Lecciones de Boston para Bogotá: Innovación en salud y alianzas estratégicas para fortalecer la competitividad regional

Lecciones de Boston para Bogotá: Innovación en salud y alianzas estratégicas para fortalecer la competitividad regional

El World Medical Innovation Forum 2024 en Boston es el evento organizado por Mass General Brigham y patrocinado por Bank of America, que reúne a más de 2,000 líderes de salud, biotecnología, inversión e innovación para explorar avances disruptivos en áreas como oncología, enfermedades raras, inteligencia artificial generativa, entre otros. INNOS se suma como participante en las conversaciones de la agenda, identificando cómo las colaboraciones público-privadas y las tecnologías emergentes pueden aplicarse para mejorar los sistemas de salud, particularmente en ciudades como Bogotá.

El panel Healthcare Innovation and Regional Competitiveness reunió a líderes como John Fish (Suffolk), Reshma Kewalramani, MD (Vertex Pharmaceuticals) y Jonathan Kraft (The Kraft Group). En la discusión se destacó cómo la innovación en salud, junto con una colaboración estratégica entre sectores y una visión de largo plazo, ha permitido a Boston (USA), posicionarse como un referente global en bienestar y competitividad regional. Hoy estas lecciones pueden ser valiosas para que Bogotá, a través de su Plan de Desarrollo, fortalezca su ecosistema y supere los desafíos actuales.

Un tema central del panel fue cómo la salud y la educación se han convertido en los dos grandes motores de la economía en Boston. La ciudad ha logrado consolidarse como una capital intelectual del país gracias a su apuesta por estos sectores, impulsada por un enfoque de innovación continua y serial, donde los avances no se buscan solo para obtener resultados inmediatos, sino para generar impactos a largo plazo. En este sentido, el sector privado ha sido un aliado clave para el desarrollo de estos pilares, invirtiendo y apoyando iniciativas que no solo benefician a sus propias industrias, sino que mejoran el bienestar general de la ciudad.

Bogotá, en su contexto actual, tiene el reto y la oportunidad de aprender de esta experiencia. Con su Plan de Desarrollo, la ciudad enfrenta desafíos importantes en su sistema de salud, pero también puede aprovechar estos retos como una oportunidad para impulsar un modelo de desarrollo regional que integre salud, educación e innovación tecnológica, tal como lo ha hecho Boston. La clave está en alinear los esfuerzos de todos los actores, desde el sector público hasta el privado, para generar un cambio estructural que trascienda sectores.

Uno de los puntos clave que se abordó en el panel fue la importancia de generar un impacto que trascienda la industria de la salud, llevando los beneficios de la innovación hacia otras áreas como el empleo, el bienestar social y la calidad de vida. Esto se ha logrado en Boston mediante un enfoque de colaboración público-privada y el desarrollo de un ecosistema que fomenta la participación de universidades, hospitales, empresas tecnológicas y actores del sector privado. Para Bogotá, replicar este tipo de alianzas puede ser un camino eficaz para mejorar el bienestar de su población y avanzar hacia una mayor competitividad regional.

El sistema de formación avanzada de Boston está alineado con las demandas del mercado y con las necesidades de su estrategia de desarrollo regional. Las universidades y centros de investigación en la ciudad colaboran estrechamente con los sectores de salud e innovación para garantizar que el talento que se forma pueda enfrentarse a los desafíos del futuro. Para Bogotá, resulta esencial establecer este tipo de alineación entre el sistema educativo y el sector salud, integrando tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la big data, que aparte de mejorar los procesos de atención, también optimizan la gestión de los recursos y el análisis de datos para prever necesidades y mejorar la calidad de vida de la población.

Un concepto clave que resaltaron los panelistas fue la mentalidad de innovación serial, que ha permitido a Boston destacarse como un Hub de desarrollo sostenible en salud. Este enfoque no se trata solo de innovar una vez, sino de hacerlo constantemente, adaptándose a las nuevas tendencias tecnológicas y económicas. Bogotá puede adoptar esta filosofía para convertir la innovación en un proceso continuo, integrando su Plan de Desarrollo con soluciones a largo plazo que no solo mejoren su sistema de salud, sino que transformen su capacidad de generar bienestar y desarrollo económico.

