la Unidad de Pago por Capitación para este año. Se han generado por cuenta del anuncio del gobierno, toda serie de reacciones en contra del porcentaje que se decretó para incrementar los recursos que se pagan por cada afiliado al sistema, con el fin de garantizar su acceso en condiciones óptimas de calidad, a los servicios de salud que requiera.

Recordemos que con la UPC se cubre la totalidad de los servicios que demanda la población durante todo el año, desde las acciones individuales de promoción de la salud y prevención de las enfermedades, hasta el tratamiento, rehabilitación y paliación de aquellas patologías que así lo requieran. Por ello, la posible desfinanciación del plan de beneficios (PBS) constituye un enorme problema de salud pública para todo el país, con consecuencias muy graves en términos de incremento de morbilidad, crecimiento de la carga de enfermedad e incluso, posibles aumentos de las tasas de mortalidad; en los casos en que se afecte el acceso oportuno y eficaz a medicamentos, insumos y tratamientos.

Desde el año pasado, diversos centros de pensamiento e investigación han advertido sobre la necesidad de que el gobierno adopte medidas urgentes para mitigar la crisis financiera del sistema de salud. En este contexto, el presupuesto del sistema inició con un déficit estimado en aproximadamente $9,2 billones, mientras que el ajuste de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) fue del 5,36 %, muy por debajo del 16,9 % requerido para cubrir los costos proyectados. Adicionalmente, las Entidades Promotoras de Salud (EPS) registraron pérdidas operativas acumuladas de $3,1 billones al cierre del tercer trimestre de 2024, siendo el régimen contributivo el principal factor de este déficit, con una participación del 64 %. Igualmente, El presupuesto máximo asignado para 2025 se establece en $502.000 millones, lo que representa una reducción significativa en comparación con los $2,3 billones ejecutados en 2024. Esta disminución supone un recorte del 78,2 %, lo que podría afectar la sostenibilidad financiera y la capacidad operativa del sistema en el corto y mediano plazo.

Así lo ha advertido la propia Superintendencia Nacional de Salud, que en un reporte publicado dos días atrás, ha alertado sobre un incremento de las quejas y reclamos de los usuarios por fallas en los procesos de atención en salud en el país. Las quejas aumentaron cerca de un 18% entre 2023 y 2024 (Tasa por 10.000 afiliados).  Estos datos muestran que, en efecto, la percepción que los colombianos tienen sobre el desempeño del sistema de salud, está seriamente deteriorada, especialmente, porque han aumentado los casos de negación de citas médicas con especialistas, así como un incremento significativo de los tiempos de asignación de citas tanto de medicina general como de especialidades médicas y por una reducción palpable de la entrega de medicamentos, dispositivos médicos e insumos necesarios para el tratamiento de todo tipo de enfermedades, especialmente las crónicas y las raras. 

Más allá de la discusión que se ha generado entorno al aumento de la UPC, los hechos recientes muestran que hay un deterioro real de la calidad de la atención en salud y que los mayores afectados son los pacientes y sus familias, que han tenido que asumir costos adicionales para proveer los medicamentos que no les son entregados, y con ello evitar un mayor deterioro en la condición clínica de sus allegados.  Es el caso de los pacientes con enfermedades huérfanas, quienes no solo dependen de los recursos que el gobierno asigna mediante la UPC, sino que, además, han manifestado su preocupación por el descenso de los recursos de los presupuestos máximos, que justamente deben cubrir los gastos de la atención de estas patologías de baja frecuencia y alto impacto en la calidad de vida de pacientes y familiares. En 2024 fue permanente la denuncia del retraso en el giro de los presupuestos máximos por parte del gobierno, lo cual ha llevado a la pérdida de continuidad en los tratamientos y, en muchos casos, al abandono de estos por parte de los pacientes, según lo han reportado los grupos de expertos.

En este sentido se han expresado algunas asociaciones de pacientes e incluso, de profesionales de la salud, que han advertido sobre los efectos negativos que pueden derivarse de generar brechas de continuidad en la atención de patologías huérfanas y crónicas. De una parte, en el corto plazo, los pacientes podrían sufrir un deterioro de su situación personal que, de no ser resuelto adecuadamente, podría afectarles de forma irreversible. En el mediano y en el largo plazo, los pacientes que no reciben oportunamente su tratamiento quedan descompensados porque no acceden a los procedimientos y terapias que necesitan, lo cual va a producir, entre otros efectos, un aumento sobre los costos del sistema de salud y, lo que es más grave, un gran problema de salud pública para todo el país.

Son estos gremios los que han alertado reiteradamente sobre el deterioro generalizado en los procesos de atención, en la continuidad de los tratamientos y en la integralidad que requieren los pacientes con patologías más complejas. Según lo han expresado, no hay bases de datos confiables y accesibles que hagan posible acceder al diagnóstico temprano, a los medios diagnósticos más adecuados y a un seguimiento directo a los pacientes para que no queden aislados y cuenten con el apoyo médico y de salud mental que necesitan. Estas limitaciones se acentúan en los territorios periféricos de las grandes ciudades y en municipios y zonas dispersas.

Casos tan graves como la muerte en 2024 de dos pacientes en Bogotá, uno con enfermedad de Gaucher tipo 2 y otro con Epilepsia, debido a la falta de sus medicamentos; son un llamado de alerta y un recordatorio de que el acceso a medicamentos es un derecho fundamental. De igual manera, los pacientes trasplantados se encuentran en grave riesgo por el desabastecimiento y no entrega de medicamentos esenciales para mantenerse con vida.

Reconocemos la importancia del debate político y de la reflexión sobre los ajustes que el sistema requiere en cuanto a su diseño y su estructura. No obstante, es claro que no se podrá avanzar si no se cuenta con información confiable y oportuna sobre el desempeño y la sostenibilidad de todas y cada una de las instituciones que lo componen. Este es un llamado para que las autoridades, en cabeza del Ministerio de Salud y Protección Social y de la Superintendencia Nacional de Salud, hagan visibles los datos que están utilizando para tomar las decisiones que tienen efectos sobre todos los colombianos. Además, como se ha venido mencionando desde INNOS, es importante que los cálculos, por ejemplo, de la UPC se hagan de manera responsable, respondiendo no sólo a los factores propios del sistema de salud, sino también, de acuerdo con las características demográficas y epidemiológicas de la población colombiana, teniendo en cuenta, el envejecimiento progresivo de la población y efecto postpandemia que produjo el resurgimiento de enfermedades crónicas no trasmisibles. Es preocupante que sean las personas más vulnerables y con mayores necesidades en salud, quienes sufran de forma más rigurosa el impacto de la insuficiencia en los recursos y de las fallas administrativas que el sistema viene experimentando desde hace meses.

No es, por todo lo anterior, un panorama optimista el que se observa en este inicio del nuevo año. Ante una de las crisis más profundas que ha vivido el sistema de salud colombiano, se requieren respuestas eficaces y urgentes de parte del gobierno nacional, que reviertan la tendencia negativa de estos indicadores y que devuelvan la confianza de los actores, protegiendo de forma prioritaria a quienes más lo necesitan.