¿Cuáles son las tendencias mundiales en la aplicación de las nuevas tecnologías al desarrollo de medicamentos y de insumos médicos?

¿Cuáles son las tendencias mundiales en la aplicación de las nuevas tecnologías al desarrollo de medicamentos y de insumos médicos?

 

Las nuevas tecnologías están redefiniendo y reorientando la eficiencia clínica y el diagnóstico. La robótica, la impresión 3D, la Inteligencia Artificia y la Telemedicina; son las responsables, entre otros avances tecnológicos, de la transformación actual de la industria de la salud en todo el mundo. Así lo expresó durante nuestra conversación la experta Marisol Sánchez González. En este diálogo, ella explicó que existe una mayor cercanía de los dispositivos médicos con los pacientes, quienes conviven de forma más próxima y cotidiana con una serie de elementos para el cuidado de su salud. Esta es una tendencia creciente, que ha dinamizado el crecimiento de esta industria a nivel global.

Uno de los mayores desafíos, sin embargo, está en el rezago que presenta la regulación a nivel local y a nivel nacional en muchos países, para favorecer el ingreso de nuevas tecnologías con mucho potencial para mejorar la salud y el bienestar de las personas. La Dra. Sánchez González enfatiza en esta necesidad, al tiempo que observa oportunidades muy valiosas en la formación del talento humano para estar acorde con los avances científicos y técnicos, y lograr que la transferencia tecnológica sea armónica y coherente con las necesidades y capacidades locales.

En este episodio del podcast Territorios de Innovación en Salud, Paola Rivero García, explicó que en el país hace falta un sistema de incentivos para fortalecer esos vacíos actuales y enfrentar algunos desafíos estructurales que limitan la adopción oportuna de nuevas tecnologías. Por ejemplo, señaló la brecha de conectividad en zonas rurales y dispersas, así como las debilidades en capacidades digitales en la población general, así como en algunos técnicos y profesionales del sector sanitario.

Ambas expertas coincidieron en nuestra conversación, en reconocer los avances del país en materia del desarrollo industrial de los medicamentos y dispositivos para la atención en salud, así como un ecosistema cada vez más robusto y colaborativo. De la misma forma, hicieron énfasis en la necesidad de fortalecer la colaboración del gobierno y el apoyo que brinda al sector privado, a los startups y a las iniciativas locales con potencial innovador.

En efecto, se observa un gran potencial innovador en salud en el país, que se concentra en las grandes ciudades y que se ha enfocado mayoritariamente en el desarrollo de software mediante aplicaciones para facilitar el acceso a la atención y en algunos proyectos que generan avances en terapias avanzadas y en investigación clínica y de salud pública. En este escenario es vital la colaboración de las universidades y centros de investigación para potencializar la generación de innovaciones que se orienten con mayor énfasis a la investigación básica y clínica y a la producción de nuevos medicamentos y dispositivos.  Según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (2023), sólo una pequeña fracción de las patentes generadas en universidades latinoamericanas se convierte en desarrollos industriales.

Durante los próximos años será esencial fortalecer los vínculos entre academia, industria y gobierno. El mayor reto está en preparar las capacidades del recurso humano para las transformaciones que ya están aquí y que seguirán cambiando el panorama del desarrollo empresarial de la salud. En Colombia, además es clave el papel que desempeña el gobierno como regulador, pero también como catalizador de estas transformaciones. Se requiere de su parte una actitud más constructiva y generadora de consensos, así como de orientación mediante políticas públicas en sintonía con todos estos desafíos.

Estas son algunas de las ideas más importantes de nuestro pódcast Territorios de Innovación en salud, que en su primer episodio contó con dos expertas en este campo de la industria y los dispositivos médicos. Para saber más y encontrar información muy valiosa, te invitamos a unirte a nuestra serie que continuará explorando el futuro de la salud con quienes ya lo están construyendo. Cada dos semanas tendremos un nuevo episodio. Para escuchar el episodio completo haz clic aquí. 

Creado por:

Alejandro Gómez – Coordinador académico INNOS

 

Narayana Health: un ejemplo de innovación inversa en salud

Narayana Health: un ejemplo de innovación inversa en salud

 

Narayana Health: un ejemplo de innovación inversa en salud

La transformación estructural de los sistemas hospitalarios en países de ingresos medios plantea interrogantes urgentes sobre eficiencia, acceso y sostenibilidad. En este contexto, el modelo desarrollado por Narayana Health, una red hospitalaria de origen indio, constituye un referente internacional en innovación en salud. Gracias a sus líderes, entre ellos el Dr. Viren Prasad Shetty, este sistema ha logrado combinar alta complejidad tecnológica, control riguroso de costos y un enfoque inclusivo que prioriza la cobertura para poblaciones con limitadas capacidades de pago. A través de estrategias que integran automatización, rediseño organizacional y cultura empresarial orientada al servicio, Narayana ofrece una alternativa replicable frente a modelos convencionales de atención hospitalaria que resultan financieramente insostenibles o ineficientes.

Innovación en salud sin fronteras: eficiencia, tecnología y nuevos modelos desde India

El modelo hospitalario desarrollado por Narayana Health representa una ruptura paradigmática frente a los esquemas tradicionales de atención en salud. Basado en una arquitectura organizacional centrada en la eficiencia operativa, este sistema ha demostrado que es posible ofrecer servicios de alta complejidad con costos sustancialmente reducidos, sin comprometer la calidad clínica ni la seguridad del paciente. El enfoque estratégico combina la estandarización de procesos, el uso intensivo de tecnología y la racionalización del uso de infraestructura para maximizar el valor por unidad de atención prestada.

La estructura física de los hospitales prioriza el aprovechamiento funcional del espacio clínico, y el entrenamiento riguroso del recurso humano permite sostener altos volúmenes de atención con niveles óptimos de productividad. En este contexto, procedimientos quirúrgicos de alta complejidad, como la cirugía cardiovascular, pueden realizarse por menos de 2.000 dólares, alcanzando resultados equiparables a los observados en sistemas hospitalarios de países de altos ingresos. Este enfoque no solo redefine los estándares de costo-efectividad, sino que plantea un desafío directo a la noción de que la calidad asistencial está necesariamente vinculada a un alto gasto sanitario.

Tecnología como palanca de eficiencia clínica

Lejos de asociarse con limitaciones presupuestarias o precariedad, el modelo de Narayana Health incorpora tecnologías avanzadas como factor central para optimizar procesos clínicos y administrativos; la integración sistemática de cirugía robótica mediante plataformas Da Vinci ha permitido reducir la invasividad de los procedimientos, minimizar las complicaciones postoperatorias y acortar los tiempos de recuperación y estancia hospitalaria. Aunque la inversión inicial en esta tecnología es considerable, su uso racionalizado dentro de un ecosistema de alto volumen permite reducir el costo total por procedimiento, generando eficiencias acumuladas.

