por INNOS | Mar 23, 2022 | Blog Electoral
Los retos y oportunidades de la producción de vacunas contra el Covid-19 en Colombia
Tras dos años de pandemia, cerca de 450 millones de contagios y más de seis millones de muertes en el mundo, el COVID-19 puso a prueba la capacidad y la agilidad de la industria farmacéutica a nivel global para el desarrollo, la producción y la distribución de vacunas.
En este sentido, los diferentes aportes recogidos en el pasado webinar realizado desde INNOS, comprenden los avances, logros y desafíos de la producción de vacunas en Colombia teniendo en cuenta la coyuntura electoral del país; con el objetivo de atraer la atención de los diferentes candidatos presidenciales y sus equipos programáticos sobre este tema que ha sido y continuará siendo fundamental en la agenda de salud.
El director general de INNOS, Carlos Felipe Escobar, planteó que este contexto generó retos inmensos para todos los frentes involucrados, pero al tiempo significó grandes logros por la respuesta que se le dio a la humanidad para atender de forma oportuna y efectiva la crisis.
En ese sentido, Carlos Felipe Escobar invitó a reconocer los avances y desafíos que la industria ha enfrentado en el fortalecimiento de las capacidades de desarrollo y producción de vacunas, una tarea que involucra a todas las partes en la búsqueda de que se asegura un acceso a la salud más equitativo y con calidad, que en el caso de países como Colombia facilite la llegada y el desarrollo de la innovación.
La estrategia para el desarrollo y la producción local de vacunas
Diana Calderón, asesora de la Dirección de Medicamentos del Ministerio de Salud, expuso los avances de la estrategia para el desarrollo y la producción local de vacunas que lidera dicho despacho. En su concepto este es un proyecto necesario para que el país pueda transitar los pasos que se requieren para volver a producir biológicos. Esta implica la articulación de tres actores: la industria, el Gobierno y la academia, en la que todos los esfuerzos deben ir encaminados hacia una meta común: lograr una visión de seguridad y soberanía sanitaria.
Las metas de la estrategia son que Colombia cuente con infraestructura para hacer el llenado y el terminado de vacunas, que produzca sus propios biológicos mediante transferencia tecnológica y que posea las unidades de investigación, desarrollo e innovación necesarias para este propósito.
Para ello se ha propuesto la creación de una comisión intersectorial para el desarrollo y la producción de tecnologías estratégicas en salud que sirva de sombrilla para que más tecnologías de este tipo tengan la estructura de gobernanza desde la cual se imparten las instrucciones para que tengan vida y un buen trasegar, y que el país obtenga lo que requiere en el marco de la seguridad y soberanía sanitaria.
También se elaborará un CONPES de seguridad sanitaria, con el concurso del Departamento Nacional de Planeación, que sea el soporte que impulse todos los proyectos asociados de los cuales den línea los ministerios de Salud y de Ciencia, Tecnología e Innovación.
La estrategia recoge algunas preguntas clave que orientarán las acciones a desarrollar, tales como ¿qué vacunas se deben priorizar?, ¿Colombia se debe especializar en desarrollo y producción de alguna tecnología en particular?, o ¿qué capacidades debe fomentar el Gobierno?, entre otras.
Dos ejemplos de la capacidad nacional
Vecol y VaxThera, compañías colombianas enfocadas en la producción y el desarrollo de vacunas, expusieron cada una sus capacidades para este objetivo.
Juan Aurelio Moncada, presidente de Vecol, y Zulma Suárez, directora de Investigación y Desarrollo, comentaron que la compañía cuenta con las competencias técnicas para producir la vacuna antirrábica humana (de la cual recibió la autorización en 1999) y otros biológicos de bacterias toxoides para soporte del Programa Ampliado de Inmunizaciones –PAI–, así como la capacidad regulatoria para gestionar las transferencias tecnológicas que permitan la producción de nuevas vacunas en el país.
La infraestructura actual con la que cuenta la empresa les permite producir también la vacuna antiaftosa, en cantidades hasta de 52 millones de dosis anuales, y su larga trayectoria en bioprocesos, formulación de vacunas y control de calidad y productos farmacéuticos avalan su experiencia en este campo.
Por su parte, Jorge Emilio Osorio, presidente y fundador de VaxThera, comentó que dirige una empresa colombiana de investigación y desarrollo de biológicos para la prevención y tratamiento de enfermedades que instalará su planta de producción de 35 mil metros cuadrados en el Oriente de Antioquia. Ya tienen licencia de urbanismo y diseño arquitectónico, y esperan ponerla en funcionamiento en 2023.