Otro aspecto relevante del panel fue cómo la ciudad de Boston ha entendido que la tendencia actual de innovación en salud, impulsada por tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial y el análisis de big data, es diferente a las anteriores. Esta nueva ola de innovación presenta oportunidades sin precedentes para transformar completamente el sistema de salud. Los actores en Boston han aceptado el desafío de ser pioneros en esta transformación, comprometiéndose con el juego largo y apostando por un futuro donde la salud y la tecnología se integren profundamente. Bogotá también puede ser parte de esta transformación si logra establecer una estrategia de adopción de CTI en salud y aprovechar el potencial que estas herramientas tienen para mejorar la eficiencia del sistema y generar mayor equidad en el acceso para la Bogotá-región.

Finalmente, el panel hizo hincapié en la importancia de pensar en grande y asumir que los cambios significativos requieren tiempo y compromiso. Boston ha demostrado que, al apostar por el juego largo, se puede construir un ecosistema robusto que genere beneficios sostenidos en el tiempo. El reto para Bogotá está en cómo alinear su estrategia de salud con las demandas del desarrollo regional. Para ello, la colaboración entre el sector público y privado, el uso inteligente de tecnologías emergentes y una visión clara de largo plazo serán fundamentales para que la ciudad pueda superar sus barreras actuales y explote las oportunidades que tiene sobre la mesa desde las condiciones habilitantes de transformación del ecosistema de innovación.

La nueva Ley de Financiamiento: ¿dónde está el sector salud?

La nueva Ley de Financiamiento: ¿dónde está el sector salud?

Hace unos días, el Ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, presentó ante la Cámara de Representantes el proyecto de ley de Financiamiento 2024 (PL 300-2024C), que ha sido recibido como una nueva reforma tributaria. Esta iniciativa tiene como objetivo principal aumentar la recaudación fiscal y promover la sostenibilidad ambiental, lo que podría tener repercusiones en varios sectores de la economía. Sin embargo, resulta llamativo que el proyecto no mencione de manera explícita al sector salud, especialmente en un contexto en el que este enfrenta graves dificultades de financiamiento y escasez de recursos.

A pesar de que el proyecto de ley propone aumentar el recaudo en un 0,7% del PIB en 2025 y un 0,1% en promedio en los años siguientes (2026-2030), este incremento de recursos no está destinado al fortalecimiento del sistema de salud. La falta de nuevas fuentes de financiación específicas para el sector pone de manifiesto que esta reforma tributaria, más conocida como la Ley de Financiamiento[1], no tiene como prioridad abordar los retos del sistema de salud. En cambio, la atención parece centrarse en sectores como la transición energética, la sostenibilidad y el turismo, lo que plantea interrogantes sobre las prioridades del gobierno en términos de política pública. Esta ausencia del sector salud en el proyecto de Ley resulta, al menos, incoherente si se tiene en cuenta además que el Ministerio de Salud ha expresado al Congreso la necesidad de aumentar 27% los recursos de funcionamiento y 83% los recursos de inversión para 2025.

El principal desafío: La ausencia del sector salud en el proyecto de ley de financiamiento

El mayor desafío que plantea esta ley de financiamiento para el sistema de salud es, precisamente, su ausencia en el texto radicado en la Cámara de Representantes. En un contexto de crisis financiera en el sector, la falta de un plan específico para la inversión en infraestructura sanitaria, la actualización del valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y el pago de los presupuestos máximos, generan una gran incertidumbre. A pesar de la evidente necesidad de recursos, la priorización de otros sectores genera interrogantes importantes sobre el futuro del sistema de salud y abre la posibilidad de que los problemas que hoy enfrenta se sigan profundizando con el tiempo. Se esperaría que, ante los constantes llamados que se han hecho para prestar atención a los problemas de financiamiento actuales y asumir los costos adicionales de una reforma a la salud, el ejecutivo emprendiera acciones para asegurar nuevos recursos que oxigenen el sistema. Sin embargo, este proyecto de Ley no lo hace.