En paralelo, el grupo ha digitalizado integralmente sus operaciones internas: se destacan los sistemas automatizados de gestión de inventarios, trazabilidad de insumos médicos, y aplicaciones móviles que permiten al usuario agendar citas, consultar resultados clínicos y obtener resúmenes médicos de forma inmediata. Este entorno digital, orientado a eliminar tareas manuales y puntos de fricción, habilita una atención más fluida, rápida y centrada en la experiencia del paciente. El modelo también incorpora herramientas de telesalud, fortaleciendo el componente preventivo de la atención. Los pacientes son incorporados en programas de seguimiento continuo, que incluyen dietas personalizadas, monitoreo remoto de parámetros clínicos y educación en salud, con el objetivo de reducir eventos agudos y hospitalizaciones evitables.

El caso Health City Islas Caimán: transferencia y adaptación internacional

El caso de Health City en Islas Caimán representa una demostración concreta de la capacidad del modelo de Narayana Health para adaptarse y operar eficientemente en contextos internacionales. Concebido bajo los mismos principios de eficiencia clínica, acceso asequible y estandarización operativa, este hospital fue diseñado para captar pacientes de América del Norte, Centroamérica y el Caribe que buscan atención médica de alta calidad a costos más bajos que en sus países de origen. Inicialmente operado por personal clínico proveniente de India, el centro ha evolucionado hacia un modelo híbrido que integra profesionales de Estados Unidos, Europa y otros países, sin comprometer la lógica operativa de base.

Entre las estrategias aplicadas en Health City se destacan la reducción deliberada del personal no esencial, la eliminación de tareas administrativas repetitivas y la implementación de software clínico especializado para automatizar procesos como el registro de historia clínica, la gestión de medicamentos y la programación de procedimientos. Este ecosistema digital permite a los médicos concentrarse exclusivamente en el acto clínico, mientras que asistentes o sistemas automatizados se encargan de documentar y procesar la información. Asimismo, los pacientes pueden agendar citas, consultar sus resultados y recibir reportes integrados en menos de tres horas. Estas prácticas han consolidado a Health City como un ejemplo de cómo la salud puede gestionarse con altos estándares de calidad, tecnología avanzada y estructuras de costos racionalizadas, incluso fuera del entorno indio.

Diferencias estructurales entre el modelo de India y el sistema estadounidense

El Dr. Shetty identifica tres diferencias estructurales fundamentales entre el modelo hospitalario de India, representado por Narayana Health, y el sistema predominante en Estados Unidos. Primero, destaca la naturaleza de la propiedad y los incentivos institucionales: mientras que la mayoría de los hospitales en EE. UU. operan como organizaciones sin ánimo de lucro —sin un incentivo claro para maximizar la eficiencia—, en India los hospitales están orientados a resultados, con presión constante por reducir costos y mejorar procesos. En el modelo indio, la eficiencia no es un valor añadido, sino un imperativo estructural para garantizar la sostenibilidad. Segundo, señala la diferencia en los mecanismos de financiamiento: en EE. UU., la mayoría de los pagos se realiza a través de sistemas de seguros (públicos o privados) que reembolsan los servicios, generando distorsiones en los precios y desconexión entre el costo real y el valor percibido. En cambio, en India, donde un gran porcentaje de pacientes paga directamente de su bolsillo, los hospitales deben ofrecer servicios con precios transparentes, competitivos y alineados con la capacidad de pago del usuario. Tercero, resalta la brecha en estándares de calidad: si bien Estados Unidos cuenta con acreditaciones sólidas en una parte del sistema, existen numerosos hospitales que operan fuera de esos estándares, con equipos reutilizados o infraestructura obsoleta, lo que también ocurre en India. No obstante, el modelo de Narayana Health demuestra que es posible alcanzar estándares internacionales de calidad sin replicar los niveles de gasto del sistema estadounidense. Estas diferencias evidencian que los retos de sostenibilidad y equidad en salud no dependen únicamente de la riqueza del país, sino del diseño estructural del sistema y de sus incentivos fundamentales.

Según el Dr. Shetty, la eficiencia del modelo hospitalario de Narayana Health no obedece a una ventaja aislada, sino a una combinación sistémica de factores estratégicos. Primero, destaca la cultura organizacional, cimentada en servicio, austeridad y acceso universal. Esta se materializa en el principio corporativo de que “nunca rechazaríamos a ningún paciente”, lo cual impone exigencias reales de productividad y sostenibilidad. Segundo, señala la visión empresarial aplicada a la salud: todos los procesos se analizan con la lógica de reducción de desperdicios y escalabilidad. En este marco, aproximadamente el 20% de los pacientes ingresa mediante convenios gubernamentales que subsidian su atención, articulación público-privada que refuerza la necesidad de márgenes ajustados y transparencia de costos. Tercero, subraya la inversión continua en capital humano y en la redefinición de roles clínicos, permitiendo que los médicos dediquen el 100 % de su tiempo al cuidado directo mientras sistemas automatizados gestionan tareas administrativas. Al describir este enfoque, el Dr. Shetty enfatiza que «La asistencia médica no es como la extracción de diamantes, ni como la extracción de petróleo… Consiste en personas que cuidan de otras personas”, recordando que la eficiencia se sustenta, ante todo, en la valorización del trabajo humano. Finalmente, la tecnología actúa como habilitador —no como fin— a través de soluciones digitales que eliminan cuellos de botella, desde la historia clínica electrónica hasta la gestión predictiva de inventarios. Con estos elementos integrados, Narayana Health demuestra que es posible alcanzar una eficiencia operativa excepcional en entornos de alta complejidad sin comprometer la calidad asistencial.

Factores clave de eficiencia en Narayana Health

La eficiencia alcanzada por Narayana Health no puede atribuirse a un solo elemento, sino a la interacción de varios factores convergentes. Entre ellos se destacan el compromiso institucional con la mejora continua, la cultura organizacional orientada al servicio, el rediseño de procesos clínicos con base en datos operativos y la articulación con el sistema de salud público. El Dr. Shetty enfatiza que aproximadamente el 20% de los pacientes proviene de programas estatales que subsidian la atención a poblaciones vulnerables, lo que ha permitido sostener el principio de que «nunca rechazaríamos a ningún paciente». Además, sostiene que el sistema de salud está históricamente diseñado para atender a las personas sólo cuando están enfermas, y no para acompañarlas de forma continua, lo que lo hace ineficiente para quienes son grandes usuarios del sistema.