Su objetivo es contribuir a la independencia de biológicos y garantizar la seguridad sanitaria en Latinoamérica. Esta es una iniciativa privada que en su primera fase considera una inversión proyectada de 54 millones de dólares con el respaldo de Seguros Sura, una empresa sólida y confiable que tiene presencia en once países de la región.
Para cumplir este sueño de tener vacunas en el medio local, Osorio indicó que el apoyo del Gobierno nacional ha sido clave, a través del ecosistema conformado por los ministerios de Salud; de Comercio, Industria y Turismo, y de Ciencia, Tecnología e Investigación.
VaxThera tiene como propósito el desarrollo de la vacuna universal contra el COVID-19, que está en fase preclínica con resultados positivos hasta el momento, y están empezando con la generación de lotes clínicos. Este año el directivo prevé que se realicen los estudios de las fases 1, 2 y 2, para buscar la aprobación del biológico en 2023. Además, continuarán en el proceso de elaboración de vacunas contra el dengue, el zika, el chikungunya, y la fiebre amarilla.
Trabajo previo
Yaneth Giha, presidenta ejecutiva de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo de Colombia –Afidro–, dejó algunos mensajes clave respecto al tema en discusión.
El principal es que Colombia cuenta con capacidades y experiencias adquiridas previamente que sirven como base para la producción y el desarrollo de vacunas. Sostiene que el foco debe estar en fortalecerlas luego de tener muy claros los objetivos que se pretenden alcanzar.
La investigación es una de las capacidades más sólidas. Con 884 grupos de investigación –de un total de 5.207 que son reconocidos en el país– y 2.903 investigadores en las áreas de las ciencias médicas y la salud, es posible conseguir los propósitos deseados.
Hay experiencias y modelos implementados en otros países que pueden ser adaptados al plano local y retomar los casos de éxito que puedan ayudar a construir capacidades con mayor rapidez. Estos han sido fruto de visiones sólidas a largo plazo con enfoque en investigación y generación de conocimiento que vale la pena replicar.
Otro mensaje que compartió Giha es que el trabajo colaborativo es clave para avanzar. La ciencia es de alianzas, dijo, y cuando hay unión se hace la diferencia. Su llamado es a pasar a la acción y centrarse en los elementos esenciales que se requieren para trabajar en innovación y atraer y desarrollar transferencia de tecnología.
Eso se logra a través de facilitadores como la institucionalidad, la investigación, el capital humano, la infraestructura, la sofisticación del mercado y la Propiedad Intelectual, que contrario a lo que algunos mencionan es una facilitadora y no una barrera en la apropiación del conocimiento.
Al final, la directiva resaltó que el respeto de los estándares internacionales y las buenas prácticas permitirá contar una investigación que conduzca al desarrollo de mejores productos, que redunde en beneficios para la salud de las personas y en la promoción del país como un destino fértil en esta materia.
¿Cómo avanza la hoja de ruta para la producción de vacunas?
Felipe Guillén, líder del Centro de Investigaciones Clínicas y Trasnacional del Minciencias, explicó en qué va la hoja de ruta de la fase 3 de investigación y desarrollo para la producción de vacunas y otras tecnologías sanitarias. Antes explicó que la fase 1 consistió en el proceso de terminado y envasado; la fase 2 de producción local de vacunas desarrolladas por fuera del país y la fase 3 se remite al desarrollo de nuevas vacunas.
Las tres tienen una articulación intersectorial en el que entra a actuar la comisión de la cual habló en la intervención inicial Diana Calderón, de Minsalud, que se encarga de la toma de decisiones y requiere de una capacidad importante en diferentes aspectos para poder que los productos que se dispongan en el mercado tengan un efecto directo en la salud humana.
Las fases 1 y 2 estaban en cabeza del Minsalud y otras instituciones que acompañan a esa entidad, y la 3, que absorberá a las dos iniciales, la lidera el Minciencias, ya que para el proceso de tener disponible las vacunas y las tecnologías sanitarias en el mercado se necesita del apoyo de investigación y desarrollo, razón por la cual la Misión Internacional de Sabios le recomendó fortalecer esas áreas.
Dicho fortalecimiento comprende recursos financieros, infraestructura y tecnología, talento humano y especialización, políticas públicas, regulación y propiedad intelectual, y alianzas estratégicas.