Adicionalmente, hay que tener en cuenta que el aumento de impuestos propuesto podría desacelerar la inversión privada en el sector, afectando la capacidad de obtener financiamiento a través de recursos privados y alianzas público-privadas, que han sido importantes para el desarrollo de proyectos en el país. La industria farmacéutica, por su parte, también podría verse afectada por regulaciones ambientales que, aunque necesarias, incrementarán los costos operativos de manera inmediata, reduciendo la competitividad de muchas empresas en el corto plazo.

Si bien el proyecto introduce un componente verde en la Regla Fiscal, que en teoría podría ser aprovechado para financiar infraestructuras ecoeficientes, no se establece claramente cómo estos recursos beneficiarían específicamente al sector salud. Aunque la construcción de hospitales sostenibles podría reducir costos operativos a largo plazo, no parece haber una intención firme de priorizar estos proyectos dentro del marco de la reforma.

En este sentido, el incremento de la recaudación tributaria abre la puerta para explorar alternativas de financiamiento que no han sido contempladas en la propuesta actual. Esta es una oportunidad para innovar en modelos más eficientes y sostenibles, identificando nuevas fuentes de financiamiento y desarrollando mecanismos que aseguren que parte de los recursos generados se destinen al fortalecimiento del sistema de salud, especialmente en las regiones más vulnerables, donde el acceso a servicios de atención primaria sigue siendo insuficiente.

Una oportunidad para la innovación en salud

Aunque el proyecto de ley de financiamiento no atiende directamente las necesidades del sector salud, ofrece la posibilidad de explorar enfoques innovadores en el ámbito sanitario. Una de estas oportunidades sería aprovechar los incentivos de la economía verde para crear un «Ciclo Blanco para la Salud», dentro de la Regla Fiscal. Este concepto podría incluir inversiones específicas en tecnologías sostenibles y soluciones de bajo impacto ambiental para mejorar la infraestructura hospitalaria y los servicios de salud, con especial atención a las zonas rurales.

Además, el proyecto de ley de financiamiento crea un espacio propicio para pensar en modelos financieros innovadores, coherentes con las tendencias globales de sostenibilidad, que aprovechen las nuevas dinámicas internacionales de financiamiento verde y responsabilidad social. Estas nuevas formas de financiamiento podrían alinearse con los objetivos de sostenibilidad, integrando los avances tecnológicos y económicos en modelos más eficientes para el sector salud.

Por último, esta situación ofrece una oportunidad para que el debate público preste mayor atención a las dificultades financieras que enfrenta el sistema de salud. Es fundamental que se priorice en la agenda legislativa la necesidad de abordar de manera directa el financiamiento del sistema de salud, para garantizar que este sector reciba los recursos necesarios para su sostenibilidad.

De este modo, aunque el sector salud sigue ausente en el debate legislativo -al menos en lo que a la Ley de Financiamiento se refiere-, esta podría verse como una oportunidad para repensar su desarrollo, siempre y cuando se logre incorporar propuestas concretas que aseguren que parte de los recursos generados se destinen efectivamente a mejorar el sistema de salud. De no hacerlo, corremos el riesgo de que la salud quede relegada una vez más frente a otras prioridades del gobierno.

 

[1] Aunque la ley de financiamiento y la reforma tributaria suelen confundirse, no son lo mismo. Es importante conocer algunas de sus diferencias clave. En primer lugar, a diferencia de las reformas tributarias, los proyectos relacionados con leyes de financiamiento cuentan con una mayor variedad de instrumentos (Artículo 347 de la Constitución Política de 1991). Estos proyectos se enfocan principalmente en la necesidad «vinculante» de equilibrar las finanzas públicas para responder a las demandas y asegurar el funcionamiento del sistema político, como señala el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana y el ex ministro de Hacienda José Manuel Restrepo. En este tipo de leyes, se pueden incluir diversas medidas, desde ajustes en el perfil del gasto público hasta modificaciones en el Estatuto Tributario. Si el objetivo es realizar cambios significativos en este último, se podría recurrir a una reforma exprés. En segundo lugar, las reformas tributarias tienen un alcance más amplio. Su objetivo es modificar el Estatuto Tributario con el fin de optimizar el recaudo.
Culminó con éxito la Hackatón Supersalud 2024