Atención primaria y el aprendizaje post-COVID-19

Uno de los aprendizajes más significativos que Narayana Health extrajo de la pandemia de COVID-19 fue la necesidad de fortalecer un modelo de atención primaria en salud proactivo y descentralizado. El Dr. Viren Prasad Shetty reconoce que, antes de la crisis, el sistema estaba excesivamente centrado en la atención hospitalaria, enfocado en intervenciones quirúrgicas y eventos agudos. No obstante, la pandemia expuso con claridad una falla estructural: “no estábamos abordando la causa de raíz: no estábamos invirtiendo en la salud de las personas cuando no están en el hospital”. Esta reflexión condujo a un cambio estratégico profundo: “le dimos la vuelta al guión… no vengas a nosotros cuando estés enfermo, ven cuando estés sano”. Con base en este principio, la institución impulsó la creación de redes de clínicas comunitarias, programas de seguimiento preventivo y esquemas de gestión anticipada del riesgo, orientados a detectar y manejar condiciones de salud antes de que requieran atención hospitalaria. La reorientación hacia la medicina poblacional reforzó el rol de la atención primaria como base estructural de un sistema de salud eficiente, resiliente y centrado en las necesidades reales de las personas.

Formación del talento humano y organización clínica

El Dr. Shetty subraya que uno de los pilares fundamentales del modelo es la formación sistemática y escalable del talento humano en salud, concebido no solo como recurso asistencial, sino como motor de transformación del sistema. Reconoce que, aunque India produce una de las mayores cantidades de médicos, enfermeros y técnicos clínicos en el mundo, existe una pérdida significativa de ese capital humano debido a la emigración hacia países desarrollados. Para enfrentar este desafío, Narayana Health ha desarrollado programas propios de capacitación para personal de enfermería, técnicos biomédicos y médicos residentes, con un enfoque en eficiencia clínica, trabajo en equipo y uso intensivo de tecnología.

El modelo abandona la lógica jerárquica tradicional —en la cual los médicos operan de manera individual, aislados o como autoridades incuestionables dentro de una cadena de mando vertical— y adopta estructuras colaborativas horizontales, donde las decisiones clínicas y operativas se comparten entre equipos multidisciplinarios. En este esquema, los médicos trabajan codo a codo con enfermeros, técnicos y asistentes clínicos, lo que permite distribuir responsabilidades de manera racional, maximizar el tiempo efectivo de atención y reducir cuellos de botella operativos. Esta reorganización no solo incrementa la productividad, sino que también dignifica el rol de cada profesional en la cadena de atención, fortaleciendo un ecosistema sanitario más eficiente, flexible y centrado en el paciente.

El modelo de Narayana Health otorga un valor estratégico a la eficiencia del médico como recurso altamente especializado, y organiza su estructura clínica para maximizar el tiempo productivo del profesional sin comprometer la calidad del cuidado. El objetivo no es que el médico esté presente físicamente con el paciente durante todo el proceso asistencial, sino que intervenga de forma precisa y oportuna en los momentos donde su juicio clínico agrega mayor valor. Esto se logra mediante un sistema de tareas delegadas, soportado por asistentes, enfermeros capacitados y plataformas digitales que permiten al médico concentrarse en la toma de decisiones clínicas y en el tratamiento directo. En contraste, el Dr. Shetty señala que en sistemas como el estadounidense, las barreras de tipo médico-legal y regulatorio impiden este nivel de delegación operativa, exigiendo la presencia continua del médico en actividades que, aunque necesarias, no requieren su intervención directa. Esta rigidez disminuye la eficiencia general del sistema, incrementa los costos y dificulta la atención de grandes volúmenes de pacientes. En el modelo indio, la autonomía organizacional permite rediseñar los flujos de trabajo clínico para liberar al médico de tareas administrativas o redundantes, garantizando así un mayor impacto asistencial por unidad de tiempo disponible.

Adaptación tecnológica con pertinencia local y un rediseño del modelo de negocio

El doctor establece una diferencia fundamental entre el enfoque estadounidense de innovación médica y la lógica operativa adoptada por Narayana Health en India, mientras que en Estados Unidos la prioridad suele centrarse en incorporar la tecnología médica más avanzada, sin restricciones significativas de costo, en India el desafío es diferente: hacer que la medicina de alta complejidad sea accesible para la mayoría de la población, lo cual exige una optimización continua de procesos, materiales y tiempos quirúrgicos. En lugar de perseguir exclusivamente la innovación de frontera, el sistema indio se enfoca en aplicar soluciones probadas bajo criterios de escalabilidad, eficiencia y sostenibilidad económica. En esa línea, Narayana Health ha desarrollado capacidades analíticas robustas, utilizando sus propias bases de datos clínicas internas para adaptar guías de manejo y protocolos terapéuticos a la realidad biológica y social de los pacientes indios. El Dr. Shetty señala que muchas recomendaciones clínicas internacionales, derivadas de estudios realizados en poblaciones occidentales, no siempre son válidas para la población india debido a diferencias genéticas, metabólicas y epidemiológicas. Por ello, el hospital realiza análisis comparativos y ajusta su práctica médica con base en evidencia local, generando un modelo clínico más pertinente, eficiente y centrado en la realidad de su población objetivo.

Conclusión: propuestas escalables para un sistema de salud sostenible

En sus conclusiones, el Dr. Viren Prasad Shetty enfatiza que los desafíos globales en salud —incluyendo la sostenibilidad financiera, el acceso equitativo y la eficiencia operativa— no son exclusivos de países con bajos ingresos, sino problemas estructurales compartidos por sistemas sanitarios de todo el mundo. Sostiene que no se trata simplemente de invertir más dinero, sino de replantear profundamente el modelo de atención, sus incentivos, estructuras organizacionales y procesos clínicos. Subraya que la mayoría de los sistemas de salud están diseñados para atender a las personas solo cuando están enfermas, y no para acompañar de manera continua a quienes son grandes usuarios del sistema, es decir, aquellos con enfermedades crónicas o condiciones complejas que requieren atención sostenida.

La transformación de los sistemas de salud en países de ingresos medios y altos no depende exclusivamente de recursos financieros o tecnológicos, sino de la capacidad de rediseñar sus fundamentos estructurales con criterios de eficiencia, equidad y propósito colectivo. Los modelos tradicionales, fuertemente influenciados por arquitecturas hospitalarias estadounidenses o europeas, suelen reproducir una lógica de alto costo, fragmentación operativa y rigidez normativa, que limita su capacidad de respuesta ante necesidades reales de la población. Frente a ello, emergen experiencias alternativas que demuestran que es posible ofrecer atención médica de alta calidad con infraestructuras livianas, automatización inteligente de procesos y una cultura organizacional centrada en resultados clínicos y humanos, no en volumen de facturación o complejidad técnica superflua.