Lo anterior está enmarcado en cinco líneas estratégicas: descubrimiento, preclínica, clínica, regulatorio y monitoreo, en un proceso clásico donde se relacionan con un esquema que comprende el ciclo de vida; actividades, planes y programas; manufactura y comercio; construcción de capacidades y asesoramiento, y perspectiva.
Para concluir, resulta pertinente recalcar la importancia de la seguridad sanitaria en el país centrándose en los temas de la producción local de vacunas como punto clave en la salud de los colombianos. De este modo, se plantea entonces la necesidad de trabajar en es este frente y construir nuevas iniciativas por parte de los diferentes actores del sistema de salud en colaboración con los agentes de Ciencia, tecnología e innovación. Lo anterior, teniendo en cuenta las oportunidades identificadas que contribuyan a la garantía de los derechos de los colombianos y así mismo ha ser reconocido como un actor influyente en Latinoamérica en temas de producción de vacunas y medicamentos esenciales.
Preguntas para los candidatos
¿Qué iniciativas propone su agenda en materia de seguridad sanitaria?
¿De qué manera pretende incentivar a los diferentes sectores participantes en la producción local de vacunas en Colombia?
¿Cómo impulsaría el liderazgo regional de Colombia como productor de vacunas?
¿En qué aspectos considera que existe un déficit para los procesos que implican la producción local de vacunas? ¿Cómo lo afrontaría?
por INNOS | Mar 18, 2022 | Noticias
Desarrollan un casco que podría detectar Alzheimer después de un análisis de 10
minutos, haciendo un escaneo cerebral en el cual se detectan comportamientos eléctricos del
cerebro.
La firma Surcoreana iMediSync se destacó en la Consumer Electronic Show (CES 2022)
realizada en las Vegas, por presentar un innovador artículo que podría detectar el Alzheimer en tan solo 10 minutos, se trata de un casco que trabaja con inteligencia artificial, con el que se hace un escáner cerebral, realizando un análisis completo de los comportamientos eléctricos del cerebro y los transmite a un algoritmo de aprendizaje profundo, de esta manera se evalúa la condición en la que se encuentra el cerebro y las posibles anormalidades que tenga este órgano vital, logrando diagnósticos tempranos de enfermedades cerebrales y sus posibles tratamientos durante etapas iniciales.
Este innovador artefacto ha sido denominado como iSyncWave, debido a que adicional a escanear el cerebro en corto tiempo, emite ondas a este que logran una estimulación con leves impulsos de energía por medio de tecnología electroencefalograma y la tecnología patentada EEG/HRV; siendo tendencia en el campo de la telemedicina y la medicina de inteligencia artificial.
FUENTE
Alberto Sandoval (2022), CES 2022: presentan un casco portátil con un escáner
cerebral que podría detectar Alzheimer después de un análisis de 10 minutos. (5 de enero de
2022) FayerWayer website: https://www.fayerwayer.com/ciencia/2022/01/06/ces-2022-
presentan-un-casco-portatil-con-un-escaner-cerebral-que-podria-detectar-alzheimer-despues-de-un-analisis-de-10-minutos/
Redacción Barcelona (2022) Desarrollan un casco portátil que puede detectar el Alzheimer en 10 minutos (8 de enero de 2022) La Vanguardia webside: https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20220108/7973102/desarrollan-casco-portatil-detectar-alzheimer-10-minutos-brl.html
por INNOS | Mar 11, 2022 | Blog Electoral
En el marco de las discusiones sobre las actuales oportunidades y desafíos de Economía circular en el país, el Instituto de Prospectiva e Innovación de Salud (INNOS), realizó el webinar Economía circular en salud que contó con la participación del Doctor Carlos Felipe Escobar, director de INNOS, quien realizó una introducción al concepto de circularidad y expuso algunos datos actuales que afectan la sostenibilidad en el sector. Así mismo, Carolina Montes, investigadora de la Universidad Externado de Colombia, en su intervención, expuso los diferentes instrumentos en los se plantea la Economía circular en la jurisdicción colombiana. Finalizando, Valentina Guevara, gerente general de Circle Core y Carlos Pinillos, gerente regional de Emporium Partners, expusieron las diferentes oportunidades de la circularidad en Colombia y plantearon algunos desafíos que, desde su experiencia profesional, se han detectado en el sector salud en Colombia.