Culminó con éxito la Hackatón Supersalud 2024

Bogotá, 26 de agosto de 2024 – Bajo el acuerdo establecido en el Memorando de Entendimiento entre la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) y la Universidad El Bosque, en conjunto con su HubiEX, se consolidó una alianza estratégica destinada a promover la innovación e investigación en el sector salud. Esta colaboración dio lugar a la realización del primer reto de innovación abierta denominado «Hackatón Supersalud», cuyo propósito fue descubrir soluciones innovadoras para automatizar las fichas de caracterización de sus grupos de vigilados a nivel nacional.

El objetivo central de este desafío fue integrar y automatizar la recopilación y actualización de datos para optimizar la supervisión y acceso a información vital para la toma de decisiones, lo que fortalecerá las capacidades de inspección, vigilancia y control en el sistema de salud en Colombia. El pasado 5 de agosto de 2024, se abrió una convocatoria para que emprendedores, estudiantes, científicos de datos, arquitectos de software y ciudadanos interesados en el reto de la Hackatón Supersalud se inscribieran. Esta convocatoria atrajo a más de 95 participantes de todo el país, quienes trabajaron entre el 21 y 23 de agosto, tanto de manera presencial como remota, en el diseño conceptual, prueba y validación de sus soluciones.

Durante el primer día del evento, se llevó a cabo una sesión virtual que permitió a los participantes conocer y profundizar en el entendimiento del desafío y las necesidades de la Superintendencia Nacional de Salud, escuchar y despejar inquietudes. Para el segundo día, los solucionadores diseñaron prototipos conceptuales  y recibieron retroalimentación por parte de mentores y validadores. Estos mentores, facilitados por aliados estratégicos, brindaron apoyo en metodologías y diseño de las soluciones tecnológicas.

El evento concluyó el tercer día con la presentación de seis proyectos finalistas, donde cada equipo expuso su solución y la hoja de ruta de implementación ante un panel de cinco jurados evaluadores. Tras analizar criterios como el entendimiento de la necesidad y la escalabilidad de las soluciones, los jueces seleccionaron el proyecto denominado «Caracterización Pro» como el ganador, el cual será desplegado e implementado para su uso por parte de la Supersalud.

Esta solución fue desarrollada por Javier Estupiñán, un ingeniero de sistemas con más de 15 años de experiencia en analítica avanzada, y Gloria Andrea Patiño, una administradora de empresas con 12 años de experiencia en el sector salud. «Caracterización Pro» automatizará el proceso de extracción y gestión de datos generales y de caracterización de los grupos vigilados por la Supersalud, optimizando así la eficiencia y la calidad de la inspección, vigilancia y control en la entidad.

Cabe resaltar que esta iniciativa involucró la colaboración de aliados como AWS Amazon, BGH Tech Partner, HealthTech Colombia e iNNpulsa Colombia, quienes fueron fundamentales para acompañar todo el ejercicio que busca fortalecer el ecosistema de innovación pública en el país. La Hackatón Supersalud 2024 reafirma el compromiso del HUB-iEX de la Universidad El Bosque y de los actores participantes, en aportar a las condiciones y retos que hoy tiene el sector en el país.

El equilibrio entre la salud y la propiedad intelectual, un desafío para Colombia.

El equilibrio entre la salud y la propiedad intelectual, un desafío para Colombia.

El reciente webinar «Reactivación económica, política pública en salud y propiedad intelectual en Colombia» reunió a destacados expertos internacionales para discutir el papel crucial de la propiedad intelectual en la innovación y desarrollo del sector salud en Colombia. Entre los participantes estuvieron Emily Michiko Morris, Stephen Ezell, Mark Schultz, Juan Carlos Suárez, Carlos Felipe Escobar, quienes ofrecieron una visión profunda sobre las regulaciones y desafíos actuales en el país.