La innovación real no se expresa en la incorporación inercial de tecnología de punta, sino en la reingeniería de procesos que eliminen redundancias, redistribuyan eficientemente el trabajo clínico y reduzcan los tiempos muertos del sistema. Optimizar el tiempo del médico, por ejemplo, no implica reducir la calidad del acto clínico, sino liberar al profesional de tareas administrativas o rutinarias que pueden ser asumidas por equipos de apoyo o sistemas digitales. Este enfoque requiere una revisión crítica de los marcos regulatorios vigentes, muchos de los cuales obstaculizan la implementación de modelos más flexibles y colaborativos, al privilegiar la formalidad legal sobre la efectividad funcional.

Asimismo, la formación del talento humano en salud debe evolucionar hacia una lógica de integración sistémica, donde el trabajo en red, la polivalencia profesional y la sensibilidad social se conviertan en competencias esenciales. La salud no puede seguir siendo concebida como una respuesta episódica al evento agudo, sino como un proceso continuo de cuidado, prevención y acompañamiento. Para ello, es indispensable consolidar sistemas que no solo atiendan a las personas cuando están enfermas, sino que las reconozcan como sujetos de cuidado permanente, especialmente cuando son grandes usuarios del sistema. Solo mediante un rediseño radical de la estructura y los incentivos será posible construir modelos sanitarios sostenibles, funcionales y genuinamente centrados en las personas.

Realizado por:
Diego F. Penagos López
INNOS – HUBiEX – Universidad El Bosque

 

La experiencia de Narayana Health:  Un modelo innovador e integrador que está cambiando el rumbo de la atención sanitaria.

La experiencia de Narayana Health: Un modelo innovador e integrador que está cambiando el rumbo de la atención sanitaria.

 

Los sistemas de salud en todos los países del mundo, enfrentan una amplia gama de desafíos que abarcan tópicos diversos e interrelacionados. Algunos de estos aspectos tienen que ver con la prevención y el diagnóstico temprano, mientras que otros se refieren al tratamiento, rehabilitación y paliación, en el caso de las enfermedades crónicas. Además, hay permanentes debates e incertidumbres sobre la eficiencia y la sostenibilidad, mientras se mantienen niveles óptimos de calidad y de gestión adecuada del talento humano. Los innovadores nos ofrecen constantemente soluciones a alguna de estas problemáticas, pero existe una experiencia muy valiosa que ha logrado superar la mayor parte de estos retos y que es reconocida mundialmente.

Estamos hablando del caso de Narayana Health, una red de hospitales privados fundada en el año 2001 en Bangalore, India, por el doctor y cirujano cardiaco Devi Shetti.

En estos 25 años Narayana se ha convertido en un referente internacional del manejo eficiente de un sistema de salud que abarca todos los niveles de atención, desde el cuidado primario hasta la cirugía altamente especializada. Ya cuenta con un hospital pionero en Islas Caymán, que ha permitido llevar su experiencia a otras poblaciones, con un impacto altamente positivo, que es ejemplo para los sistemas de salud de los países más desarrollados.

Narayana Health ha evolucionado hacia un modelo de salud más accesible, eficiente y humano, demostrando que es posible ofrecer atención de alta calidad a bajo costo en entornos de alta demanda.

Veamos algunos de sus mayores logros:

  • 18 hospitales alrededor de India
  • 6000 camas hospitalarias
  • 2 centros hospitalarios en Islas Caimán
  • 2 centros especializados en cardiología
  • 18 clínicas y centros de diálisis
  • Especializados en cirugía cardiaca y cardiología
  • Fortalezas en oncología, neurología, nefrología y pediatría.
  • Es un hospital que cotiza en la bolsa de India.
  • 25% de pacientes con seguro médico y más del 50% de pacientes con pago directo por la atención (pago de bolsillo)
  • Costos muy bajos en procedimientos especializados (US$2.000 por cirugía cardiaca)
  • Los costos de la cirugía permanecen iguales desde hace más de 30 años, gracias a un estricto control de costos y a un avance muy significativo en la eficiencia del sistema de atención.

Este modelo de alta eficiencia incluye algunas características importantes:

  • Optimización de espacio
  • Minimización de espacios administrativos en los hospitales
  • Programas propios de entrenamiento de enfermeras, técnicos, paraclínicos y médicos.
  • Eficiencia en el uso de los recursos sin sacrificar la calidad ni la incorporación de las últimas tecnologías disponibles, que mejoran los resultados clínicos y reducen complicaciones, así como días de hospitalización, costos y efectos adversos para los pacientes.
  • Acreditación de todos los hospitales por la Joint Commission

Han asumido el reto de lograr altísima eficiencia con altos niveles de calidad, mediante el mejoramiento de la gestión hospitalaria y la incorporación de múltiples estrategias comerciales para lograrlo. Actualmente atienden una gran cantidad de pacientes de Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe en Islas Caimán.

Para este proyecto desarrollaron su propio sistema de información para sus clínicas y hospitales, incorporando personal de salud de India y dotación hospitalaria de Estados Unidos y Europa. Health City Cayman Island proporciona servicios de salud asequibles para la mayoría de la población local.

El objetivo es que las personas que están en el hospital sean únicamente las del equipo médico o las que tengan contacto directo con los pacientes. Con esto han reducido casi el 40% del costo del hospital. Todo esto está soportado por tecnologías que facilitan el proceso de atención y optimizan el tiempo y las capacidades del personal de salud.

250 ingenieros de sistemas están actualmente encargados del desarrollo de todo el sistema de información y comunicación del hospital. Han desarrollado mucha automatización de procesos e incorporación de IA para el intercambio de información relevante. Este sistema también está disponible para la interacción con los pacientes, que pueden agendar sus consultas y tener pruebas de laboratorio en corto tiempo.

Para Narayana la atención médica es una vocación, pero también es un negocio como cualquier otro. La atención puede ser universal, sin gastar enormes cantidades de dinero, pero con un rediseño completo del proceso, fuertemente orientado por la eficiencia y por la optimización de los recursos disponibles.

El modelo de negocio de Narayana y de otros hospitales en India tiene incentivos para tratar al paciente como un cliente y no como un pobre. El paciente, en este caso, tiene una relación más horizontal e igualitaria con el hospital, porque va a exigir mayor calidad por la atención que recibe. Estos hospitales tienen ánimo de lucro.

Es importante resaltar que la experiencia de Narayana Health, está muy conectada con el ecosistema de innovación y de atención sanitaria en India, que se reconoce mundialmente, por sus avances en investigación, desarrollo e innovación en salud. India actualmente es uno de los principales productores de medicamentos a gran escala y a bajo costo, esto sumado a que muchas de sus ciudades principales son líderes en turismo médico, biotecnologías y en formación de talento humano. Todas estas fortalezas, han servido para respaldar el crecimiento de Narayana y el modelo de atención que ha posicionado como referente mundial.

Teniendo esto en mente, también es clave que el sistema de gestión se adapte a las distintas formas de pago para garantizar el flujo permanente de recursos al personal sanitario y a los proveedores de insumos y equipos. Este sistema, además, ha garantizado la calidad de sus procesos y de sus sistemas de atención, como parte esencial de su gestión de recursos humanos.