En este espacio, los diferentes expertos en las áreas de salud, economía e innovación, compartieron sus puntos de vista acerca de circularidad y establecieron la importancia de la Economía circular en el sector salud teniendo en cuenta el contexto electoral en el que se encuentra el país. De este modo, la discusión inicia a partir de la idea de que los diferentes actores del sistema de salud y en particular aquellos que se encuentran en el proceso de construcción de políticas públicas, tienen un rol fundamental para entender el contexto y los desafíos que implica la sostenibilidad e innovación del sistema.
Así pues, se entiende el concepto de Economía circular como el modelo económico a partir del cual se atiende a los desafíos de la eficiencia del uso de materiales, el uso de agua y energía, los precios elevados de productos básicos, residuos, impacto ambiental, conciencia del sobreuso de la tierra y escasez de recursos. En términos generales, aquellos hitos importantes que traen consigo beneficios económicos, ambientales y sociales a nivel global. Dichas demandas son evaluadas desde los principios de la circularidad con el objetivo de brindar y dar mayor atención a las oportunidades en el marco de gestión.
La Economía circular presenta entonces un enfoque de restaurar y regenerar relativamente nuevo, aún más en el sistema de salud y la formación de los profesionales en salud que implica la búsqueda de nuevas herramientas capaces de contrarrestar las barreras que a lo largo del tiempo han obstaculizado la circularidad en el sector. A continuación, expondremos un numero de paradigmas que la Economía circular ha ido revaluando a partir de demostraciones y metodologías efectiva de reúso, restauración y reciclaje:
En primer lugar, en los sistemas de salud se tiene una mentalidad de uso único: es más seguro tirar los dispositivos médicos una vez utilizados. La percepción es que, si tiramos los dispositivos usados, reducimos el riesgo de infección: cuanto menos reutilicemos, más seguro será. En este momento una gran cantidad de dispositivos están siendo ya diseñados bajo directrices de ecodiseño y reutilización. La FDA (Invima USA) ha aprobado prácticas de reutilización para el 45% de los dispositivos registrados. Para el año 2030 el 90% de los dispositivos de clase 1 y 2 contendrán instrucciones y procedimiento de reúso estandarizados y aceptados por las entidades regulatorias y los fabricantes originales.
En segundo lugar, es difícil reutilizar los dispositivos. Hay que recogerlos, transportarlos, limpiarlos, probarlos y, a veces, esterilizarlos antes de reutilizarlos. Es mucho más fácil tirar el dispositivo después de un solo uso y coger otro. Las logísticas inversas y de recuperación están garantizando la optimización de recursos y la coordinación entre la frecuencia de uso y disposición final, reintegrando en lo posible materiales al fabricante original, directamente en sus cadenas de suministro ya sea como materia prima o producto terminado-recuperado.
En tercer lugar, muchos dispositivos son tan baratos y la inversión necesaria para su reutilización es tan alta que no es económicamente rentable dedicarse a la reutilización. El bajo costo de los dispositivos en la actualidad es prácticamente inviable por la escasez exponencial de materias primas y por la laxitud de distintas regulaciones, que no promueven la reutilización y reparación o el reprocesamiento, término establecido en el argot médico cuando hablamos de reutilización. La obligación de almacenar repuestos y garantizar un flujo constante de partes y componentes para el recambio, impactará en los costos de producción y llevará a los fabricantes a repensar sus modelos de distribución y segmentos de clientes.
En cuarto lugar, la industria que fabrica los dispositivos ha descubierto que el uso único significa que el hospital compra más, por lo que, al diseñar los dispositivos para un solo uso, el fabricante maximiza sus beneficios. Los fabricantes se encuentran hoy en día en una encrucijada ya que las cadenas de suministro no han podido maximizar sus utilidades y producir siempre desde cero encarece mucho sus costos. Un cuerpo de regulaciones adoptadas a nivel internacional, tales como la taxonomía EU, la ley de la cadena de suministro en países como Alemania o la incorporación de ciclos de vida de uso a la responsabilidad extendida del productor, son factores definitivos que cambiarán el modelo de vender siempre nuevo, disminuyendo la producción unitaria de productos.
Lo anterior, evidencia el gran impacto ambiental que tiene el sector salud y los posibles cambios de paradigma que propone la Economía circular. A nivel global, las cifras señalan que el 4,6% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen del sector, porcentaje del cual además se registra que el 65% es a causa de la producción de dispositivos médicos. Algunos otros datos resaltan:
- En Estados Unidos, 614.000 decesos fueron causados por la polución de la industria médica (años de vida ajustados por discapacidad).