Juan Carlos Suárez abrió el debate destacando los recientes cambios en la normativa del sector salud en Colombia. Resaltó cómo actores tanto públicos como privados están promoviendo la innovación en salud. El Dr. Carlos Felipe Escobar, Director de INNOS, ofreció una visión amplia de la situación actual en Colombia, destacando que el país tiene ahora un gobierno de izquierda, liderado por el presidente Gustavo Petro. Este gobernante anunció, durante su campaña electoral, en primer lugar, la necesidad de reformas significativas en áreas como salud, pensiones, trabajo, educación, y ciencia, tecnología e innovación. Además, de una reindustrialización del país, especialmente sobre investigación en ciencia, innovación y tecnología, por medio de una iniciativa denominada “Serenidad Nacional de Salud”, que plantea generar más conocimiento y soluciones para el país, permitiéndole ser más autosuficiente en términos de tecnologías sanitarias y hacer la industria local más capaz para producir los recursos y tecnologías que la salud podría necesitar para salir adelante.

Emily Michiko Morris, investigadora principal en la Universidad de Akron, abordó la implementación de la licencia obligatoria en Colombia. Explicó que esta es una herramienta que permite a los países exigir a los titulares de derechos de propiedad intelectual que otorguen licencias a cambio de una compensación razonable, permitiendo la producción local de tecnologías patentadas. Sin embargo, Morris advirtió que la licencia obligatoria no solo implica la obtención de la patente, sino también la inversión en infraestructura y sistemas de fabricación. Países como Malasia y Brasil han otorgado licencias obligatorias sobre medicamentos patentados, pero luego enfrentaron dificultades para producir estos medicamentos de manera eficiente.

Los desafíos de implementar licencias obligatorias en Colombia fueron otro punto crucial del debate. Morris subrayó la importancia de considerar el uso a largo plazo de estas licencias, especialmente si se convierten en una práctica habitual. Mark Schultz, otro de los panelistas, agregó que la falta de protección de los derechos de propiedad intelectual puede disuadir a las empresas de hacer negocios en el país, lo que resultaría probablemente en una menor disponibilidad de medicamentos y otros productos esenciales.

Por su parte, Stephen Ezell destacó que los países tienen dos opciones en una economía global competitiva: adoptar una estrategia de atracción o una estrategia obligatoria. La estrategia de atracción implica crear un ambiente fuerte y atractivo para los inversores globales, mientras que las licencias obligatorias pueden llevar a que los inversores solo inviertan lo mínimo indispensable, excluyendo al país de mayores oportunidades de inversión. Para lograr un equilibrio entre la propiedad intelectual y el acceso a la innovación en salud, Morris recomendó explorar nuevas tecnologías para desarrollar terapias sanitarias y reducir los costos de desarrollo. Schultz añadió que es fundamental no socavar la inversión en productos farmacéuticos o nuevas licencias tecnológicas. En cambio, se debe construir infraestructura, establecer clínicas y formar a los proveedores de atención sanitaria.

A continuación, se planteó la cuestión de los desafíos que enfrenta un país como Colombia al tratar de implementar este tipo de licencias. Emily respondió que es importante considerar la utilización a largo plazo de una licencia obligatoria, especialmente si se hace de manera habitual. Mark agregó que, si los derechos de propiedad intelectual de las empresas no están protegidos, estas pueden evitar hacer negocios donde saben que pueden perder su dinero, donde pueden perder sus inversiones. En el caso de los productos farmacéuticos, cuando una empresa farmacéutica decide no hacer negocios, los medicamentos no llegan al país. Estos aportes reflejan que el abuso del uso de licencias obligatorias puede desalentar esta inversión extranjera directa y, como resultado, puede perjudicar seriamente a las industrias nacionales.

A esto, Stephen señaló que los países tienen probablemente dos opciones para competir en una economía global altamente competitiva: pueden adoptar una estrategia de atracción o una estrategia obligatoria. La estrategia de atracción implica presentar a los inversores globales un ambiente fuerte y atractivo para invertir en industrias de tecnología avanzada. Por otro lado, las licencias obligatorias esencialmente logran con esta estrategia es que los inversores globales solo inviertan el mínimo indispensable requerido en ese país, haciendo que el país se excluya a sí mismo.