Narayana es una organización creada por médicos y cirujanos, que no rechaza a ningún paciente por no tener dinero. Esto es una premisa cultural y ética dentro de su desarrollo empresarial. Es parte integral de su misión e implica un compromiso permanente para reducir los costos de la atención, mediante iniciativas de vinculación con pagos periódicos de pequeñas cantidades, por parte de grupos de población, logran constituir un fondo que permite financiar los procedimientos de mayor costo, y mediante una gestión eficiente de inventarios y la utilización de herramientas y equipos de forma óptima para disminuir el costo de cada procedimiento; han conseguido resultados impresionantes, dignos de analizar y adaptar a contextos como el colombiano.

Esta experiencia nos muestra el valor de la investigación y de la innovación en todos los lugares, bajo condiciones adversas, como las que existen en países de bajos y medianos ingresos. Nuestro interés permanente en rastrear y evaluar el potencial de estas soluciones innovadoras, que surgen en situaciones de necesidad y de crisis, nos permite presentar este modelo que ofrece alternativas válidas para enfrentar favorablemente estos desafíos. El potencial de estas soluciones las ha llevado a convertirse en innovaciones disruptivas que modifican completamente mercados y relaciones, incluso en países altamente desarrollados.

Desde INNOS estamos comprometidos con la búsqueda y la difusión de este tipo de innovaciones y por ello presentamos y valoramos las enseñanzas de Narayana Health, para considerarlas en una etapa crítica como la que atraviesa nuestro sistema de salud, que, sin dudas, requiere una reorganización de muchos de sus procesos en todos los niveles, para lo cual es muy importante tener en cuenta las experiencias exitosas que otros han conseguido.

 

 

El nuevo acuerdo de la OMS sobre futuras pandemias y su relevancia para Colombia

El nuevo acuerdo de la OMS sobre futuras pandemias y su relevancia para Colombia

En medio de un panorama global cada vez más consciente de los riesgos sistémicos que representan las pandemias, la Asamblea Mundial de la Salud de la OMS ha adoptado, en mayo de 2025, un acuerdo internacional sin precedentes sobre prevención, preparación y respuesta frente a pandemias. Un instrumento jurídicamente vinculante que pretende corregir errores del pasado y ofrecer un marco global de coordinación más sólido, pero que también nos desafía localmente.

El acuerdo plantea estándares ambiciosos en temas como acceso a tecnologías sanitarias, vigilancia epidemiológica, gobernanza en salud y equidad global. Su adopción por 124 países (con 11 abstenciones y sin participación de Estados Unidos) marca un nuevo consenso global. Sin embargo, la clave de su efectividad está en su implementación nacional y local.

¿Por qué deben importarle estos acuerdos a los gobiernos locales?

Primero, porque muchas de las acciones necesarias para prevenir y contener futuras pandemias son, en la práctica, responsabilidad de autoridades locales: el acceso al agua potable, la vacunación comunitaria, la vigilancia de enfermedades trópicas, la gestión de residuos médicos, o la detección temprana de eventos inusuales en salud pública.

Segundo, porque el acuerdo propone una visión integral y preventiva de la salud pública —el enfoque “Una Sola Salud”— que requiere articulación con sectores como ambiente, agricultura, educación, saneamiento básico, infraestructura, y gestión del riesgo. En otras palabras, interpela la acción intersectorial de los Gobiernos en la escala local.

Y tercero, porque el fortalecimiento de los sistemas de salud, especialmente de la atención primaria, será condición para acceder al acompañamiento técnico y financiero que se prevé desde la OMS y otras agencias internacionales. En este sentido, los municipios y departamentos que logren desarrollar planes locales robustos de preparación y respuesta estarán en mejor posición para canalizar esos recursos.

 

Lo que Colombia gana (y lo que debe cuidar)

Desde la perspectiva nacional, el acuerdo representa una oportunidad estratégica: acceso más equitativo a tecnologías sanitarias en emergencias, mayor transferencia tecnológica, y un marco legal internacional que puede respaldar la defensa de salvaguardas sanitarias en negociaciones comerciales. Para un país con alta biodiversidad y capacidades científicas emergentes, también se abren oportunidades para participar en el sistema de beneficios por uso de patógenos y fortalecer su industria biotecnológica.

No obstante, hay retos importantes: tensiones con acuerdos comerciales existentes, ambigüedades sobre propiedad intelectual, y altos costos de implementación. A nivel territorial, los retos se multiplican por la fragmentación del sistema, las brechas de capacidades técnicas y la asimetría entre regiones.

¿Qué pueden hacer los gobiernos locales desde ya?

  1. Evaluar capacidades: Muchos municipios aún no cuentan con planes actualizados de respuesta a pandemias. Es urgente diagnosticar fortalezas y vacíos.
  2. Actualizar planes de salud pública territorial: Integrar la perspectiva de preparación pandémica y el enfoque Una Sola Salud, promoviendo articulación multisectorial.
  3. Fortalecer vigilancia comunitaria: Invertir en capacidades locales para la detección temprana de brotes, con participación activa de la comunidad.
  4. Proteger al talento humano en salud: Garantizar condiciones dignas de trabajo, acceso a EPP y protocolos claros ante emergencias.
  5. Participar en la conversación nacional: Los gobiernos locales deben incidir en la construcción del Plan Nacional de Implementación del acuerdo. Ninguna estrategia será efectiva si no recoge las voces del territorio.

El nuevo acuerdo de la OMS implica una agenda internacional, entendida como una hoja de ruta para la transformación de nuestros sistemas de salud desde lo preventivo, lo intersectorial y lo comunitario. Las autoridades locales tienen un rol insustituible en ese proceso. Pero deben actuar con celeridad, además, involucrando a los demás actores de los ecosistemas de salud.

¿Hacia dónde va la Inteligencia Artificial? Conclusiones de la Primera Cumbre Mundial en Ruanda

¿Hacia dónde va la Inteligencia Artificial? Conclusiones de la Primera Cumbre Mundial en Ruanda

La Primera Cumbre Mundial de Inteligencia Artificial en África, celebrada en Kigali, Ruanda, ha marcado un hito en el desarrollo tecnológico del continente, fue organizada por varias entidades internacionales, entre ellas el Foro Económico Mundial. Participaron más de mil expertos, líderes gubernamentales y representantes de empresas de 95 países, para analizar el impacto de la IA en la economía africana y en la necesidad de fortalecer la soberanía digital.