- En 2018, compañías de reacondicionamiento redujeron 7100 toneladas de residuo traducidas en el ahorro de 420 millones dólares.
- Los hospitales producen 13Kg de residuos por cama diarios, del 15 al 25% son materiales peligrosos.
Economía circular en Colombia
Por su parte, a nivel nacional, la regulación colombiana ha evidenciado la creación de múltiples instrumentos en los cuales las dinámicas de la circularidad han generado iniciativas significativas para el país. En el año 1997, por primera vez se estableció la Política de Gestión Integral de Residuos a partir de la cual se definió el cambio drástico del modelo de prestación de servicio de aseo y gestión de residuos, dando además una nueva posibilidad de negocio para recicladores bajo el Principio Internacional de Responsabilidad extendida del productor, limitada a residuos peligrosos.
Posteriormente, en el año 2016 se publicaría sin lugar a duda, el instrumento más relevante sobre el tema en el cual apareció por primera vez el concepto de Economía circular, el documento CONPES 3874/16, fortalecido además por la Política RAEE en 2017.
Finalmente, bajo este contexto normativo en el año 2019, se generó una nueva estrategia de Economía circular con el objetivo de identificar motores de impulso, analizar el metabolismo de los principales flujos de materiales, agua y energía utilizados en la economía colombiana; y plantear mecanismos que facilitaran la transformación productiva. A partir de esto se desarrolla que el modelo de Economía circular en Colombia debe priorizar los materiales y no los sectores, garantizando esta circularidad de los residuos orgánicos, peligrosos y de gestión diferenciada.
Modelos e iniciativas
Entendiendo que en Colombia muchos de los agentes componentes de la circularidad aún se encuentran en fases tempranas, se propone un cambio de paradigma que compone cinco modelos de negocio:
Valorización de residuos: entender el principio de que los residuos tienen un valor. Se compone de dos iniciativas:
- Valorización energética en cadenas de incineración de residuos con riesgo biológico.
- Valorización energética de residuos orgánicos (metalización seca, compostaje).
Un concepto importante bajo este aspecto es la revalorización de materiales o el Upcycling. La alternativa aquí es explorar cómo sin degradar el material podemos aumentar su valor y funcionalidad.
Suministros circulares: a partir de la sustitución de suministros se pretende garantizar la incorporación de energías alternativas, principios de reúso del agua, eco-diseño que permita establecer una ruta en la cual se llegue a la reutilización o reacondicionamiento de los recursos. De otra manera, los resultados podrían ser ineficientes sino se piensa desde el inicio dicha ruta de acción.
- Materiales de construcción – Energías renovables.
- Adquisiciones ecoeficientes y circulares – Depuración y recuperación de aguas residuales.
- Captación y almacenamiento de aguas pluviales “in situ”.
Productos como servicios: repensar el acceso a los productos ya no como clientes de renta de modelo de productos por servicio sino como generador de un modelo de productos por servicio (pasar de propietario a usuario).
- Alquiler / renting de equipos.
- Uso compartido e intercambio de equipo en instalaciones.
- Centrales de compra compartidos con multiproveedores.
Plataformas colaborativas: garantizar el intercambio del uso de los productos compartiendo empleo, acceso y propiedad. Materiales funcionales que requieren pensar colaborativamente para darles mayor uso garantizando que se mantenga dentro del ciclo productivo.
- Uso compartido de equipos y recursos médicos entre instituciones prestadoras y usuarios del sistema de salud.
Extensión de vida útil: ampliar el ciclo de vida por medio de la reparación, actualización, re manufactura o re comercialización de productos.
- Lograr que el equipo biomédico a través de mantenimiento predictivo dure mas distribuyéndolo a un segundo usuario.
- La extensión de vida útil garantiza el fortalecimiento de las capacidades instaladas en reparación, remanufactura y reutilización. Es importante que los dispositivos intervenidos puedan ser mantenidos y/o reparados localmente, impidiendo el retorno a las casas matrices para su tratamiento.
Ahora bien, este modelo de circularidad se define por un sinnúmero de ventajas y desafíos entre los que se plantean como esenciales el uso de la innovación, ciencia y tecnología en el proceso de búsqueda de una mejor distribución cantidad/calidad para garantizar la rentabilidad y sostenibilidad desde la logística de recuperación y logística inversa.