Asimismo, se planteó una nueva pregunta, sobre diferentes recomendaciones para el país que puedan generar un balance entre la Propiedad Intelectual y el acceso a la innovación en salud, a esto Michiko respondió que es necesario explorar nuevas formas, en particular nuevas tecnologías, para desarrollar terapias sanitarias, pero reduciendo los costos de desarrollo de estos productos. Mark añadió que la mejor manera de desarrollar un sistema de atención sanitaria es no socavar la inversión en productos farmacéuticos o nuevas licencias tecnológicas. Por tanto, debemos romper con la tendencia a buscar respuestas fáciles y debemos salir al campo, construir infraestructura, establecer clínicas y formar a los proveedores de atención sanitaria. Por último, Stephen concluyó que, para compartir tecnologías a nivel global, se deben promover las licencias voluntarias, un ejemplo de esto es el proyecto de Mark «Innovar para la Salud que destacan cómo los empresarios y países en desarrollo están trabajando para resolver los problemas de salud global.

Finalmente, en los últimos aportes de la conversación se resaltó la intervención de Emily, en tanto señaló como las personas que no trabajan en el ámbito jurídico y tramitan una patente para obtener derechos de autor no conocen realmente las distinciones entre los tres tipos de derechos de propiedad. Sin embargo, recomendó no estar constantemente a la defensiva, sino tratar de explicar por qué esta industria hace lo que hace, o por qué utiliza su propiedad intelectual de una manera particular, brindando soluciones competitivas. Por otro lado, Stephen presentó otro enfoque, señalando que una cosa es que los responsables políticos se aprovechen de los derechos de propiedad intelectual de una gran corporación sin rostro como las grandes farmacéuticas, y otra muy distinta es que vean las especificaciones de los verdaderos empresarios e innovadores colombianos. A estos últimos es necesario incentivarlos a crear soluciones para el beneficio y la salud a largo plazo.

 

Consulta el webinar completo en: https://www.youtube.com/watch?v=IAlJcUGnG2c&t=1s

Las implicaciones que trae el nuevo decreto del ministerio de salud, sobre la crisis actual del sistema

Las implicaciones que trae el nuevo decreto del ministerio de salud, sobre la crisis actual del sistema

El Ministerio de Salud y Protección Social emitió hace pocos días el Decreto 0719 de 2024, que redefine las condiciones y los procedimientos para darle continuidad a la afiliación de quienes puedan ser afectados por las situaciones actuales de intervención, liquidación y salida voluntaria de EPS, del sistema de salud. Es importante recordar que, desde el pasado mes de abril, el Ministerio había comenzado a cursar su discusión. En este proyecto, hoy realidad, se enfocó en los ajustes a la asignación y continuidad de afiliados, así como, mantener la libre elección.

Este decreto tiene como propósito que se garantice el derecho a la atención sanitaria y es, en este sentido, una de las medias que el Ministerio ha tomado, para enfrentar de alguna forma, la crisis que el sistema atraviesa actualmente. Lo que allí se establece es una modificación al Decreto único del sector salud (780 de 2016) en el que se integraron todas las normas vigentes a la fecha. Vale recordar que, no obstante, este decreto único ha sido modificado varias veces y sus contenidos se han actualizado. Uno de estos aspectos es el que se reformuló en 2019 con el Decreto 1424, específicamente en el artículo 1.

Este nuevo decreto genera nuevos procesos para la movilidad de personas entre los dos regímenes, contributivo y subsidiado, buscando que no haya pérdidas de continuidad en la afiliación que afecten el acceso a los servicios sanitarios, ya que según un informe de la Superintendencia en marzo de este año, 612 municipios no contarían con EPS receptoras de usuarios en el régimen contributivo y 556 para el régimen subsidiado.

En su primer artículo, el Decreto 719 plantea que su objeto es modificar el Decreto 1424 de 2019, en lo referente a “…establecer las condiciones de asignación de afiliados para garantizar la continuidad del aseguramiento y la prestación del servicio público de salud a los afiliados de las Entidades Promotoras de Salud — EPS…” De igual manera, implica cambios en las circunstancias actuales: “…cuando dichas entidades se retiren o liquiden voluntariamente, ocurra la revocatoria de la autorización de funcionamiento o de la certificación de habilitación, o sean sujeto de intervención forzosa administrativa para liquidar por parte de la Superintendencia Nacional de Salud.” Recientemente se han conocido solicitudes de retiro voluntario de EPS que cuentan con casi 7,5 millones de afiliados.