La Carrera Global de la IA

Uno de los puntos clave de la cumbre fue la necesidad de que África se posicione como un actor relevante en la revolución de la inteligencia artificial. El enorme potencial que la IA tiene para fortalecer sistemas socioeconómicos en países de bajos y medianos ingresos fue uno de los temas centrales en esta cumbre. Es el caso de África y de otras regiones del mundo como América Latina, donde la IA puede aportar recursos sustanciales y generar miles de empleos en los próximos años. Al tiempo, se discutieron los desafíos más importantes como las debilidades en la infraestructura tecnológica, el acceso limitado a datos y la dependencia de recursos de los países más desarrollados.

Soberanía Digital

Sobre este último aspecto, en estas regiones del mundo hay una dependencia casi absoluta de las plataformas extranjeras para almacenar y procesar datos, lo que hace muy difícil su avance y limita el crecimiento de su capacidad autóctona. De igual forma, la dependencia tecnológica se expresa en la insuficiente cantidad de recursos humanos capacitados para el uso y desarrollo de soluciones digitales, que abarcan diversos campos entre ellos el de la salud.

Esta cumbre resaltó la importancia de la colaboración entre el sector público y privado, así como la necesidad de establecer marcos regulatorios que garanticen el uso ético y responsable de la inteligencia artificial. Estas alianzas se promueven en diversos temas como las problemáticas de salud pública, que afectan con mucha severidad a varios países y regiones africanas, así como ocurre en el contexto latinoamericano. En cuanto a salud, algunos de los acuerdos y proyectos destacados producto de la cumbre incluyen:

  1. Creación de Infraestructura de Datos en Salud

Se acordó impulsar la construcción de plataformas de datos sanitarios, con el objetivo de mejorar la recopilación y análisis de información epidemiológica. Esto permitirá una respuesta más rápida ante brotes de enfermedades y facilitará la toma de decisiones basada en datos.

  1. Uso de IA para Diagnóstico y Telemedicina

Se anunciaron iniciativas para integrar inteligencia artificial en el diagnóstico médico, especialmente en zonas rurales con acceso limitado a especialistas. También se promoverá la expansión de servicios de telemedicina, permitiendo que más personas reciban atención médica sin necesidad de desplazarse.

  1. Programas de IA para la Detección Temprana de Enfermedades

Se acordó desarrollar algoritmos de IA para la detección temprana de enfermedades como la malaria, tuberculosis y cáncer, mejorando la precisión de los diagnósticos y reduciendo costos en los sistemas de salud.

  1. Capacitación en IA para Profesionales de la Salud

Se establecieron programas de formación para médicos y personal sanitario en el uso de herramientas de IA, con el fin de mejorar la eficiencia en hospitales y centros de salud.

Transformación digital e Inteligencia Artificial en América Latina.

Desde hace algunos años la OPS ha construido una serie de documentos técnicos para orientar a los países en el avance de la salud digital y la incorporación de las nuevas tecnologías, promoviendo la transformación de los sistemas sanitarios, así como de las prácticas clínicas desde la atención primaria hasta los servicios más especializados. Ante el crecimiento de la telemedicina, la integración de historias clínicas electrónicas, el desarrollo de aplicaciones móviles para el monitoreo y autocuidado, el uso de inteligencia artificial para análisis predictivo y mejora de los procesos de diagnóstico constituye a la vez, un avance y una preocupación para los sistemas de salud de la región, teniendo en cuenta su potencial y su acelerado avance en los años recientes.

La misma OPS generó una serie de recomendaciones para la transformación digital del sector salud, que plantea 8 principios rectores de la transformación digital en el sector salud:

  1. Aseguramiento de la conectividad universal del sector salud para 2030
  2. Creación cooperativa de bienes de salud pública digitales, como software de código abierto que puedan ser escalados en poblaciones y contextos diversos.
  3. Salud digital inclusiva, que llegue a las personas y comunidades más vulnerables, junto con los procesos de alfabetización digital necesarios.
  4. Implementar sistemas de información y salud digital interoperables, abiertos y sostenibles.
  5. Protección de los derechos humanos en los procesos y áreas de la digitalización en salud
  6. Participar en las redes de cooperación sobre inteligencia artificial y tecnologías emergentes.
  7. Establecer mecanismos de confianza y seguridad de la información.
  8. Diseñar la arquitectura de la salud pública en la era de la interdependencia digital.

En Colombia hace pocas semanas, se emitió el documento CONPES 4144 que es la Política Nacional de Inteligencia Artificial. Esta política busca generar capacidades de investigación, desarrollo, adopción y aprovechamiento ético y sostenible de sistemas de IA. Se estructura desde 6 objetivos específicos y define un plan de acción con metas a 2030. Este es un avance muy importante en términos de regulación, que marcará las pautas de adopción y desarrollo de esta nueva tecnología. El CONPES aplica para todos los sectores y entidades del Estado y entre ellas, asigna responsabilidades al Ministerio de Salud y Protección Social en temas como la aplicación de la IA en el modelo de atención preventivo, predictivo y resolutivo, diseño de soluciones con IA para optimizar costos y resultados en salud, distribución de medicamentos y acceso a servicios. De igual manera Minsalud deberá hacer seguimiento a los posibles riesgos y afectaciones que el uso de la IA genere en la salud mental.

Es claro que los desafíos son muy grandes y que requieren avances regulatorios y procesos de concertación amplios para que la llegada de las nuevas tecnologías y, en particular, de la IA, no se convierta en un problema nuevo para los sistemas de salud de los países en desarrollo y que, por el contrario, permitan su progreso de forma más dinámica aportando soluciones novedosas y eficaces a las problemáticas de salud que más les afectan.

Por: Dr. Luis Alejandro Gómez – Coord. Académico de INNOS

¿Avanza la reforma a la salud por decreto? Este es el análisis

¿Avanza la reforma a la salud por decreto? Este es el análisis

El pasado 25 de abril, el gobierno nacional publicó para comentarios y observaciones, el proyecto de Decreto que adopta un nuevo modelo de atención en salud. Este proyecto de acto administrativo llega justo cuando está por reiniciar el debate del proyecto de Ley 312 (Senado) que propone una reforma estructural al sistema general de seguridad social en salud.

A continuación, resaltamos y analizamos los principales aspectos de este documento.

Proyecto de Decreto: “Modelo de Salud Preventivo, Predictivo y Resolutivo”

El proyecto de decreto tiene como objetivo adoptar, como política nacional, un nuevo modelo de salud basado en la prevención, la predicción y la resolución, fundamentado en el enfoque de Atención Primaria en Salud (APS) y orientado a garantizar el derecho a la salud. Su aplicación abarca todo el territorio nacional e involucra a entidades territoriales, EPS, IPS públicas, privadas y mixtas, ARL, proveedores de tecnología, IETS, INS, ADRES y demás actores del sistema. La iniciativa se apoya en principios clave como la accesibilidad, el primer contacto, la longitudinalidad, la integralidad, la coordinación, la interdisciplinariedad y la participación social. Esta política busca fortalecer la gobernanza territorial, la integración y coordinación de redes de servicios, y promover acciones intersectoriales que atiendan los determinantes sociales de la salud.