En este sentido es primordial entender como en una cadena de suministro se conectan los diferentes procesos de producción, almacenamiento y distribución de dispositivos médicos mediante un enfoque de gestión de suministros, convirtiendo esas cadenas de suministros en cadenas de valor. Es decir, categorizando el concepto de Economía circular en gestión de valor. Precisamente, en lo que respecta a la gestión tecnológica en salud desde la circularidad se pretende lograr dicho objetivo mediante la descarbonización de la industria de los dispositivos médicos. De este modo, lo más importante es entender que la manera en como se busca cerrar esa brecha tecnológica tiene que enfocarse no en utilizar productos de segunda, sino en viabilizar las compras ecoeficientes de los agentes de salud y tener un enfoque de modernización.
Esta descarbonización impulsaría definitivamente proyectos de colaboración para el ensamblaje y la producción local de dispositivos de diferentes complejidades. El nearshoring (traslado de estaciones de producción cercanas a los usuarios finales) como estrategia para la instalación de centros de innovación y producción cercanos a los usuarios finales, podría ser una alternativa que beneficie a los diferentes grupos de interés. Además, la descarbonización impactará positivamente los costos de producción para los fabricantes, disminuyendo sus dependencias de materias primas, lo cual también beneficiaria al cubrimiento de los sistemas de salud, con tecnologías y tratamientos de punta para las poblaciones más escazas de recursos.
Recomendaciones
Resulta pertinente cambiar el esquema de adquisición tecnológica de los hospitales partiendo de la planeación estratégica que establezca la complementariedad entre la planeación a corto, mediano y largo plazo de la empresa con respecto a su nivel de servicio pronosticado y su posicionamiento en el mercado.
Para una transformación se debe generar un paquete de desincentivos con el objetivo de desestimular algunos patrones de consumo e incentivos para generar la responsabilidad extendida del productor como mecanismo para eliminar el consumo o producción irresponsable.
Construcción de infraestructura y capacitación de personal que pueda agruparse a partir de los parques ambientales y tecnológicos que garanticen investigación a temas como la valorización de residuos provenientes de dispositivos médicos.
Concluimos con algunas reflexiones para los actuales candidatos a la presidencia de Colombia:
¿De qué manera incorporaría la sostenibilidad en el sector salud?
¿Cómo disminuiría la huella ambiental que produce anualmente el sector salud?
¿De que manera podría mitigar el impacto ambiental, económico y social que las barreras del sector salud aún posee en términos de circularidad?
¿Qué iniciativas establecería para impulsar un nuevo modelo de producción y consumo en el que el valor de productos, materiales y recursos se mantengan en circulación durante el mayor tiempo posible?
¿Qué incentivos ofrecería a los proyectos de Tecnología, Ciencia e Innovación en Salud bajo el enfoque de Economía circular?
¿Cómo promovería a Colombia como un centro mundialmente reconocido y avalado de remanufactura tecnológica para dispositivos médicos?
Conozca el webinar sobre Economia Circular en Salud del pasado 17 febrero
Webinar «Economía Circular en Salud»
por INNOS | Mar 10, 2022 | Blog Electoral
Las modificaciones y reformas al sistema de salud colombiano se han convertido en uno de los temas que concentra el interés del debate electoral en curso. En días recientes, algunos de los precandidatos que aspiran ocupar la presidencia, hicieron públicas sus propuestas para abordar los desafíos que actualmente enfrenta el sector. Como resultado de este ejercicio, surgieron varias controversias que permiten vislumbrar el horizonte de acción que dichos precandidatos proyectan y reconocer las principales similitudes y matices entre cada uno de sus planteamientos.
En primer lugar, cabe señalar que las diferentes propuestas contienen puntos convergentes y divergentes. Para la mayoría, por ejemplo, es clara la necesidad de emprender acciones que dignifiquen la labor del talento humano en salud: un sector que se vio particularmente golpeado durante la pandemia, pero que desde hace largo tiempo viene mostrando señales de un deterioro en sus condiciones laborales. Así mismo, todos parecen coincidir en la necesidad de fortalecer los mecanismos de promoción de la salud y prevención de la enfermedad; asegurar el flujo de recursos para sanear la deuda histórica con las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS); y tomar medidas concretas para garantizar la oferta de atención en lugares tradicionalmente aislados, lo cual supone, además, la construcción de nueva infraestructura pública y el mejoramiento de la existente en las distintas regiones del país. Desde luego, la existencia de estos puntos en común marca un ambicioso horizonte de acción que podría orientar la dirección de los cambios y las reformas que requiere el sistema de salud.
