Nutrición y alimentación en elecciones: un tema que requiere atención y acciones concretas ¿Qué proponen las campañas?

Nutrición y alimentación en elecciones: un tema que requiere atención y acciones concretas ¿Qué proponen las campañas?

Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en conjunto con el Programa Mundial de Alimentos (WFP), presentó su informe de alertas tempranas sobre inseguridad alimentaria aguda. En dicho informe se proyectó a Colombia como uno de los veinte focos de hambre en el mundo (hunger hotspots), lo que se traduce en un llamado de atención a los organismos nacionales e internacionales para que adelanten acciones coordinadas y urgentes ante el riesgo de que la inseguridad alimentaria aguda se intensifique en los próximos meses. 

La publicación motivó una respuesta airada por parte de las autoridades colombianas. La canciller Marta Lucía Ramírez, el ministro de agricultura Rodolfo Zea y otros funcionarios señalaron que el informe desconocía los esfuerzos de Colombia por preservar la seguridad alimentaria de su población; además, resaltaron que éste “carecía de soporte fáctico, definición metodológica y claridad en las fuentes” lo que afecta su validez y credibilidad. Ante la reacción del gobierno colombiano, el representante de FAO en el país, Alan Bojanic, reconoció que la manera como se presentó el contenido del informe resultó desafortunada, en tanto la intención de incluir a Colombia fue, principalmente, llamar la atención sobre el riesgo de un deterioro en la seguridad alimentaria de poblaciones vulnerables, particularmente migrantes venezolanos. En un intento por zanjar la polémica, la FAO se comprometió a revisar los términos del informe y la manera como fueron presentados los datos. Para ello se espera en las próximas semanas un pronunciamiento de la Organización con sede en Roma.

Desde luego, en la coyuntura actual, la controversia sirvió de tema de debate a los aspirantes presidenciales. Por un lado, Gustavo Petro criticó las políticas de libre comercio implementadas en el país, en particular, las relacionadas con la importación de alimentos que podrían producirse localmente. El precandidato del Pacto Histórico señaló que la fuerte devaluación del peso encarece los alimentos e insumos agrícolas importados, generando serios problemas de acceso a las poblaciones de menores ingresos. Ante ello, sugirió que bajo su eventual gobierno promovería el aumento de aranceles a la importación de alimentos, regularía el precio de los insumos agrarios, fomentaría la agroindustria cooperativizada y elevaría impuestos a latifundios de tierras fértiles improductivas.

Estas declaraciones fueron controvertidas por el precandidato Alejandro Gaviria, quien le recordó a Petro que el informe de la FAO también señaló que el riesgo debía entenderse como una articulación de factores, entre ellos: “la migración venezolana, los problemas de suministro y aumento de precios de insumos agrícolas, el aumento de la violencia en zonas rurales y la variabilidad climática”. Ante este panorama, agregó Gaviria, subir los aranceles sólo agravaría el problema en el corto plazo, pues provocaría un alza mayor en los productos importados. Sus propuestas, por el contrario, se orientaron a disminuir aranceles y fomentar un desarrollo rural que promueva un proceso acompasado de sustitución de importaciones y a regular el precio de los insumos agropecuarios. 

Más allá de la polémica puntual que generó este episodio, sus efectos revelan la importancia de abordar los problemas de salud desde perspectivas multidimensionales. En el caso de la alimentación y la nutrición están claros sus vínculos con factores sociales, políticos y económicos; por lo tanto, cualquier acción orientada a mitigar una situación de inseguridad alimentaria debe tener en cuenta sus múltiples dimensiones. Y, es que según la FAO, la inseguridad alimentaria grave en América Latina y el Caribe pasó de 47,6 millones de personas en 2014, a 92,8 en 2020, siendo su crecimiento mayor que en cualquier otra región del mundo. En Colombia, se estima que 1,7 millones de hogares no consumen las tres comidas diarias, situación que se agravó durante la pandemia con el aumento de la pobreza monetaria a un 42,5 %. Según el mismo informe de la FAO existe el riesgo de que, en 2022, 7,3 millones de colombianos estén en situación de inseguridad alimentaria, lo cual, desde luego, supone un reto de enormes proporciones para el gobierno que asuma a partir del 7 de agosto. 