Disposiciones Generales y Objetivos del Modelo de Atención.

El Título I del decreto establece las disposiciones generales. En él se define el modelo como un esfuerzo integral que parte de la APS para lograr un servicio de salud preventivo, predictivo y resolutivo. Entre sus fundamentos se incluyen la accesibilidad y la coordinación, lo que se traduce en la garantía del derecho a la salud mediante el fortalecimiento de la gobernanza territorial y de redes de servicios de salud. También se enfatiza el trabajo colaborativo y la participación social como elementos fundamentales para la correcta implementación del modelo. Los pilares del proyecto abarcan aspectos de gobernabilidad y territorialización, el desarrollo de Redes Integrales e Integradas Territoriales de Salud (RIITS), la mejora en las condiciones laborales del personal de salud, la soberanía sanitaria y la gestión del conocimiento, junto con el fortalecimiento de la calidad y un sistema unificado de información en salud.

Pilares del Modelo y Estrategias de Implementación

El Título II se centra en los pilares del modelo, organizados en cinco secciones fundamentales:

  1. Gobernabilidad, Gobernanza y Territorialización

Esta sección contempla el papel central del Ministerio de Salud y de las entidades territoriales en la adopción, implementación y evaluación del nuevo modelo. Se establece una estructura de gobernanza a dos niveles:

  • Nivel Nacional: Liderado por el Ministerio de Salud y la Comisión Intersectorial de Salud Pública, encargados de la regulación y formulación de políticas.
  • Nivel Territorial: Constituido por Consejos Territoriales de Seguridad Social en Salud y Comités de Participación Comunitaria en Salud, enfocados en articular la participación social y la organización de los servicios de salud en base a una redefinición de territorios y microterritorios que considere determinantes sociales, culturales y ambientales.
  1. Redes Integrales e Integradas Territoriales de Salud (RIITS)

Este pilar organiza a los prestadores de salud (públicos, privados y mixtos) en redes estructuradas en dos niveles:

  • Nivel Primario: Representado por los Centros de Atención Primaria en Salud (CAPS), que reciben un impulso a través de inversiones en infraestructura, dotación y formalización del personal.
  • Nivel Complementario: Comprende IPS de mediana y alta complejidad, donde se promoverá la modernización y el fortalecimiento de especialidades. El Ministerio de Salud habilitará estas redes en un plazo de seis meses y se fortalecerá el sistema de referencia y contrarreferencia mediante Centros Reguladores de Urgencias (CRUE). Además, se busca la integración de programas de salud pública para abordar eventos o condiciones de interés.
  1. Trabajo Digno y Decente para el Personal de Salud

Con el fin de garantizar condiciones laborales justas, se prioriza la formalización progresiva del personal, sobre todo en el primer nivel de atención. Se introduce un modelo obligatorio de planificación del talento humano con perspectiva de género y diferencial, y se crea un Observatorio Nacional de Talento Humano en Salud que permita monitorear la disponibilidad, distribución y condiciones laborales. También se impulsa la estandarización de las ocupaciones en el sector y se desarrollan estrategias de fortalecimiento de competencias en APS, complementadas con programas específicos de salud mental y prevención de violencias dirigidos al personal sanitario.

  1. Soberanía Sanitaria y Gestión del Conocimiento

Este componente del modelo enfatiza la necesidad de impulsar la investigación y la producción local de tecnologías estratégicas en salud (TES). Se busca reforzar instituciones científicas nacionales y mixtas, tales como el INS, IETS, INVIMA, INC, y otros centros de referencia. Se plantea la creación de ecosistemas regionales de ciencia, tecnología e innovación en salud, así como estrategias para la transferencia y apropiación social del conocimiento, lo que permitirá consolidar la soberanía sanitaria.

  1. Calidad y Sistema Unificado de Información en Salud

La última sección aborda la mejora continua de la calidad asistencial a través de la actualización de estándares, los cuales incorporarán enfoques poblacionales, diferenciales y la participación social. Asimismo, se establece la integración de distintas fuentes de información (demográficas, epidemiológicas, clínicas, administrativas y financieras) en un Sistema Unificado de Información en Salud. Se implementa asimismo el Sistema Integrado de Información de Atención Primaria en Salud (SI-APS), orientado al registro, monitoreo y análisis de la operación de la APS.

Disposiciones Finales, Financiamiento y Transición

El Título III organiza las directrices finales del decreto. Entre los puntos claves, se destaca la necesidad de que las EPS se ajusten a una nueva organización territorial definida por el Ministerio, asegurando que el modelo responda a las realidades de las subregiones funcionales del país. El financiamiento provendrá de diversas fuentes: ADRES, el Sistema General de Participaciones, el Presupuesto General de la Nación, regalías, cooperación internacional y mecanismos como obras por impuestos. Además, se fortalecerán las facultades de inspección y control por parte de la Superintendencia Nacional de Salud, para asegurar la correcta implementación y operación de las redes y la participación social.

La transición a este nuevo modelo se establece como un proceso progresivo, con un plazo máximo de un año para la adaptación de todos los actores involucrados. Finalmente, el decreto deroga disposiciones normativas anteriores contrarias, en particular la Parte 11 del Decreto 780 de 2016, estableciendo así un marco normativo renovado y coherente para la política de salud.

Conclusión

El Proyecto de Decreto 2025 presenta un ambicioso e integral Modelo de Salud Preventivo, Predictivo y Resolutivo, que se propone transformar el sistema de salud del país. Al centrarse en la APS, el proyecto refuerza la importancia de la gobernanza territorial y la integración de redes, al mismo tiempo que impulsa la formación y condiciones dignas para el personal de salud, la soberanía sanitaria y la gestión del conocimiento. Esto, integrado a un sistema unificado de información y calidad, aspira a garantizar el derecho a la salud mediante estrategias que contemplen tanto la prevención como la respuesta oportuna a las necesidades sanitarias de la población.

Este nuevo marco normativo no solo promete modernizar la atención sanitaria, sino que también busca construir una estructura sólida, participativa y adaptada a los desafíos actuales y futuros, asegurando que todas las regiones del país puedan acceder a una salud de calidad, basada en principios éticos y de equidad.

Análisis.

Ante la dificultad para avanzar legislativamente, el Gobierno ha optado por un camino regulatorio alternativo: un decreto que reforma sustancialmente el Libro 2, Parte 11 del Decreto 780 de 2016, para adoptar el “Modelo de Salud Preventivo, Predictivo y Resolutivo”. Este movimiento normativo busca, de facto, implementar varios de los pilares del proyecto de ley sin pasar por el Congreso, utilizando las facultades de reglamentación derivadas de normas previas.