Ahora bien, cuando se observan los medios propuestos para alcanzar tales propósitos, se reconoce la concurrencia de estrategias distintas. Es justo allí donde emergen las principales divergencias. Para Alejandro Gaviria, por ejemplo, la arquitectura del sistema actual brinda cobertura bajo un esquema solidario que, por un lado, ofrece atención médica a la población más vulnerable a través del régimen subsidiado, y por el otro, garantiza la protección financiera de los usuarios con enfermedades de alto costo. Para Gaviria, la ley 100 consiguió que se aumentara el gasto público en salud y la inversión privada, y condujo a que se redujera la brecha social en el acceso a los servicios. Aunque reconoce problemas persistentes en materia de financiamiento, corrupción y pérdida de legitimidad, sus propuestas se orientan más al fortalecimiento de los mecanismos contemplados en el sistema, al ensanchamiento de la red pública, a la reducción de costos a través del fomento de la producción local de biosimilares y la regulación de precios de los medicamentos.
En la misma línea, candidatos como Oscar Ivan Zuluaga y Sergio Fajardo, plantean la necesidad de acometer modificaciones y ajustes enmarcados en las reglas y los lineamientos establecidos por el sistema de salud vigente. Zuluaga, por ejemplo, ha indicado que resulta urgente mejorar las condiciones laborales de los profesionales de la salud, aunque no ha sido explícito en propuestas que expliquen cómo hacerlo. Fajardo, entretanto, ha puesto el énfasis de su propuesta en mejorar la articulación de los actores que concurren actualmente en el sistema, destacando la necesidad de que el aseguramiento esté acompañado por una rectoría fortalecida a nivel nacional y local; también propone transitar hacía un modelo con enfoque territorial, que permita una mejor organización de las secretarías, las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y las IPS.
Por su parte, Gustavo Petro ha mostrado una postura que se distancia de las propuestas mencionadas. El precandidato del Pacto Histórico ha insistido en la necesidad de una reforma estructural al sistema de salud, que elimine o reduzca sustancialmente la función que actualmente tienen las EPS. Para Petro, resulta mucho más conveniente construir un modelo preventivo y predictivo universal financiado con recursos públicos, dentro del cual las aseguradoras asuman la tarea de ofrecer pólizas a los pacientes de alto costo. Según ha manifestado, las EPS han hecho un mal manejo -incluso corrupto- de los recursos financieros del sistema, y han sido ineficientes en la transferencia de esos recursos a las IPS.
¿Cuál es el panorama al que se enfrentan los precandidatos?
Las convergencias y divergencias mencionadas sugieren que el debate alrededor de los cambios que requiere el sistema de salud colombiano está lejos de agotarse. Incluso, podría afirmarse que esta discusión trasciende la coyuntura del debate electoral actual, lo cual hace necesario información y evidencia suficientes que permitan valorar si las propuestas de los candidatos resultan coherentes con los avances y problemáticas del sistema. Por ejemplo: hoy el sistema de salud cubre a un poco más de 50 millones de personas, de los cuales, 24 millones hacen parte del régimen subsidiado y 24,6 del régimen contributivo; existe un plan de beneficios unificado que cubre un portafolio amplio de tecnologías y procedimientos, gracias al cual los usuarios gozan de protección financiera frente a enfermedades catastróficas y de alto costo. Así mismo, se estima que en la actualidad el porcentaje de gasto de bolsillo frente al total del gasto en salud en Colombia está alrededor del 15 %, casi la mitad del promedio de América Latina y el Caribe.
Ahora bien, también es patente que el sistema ha mostrado numerosos problemas, muchos de los cuales han sido atribuidos a la arquitectura dispuesta por el legislador en la ley 100 de 1993. Muchas EPS, por ejemplo, no han logrado realizar un manejo adecuado de los recursos fiscales y parafiscales, lo cual ha derivado en sonados casos de corrupción, en la liquidación de varias de ellas, y en una deuda con las IPS (públicas y privadas) que, según varios cálculos, supera los 20 billones de pesos. Así mismo, el modelo de libre elección y subsidio a la demanda ha provocado una concentración de los servicios en los lugares más densamente poblados, generando una desprotección de los territorios aislados y de las poblaciones dispersas y más vulnerables. Así mismo, persisten barreras de acceso a tecnologías y procedimientos incluidos en el plan de beneficios que le corresponde cubrir a las EPS con el dinero que reciben por sus afiliados (la UPC), y existen deficiencias en la oportunidad para acceder a los servicios dentro de un tiempo que resulte prudente. Ciertamente, estos hechos van en contravía del principio que establece la salud como un derecho y desdibuja muchos de los logros alcanzados por el sistema de salud en los últimos 30 años.