Se dispone en el nuevo Decreto que la asignación de afiliados se realizará a las EPS que no se encuentren sujetas a vigilancia especial y que tengan vigente su habilitación para cada régimen, según el caso. Esto implica que se verificará que cumplan los parámetros de capital mínimo, así como de patrimonio adecuado.

En caso de que ocurra la salida de una EPS del sistema, por cualquiera de las rutas mencionadas previamente, la Supersalud ordenará la entrega de las bases de datos de sus afiliados a la ADRES y al Ministerio. Lo anterior permitirá que los afiliados pasen a las EPS que cumplan los requisitos señalados, garantizando además que se trasladen las personas y su grupo familiar. Esta asignación tendrá un periodo de duración inicial de 60 días, que una vez finalizados le permitirán al ciudadano solicitar su traslado a otra EPS si así lo desea. En todo el trámite se debe garantizar que haya continuidad de tratamientos y que se asignen las personas y sus grupos familiares a EPS que operen en el mismo municipio de su residencia.

Además de entregar las bases de datos de afiliados, las EPS que cesen su operación, deberán especificar las situaciones especiales de los pacientes con enfermedades de alto costo y gestantes, entre otros grupos especiales. Igualmente, las EPS receptoras deben realizar los procesos precontractuales pertinentes para garantizar la continuidad de los servicios de salud.

El Decreto también contempla la movilidad entre regímenes. Este cambio puede realizarse a través del Sistema de Afiliación Transaccional (SAT) o mediante un formulario físico, y la verificación de su clasificación socioeconómica se lleva a cabo utilizando herramientas proporcionadas por el Departamento Nacional de Planeación. Este proceso garantiza que los cambios de afiliación no afecten la continuidad de la cobertura ni el reconocimiento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC). Las EPS autorizadas exclusivamente para el régimen subsidiado no necesitan habilitación en el régimen contributivo cuando se aplica la figura de permanencia en el régimen subsidiado.»

Según el Decreto, los afiliados se asignarán en su totalidad a una EPS si es la única que cumple los criterios definidos, en el municipio o distrito de residencia. Si existen dos o más EPS que cumplan los requisitos, se asignarán los afiliados de forma aleatoria entre ellas. Si se diera el caso de que no exista una EPS autorizada para recibir los afiliados porque no cumple los requisitos dispuestos en el Decreto, podrán ser asignados a una EPS sin medida de vigilancia especial, aunque no cumpla los indicadores de capital mínimo y de patrimonio adecuado.

En segundo lugar, si ese primer caso no se cumple, se podrían asignar a una EPS con medida de vigilancia especial que no tenga limitación para nuevos afiliados y para hacer traslados. En tercer lugar, de no cumplirse los dos primeros casos, se podrán asignar los afiliados a una EPS debidamente habilitada en el municipio circunvecino dentro del mismo departamento. En cuarto lugar, de no lograrse los tres primeros, se asignarían a EPS de otros municipios en departamentos limítrofes.

Si bien el Decreto anuncia medidas que, en teoría, buscan garantizar el derecho y el acceso a la salud, no resuelve las condiciones de fondo que han llevado a la crisis actual y, deja dudas sobre los cambios que introduce a la asignación forzosa de afiliados cuando se definan las liquidaciones y las solicitudes de retiro de EPS, que se encuentran actualmente en estudio por parte del Ministerio.

Las EPS que se encuentran intervenidas, como la Nueva EPS, tendría, según el Decreto, la posibilidad de recibir afiliados de EPS liquidadas. Esta circunstancia se refuerza si tenemos en cuenta que es la EPS con presencia y autorización para operar en más municipios del país. en este caso el gobierno tendría que aclarar si esto es conveniente, teniendo en cuenta los anuncios recientes de la Supersalud sobre los estados financieros y de cuentas pendientes de esa entidad.