En ese contexto, considerando las cifras disponibles y, teniendo en cuenta los términos de la controversia aquí mencionada, resulta conveniente que los precandidatos a la presidencia incorporen los temas de alimentación y nutrición a sus agendas programáticas. Así mismo, es imperativo que se formulen propuestas concretas para abordar un problema que requiere acciones intersectoriales coordinadas, orientadas a garantizar la producción de alimentos de calidad, el acceso de los sectores más vulnerables y el fomento de prácticas adecuadas de consumo. A pesar de los esfuerzos de éste y los anteriores gobiernos la alimentación y la nutrición continúa siendo un tema que merece la atención de las autoridades, pues ambas son esenciales para mejorar la salud y el bienestar de la población colombiana. 

Fuente: WFP and FAO. 2022. Hunger Hotspots. FAO-WFP early warnings on acute food insecurity: February to May 2022 Outlook. Rome. https://doi.org/10.4060/cb8376en 

Algunos datos clave: Factores de riesgo para desarrollar desnutrición (fuentes 1, 2, 3 y SISPRO fecha de consulta Feb 14 de 2022).

Webinar «Economía Circular en Salud»

Webinar «Economía Circular en Salud»

Webinar «Economía Circular en Salud»

Retos y oportunidades’, fue el primer evento de INNOS en el 2022. Este espacio contó con la participación de Carolina Montes de la Universidad del Externado, Carlos Pinillos de Emporium Partners y los decanos de Ingeniería y Medicina de la Universidad El Bosque, Anibal Maury y Hugo Cárdenas.

El Webinar planteó un recorrido por el concepto de la Economía Circular, haciendo énfasis en el sector salud, en los modelos circulares de negocio y la gestión hospitalaria.

Sigue la transmisión en: https://youtu.be/V6hkdOZ_EIE

Conoce la agenda aquí:

Tendencias 2022: Avanza la Salud Pública de Precisión

Tendencias 2022: Avanza la Salud Pública de Precisión

Avanza la Salud Pública de Precisión
La medicina de precisión, en la cual enfocamos el tratamiento de las enfermedades de forma individual se ha posicionado como una de las grandes promesas y tendencias en salud. Pero cuando hablamos de Salud Pública el concepto de enfoque individual parece casi una contradicción.
La pandemia ha permitido tener también avances en el frente de la Salud Pública de precisión. En Nueva York se realizaron seguimientos y mapeos del comportamiento viral sectorizados con la ayuda de SaTScan. Esta aplicación de código abierto de analítica de datos y seguimiento permitió enfocar medidas de salud pública muy específicas para las diferentes localidades. En Colombia también se emplearon a nivel nacional y en ciudades como Bogotá aproximaciones similares.
La salud pública de precisión se proyecta como el siguiente nivel de la epidemiología y salud pública. Se trata de una combinación de técnicas basadas en recolección y análisis masivo de datos, tanto de patógenos (causas de enfermedad) como de poblaciones sanas y enfermas. La precisión en el entendimiento y caracterización de las poblaciones y sus enfermedades permite entonces diseñar intervenciones preventivas, diagnósticas y terapéuticas más específicas.  La gran expectativa es lograr programas de intervención más efectivos y eficientes.
Ya antes de la pandemia, la salud pública de precisión atraía grandes fondos para su desarrollo de entidades como la Fundación Melinda Gates y la Fundación Rockefeller.
Sin duda la pandemia permitió tomar provecho de estos avances, pero también evidenciar las grandes brechas de recolección y análisis de información que tienen las diferentes naciones. Todo hace prever que en los próximos años seguiremos viendo un creciente interés en financiar desarrollos en el mundo y Colombia que permitan afrontar con mayor precisión el siguiente gran desafío en salud pública que enfrentemos.
La salud pública de precisión representa una de las grandes oportunidades para hacer más eficiente y sostenible nuestro sistema de salud a la vez que se logren intervenciones más eficaces para los desafíos que enfrenta nuestra población.
Para más información:
Carlos Felipe Escobar Roa
INNOS
Director