Estos contrastes exigen un análisis riguroso que considere el estado actual del sistema de salud, sus principales desafíos y sus logros más destacados. De entrada, se podría afirmar que las propuestas de los precandidatos a la presidencia deberían partir de reconocer este escenario delineado por claroscuros, buscando con ello identificar alternativas concretas y viables que le permitan a los colombianos contar con el mejor sistema de salud posible. Es comprensible que todas estas propuestas suponen el despliegue de posturas ideológicas, muy propias del debate público y político; sin embargo, más allá de las diferencias que le son inherentes a la contienda electoral, sería deseable la búsqueda de convergencias y acuerdos que permitan establecer horizontes claros, puntuales, posibles y evaluables en el tiempo. Cualquier cambio, ya sea cosmético o estructural, debe considerar las particularidades territoriales, demográficas y financieras del país; así mismo, debe hacerse en el marco de las reglas y normativas vigentes y contando con la concurrencia de los diversos actores que actualmente configuran el sector salud. Ciertamente, los últimos 30 años han dejado enormes enseñanzas y han permitido el planteamiento de nuevos desafíos, los cuales deberían ser reconocidos como punto de partida para pensar las transformaciones que requiere el sistema. No hay que olvidar que los sistemas de salud operan en contextos dinámicos, moldeados por las transiciones demográficas y epidemiológicas, la innovación tecnológica y las demandas crecientes de la población, entre otros; ello supone, por un lado, que dichos sistemas deben ser capaces de atender las problemáticas estructurales, pero también, de adaptarse a las necesidades de un entorno cambiante.
Ante ese desafío, vale la pena plantearle a los precandidatos algunos interrogantes, que pueden servir como punto de partida para pensar el futuro del sistema de salud colombiano. Por ejemplo: ¿Es posible mantener el principio de solidaridad y la protección financiera sin la presencia de aseguradores? ¿Tiene el Estado la capacidad técnica y administrativa de asumir las funciones que hoy desempeñan las EPS? ¿Es posible pensar la corrupción como un problema exclusivo del sector público o privado? ¿Existen mecanismos concretos que permitan optimizar los recursos disponibles o aumentarlos para hacer un uso más eficiente? Estas preguntas no tienen una respuesta única y sencilla, sin embargo, pueden servir de punto de partida para enriquecer y orientar el debate alrededor de los cambios y reformas que necesita el sistema de salud colombiano.
por INNOS | Mar 7, 2022 | Noticias
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que algunos países africanos
entrarán en procesos de transferencia de tecnología, suministros y equipos necesarios para que puedan fabricar vacunas de ARNm contra el Covid-19.
Durante la Cumbre de la Unión Europea y la Unión Africana realizada en febrero de
este año, fue anunciado por parte del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que se apoyará a seis países de África -Kenia, Senegal, Egipto, Sudáfrica, Nigeria y Túnez- para que puedan desarrollar y producir vacunas de ARNm contra el Covid-19, buscando disminuir en alguna medida con la brecha en vacunación con la que cuentan los países africanos hoy en día, en la que se ha reportado que más del 80% de la población Africana no ha recibido ni una dosis de la inmunización contra el Covid-19.
En el 2021 se creó el centro mundial de transferencia de tecnología de ARNm, con el fin de
promover la producción de vacunas contra el Covid-19, esta tecnología ARNm ayudará a los
fabricantes de naciones de bajos ingresos a la producción de vacunas, sin descartar la producción de otras vacunas para distintas enfermedades con la ayuda de la tecnología ARNm, tecnología que ha revolucionado el campo de las vacunas debido a que enseña a las células del cuerpo a producir una proteína que desencadena una respuesta por parte del cuerpo en la que este produce el virus, pero también el anticuerpo que lo neutraliza.
FUENTE
Naciones Unidas (2022) Seis países africanos recibirán la tecnología necesaria para
producir vacunas ARNm contra el COVID-19 (18 de febrero de 2022), Noticias ONU Website:
https://news.un.org/es/story/2022/02/1504232
Agencia EFE (2022) África logra tecnología para producir sus propias vacunas anticovid con ARNm (18 de febrero de 2022) Agencia EFE Edición América, website:
https://www.efe.com/efe/america/sociedad/seis-paises-de-africa-reciben-tecnologia-para-
producir-sus-vacunas-anticovid/20000013-4742944