Asimismo, el decreto modifica la Ley 1438 de 2011, (artículos 12 a 16) que adopta la estrategia de Atención Primaria en Salud (APS) y se desarrollan los aspectos para su implementación, así como el fortalecimiento de los servicios de baja complejidad, los equipos básicos de salud y sus funciones.

Al comparar los elementos centrales del proyecto de Decreto con los del proyecto de Ley que está actualmente en discusión en el Congreso, se observan las siguientes diferencias y semejanzas:

 

Elemento Proyecto de Ley 312/2024 Proyecto de Decreto (PD) 2025
Enfoque Reforma estructural del sistema Desarrollo programático del modelo APS
Canal normativo Proyecto de Ley (Congreso) Decreto reglamentario (Ejecutivo)
Rol del Estado Dirección y operación central Rectoría y gobernanza territorial
Papel de EPS Elimina su rol financiero y organizador Se mantiene su existencia con ajustes territoriales
Redes de servicios Redes integrales estatales Redes integrales territoriales con actores mixtos
Financiamiento Fondos públicos centralizados Uso de fuentes diversas (ADRES, SGP, Regalías, etc.)
Participación Consejos regionales y comunitarios Instancias de gobernanza participativa
Tiempo de implementación Transición de 2 años Transición de 1 año para su entrada en vigencia.

 

En cuanto a los alcances y efectos normativos, este Decreto entraría sustituir, modificar y derogar varias normas vigentes como el Decreto 1599 de 2022, las Resoluciones 429 de 2016 y 2626 de 2019.  Para el desarrollo de la política que plantea el nuevo Decreto, deberá hacerse un ajuste a la Resolución 3280 de 2018.

Aunque el proyecto de Decreto intenta construir una narrativa renovada, al hablar de un modelo «preventivo, predictivo y resolutivo», no logra articular una base conceptual clara ni operacionalizar sus componentes. Asimismo, se distancia de una comprensión sólida de la Atención Primaria en Salud como estrategia organizadora del sistema de salud, y de los lineamientos tal como la conciben la OPS/OMS o los marcos latinoamericanos de Salud Colectiva, y esto puede derivar en incoherencias en la implementación territorial, ambigüedad en las responsabilidades institucionales y fragmentación en la comprensión de los actores locales.

El decreto menciona que el modelo se construye “desde el territorio”, pero no establece mecanismos concretos para la participación de los actores locales ni cómo se armoniza con los planes territoriales de salud ya existentes. No se explica en detalle cómo se integran las rutas de atención (RIAS) existentes, con las acciones preventivas y predictivas del nuevo modelo. Tampoco se explicita cómo se asegura la resolutividad del primer nivel de atención dentro de redes integradas, lo cual debería ser un propósito explícito, para fortalecer la capacidad de respuesta del nivel primario y aportar a la descongestión de los servicios de urgencias y de las instituciones de mediana y alta complejidad.

Aunque se plantean la atención interdisciplinaria y la participación comunitaria, no se definen nuevas competencias, perfiles, ni estrategias de formación o despliegue del talento humano en consonancia con el modelo.

Según lo publicó el gobierno, el Decreto no genera gastos adicionales ni implica apropiaciones presupuestales nuevas, porque está ajustado a los supuestos de crecimiento de ingresos del Marco Fiscal de Mediano Plazo. No obstante, hace falta mayor claridad sobre la forma en que se va a financiar lo referente a la modernización de infraestructura hospitalaria, formalización laboral del personal de salud, centros reguladores de urgencias y emergencias (CRUE) y funcionamiento de las RIITS; así como la creación de los Ecosistemas regionales de innovación en salud y otras disposiciones.

Es claro que toda política pública requiere recursos para su implementación adecuada y en este caso, el gobierno considera que con los recursos existentes se podrán sufragar los costos de la implementación de este nuevo modelo de atención, lo cual deja dudas sobre su aplicación real.

Aunque el gobierno confía en que no habrá gastos adicionales, se identifican 3 puntos críticos de análisis para su adecuada implementación:

  1. Las transformaciones que propone (infraestructura, talento humano, tecnología, participación, gobernanza territorial), no van acompañadas de una expansión presupuestal proporcional. En este punto es clave recordar que, aunque el MFMP da un marco general, no se especifican mecanismos de financiación para ítems críticos como:
  • Modernización de infraestructura hospitalaria (particularmente en zonas rurales y dispersas).
  • Formalización laboral del talento humano (incluidos promotores, auxiliares, equipos interdisciplinarios).
  • Funcionamiento y sostenibilidad de los CRUE y las RIITS.
  • Creación y operación de los ecosistemas regionales de innovación en salud.
  • Inversión en tecnologías predictivas y sistemas de información comunitarios.
  1. Riesgo de descentralización del gasto sin recursos adicionales

Si bien el decreto habla de “despliegue territorial”, no establece compromisos financieros específicos por parte del nivel nacional. Esto podría trasladar la carga de implementación a las entidades territoriales, muchas de los cuales no tienen capacidad técnica, financiera ni humana para asumirla. Adicionalmente la experiencia histórica muestra que este tipo de reformas terminan siendo asimétricas e inequitativas en su implementación si no hay cofinanciación o incentivos fiscales claros.

  1. Ausencia de una matriz de costos o cronograma financiero

No se presenta una estimación de inversión por fases, ni una matriz de costos por componente estratégico. Lo que debilita la evaluación ex ante de la viabilidad del modelo y puede dificultar su seguimiento desde una perspectiva

De igual manera, el proyecto de Decreto deja de lado asuntos urgentes como los que están poniendo en riesgo actualmente la prestación de servicios de salud esenciales, la accesibilidad y la integralidad de la atención en todo el territorio nacional. No aborda los problemas de desabastecimiento de medicamentos, ni resuelve las demoras en la atención de patologías crónicas y de alto costo, entre otros asuntos críticos, que son motivo de quejas y reclamos por parte de la ciudadanía. El Decreto no enfrenta ni resuelve la sostenibilidad del sistema que está hoy en el centro del debate público y es una de las mayores preocupaciones para la sociedad.

Preocupan también los procesos de coordinación intersectorial, la carga administrativa y de gestión que se asigna a los CAPS, el rol de las EPS en este nuevo modelo, que no desaparecen como fue planteado en el PL 312 sino que continúan asumiendo otras funciones y dejando todos los procesos de pago y gestión del gasto a la ADRES y a las Redes de servicios. En este sentido, el nuevo Decreto puede generar conflictos de competencias entre EPS y RIITS sobre sus roles de coordinación y en el flujo de recursos.

Sumado a lo anterior, la coexistencia del modelo de aseguramiento vigente definido desde la Ley 100 de 1993, con ajustes y reformas posteriores en Leyes, Decretos y Resoluciones; con este nuevo modelo de atención, genera dudas en cuanto a su implementación eficaz y a las nuevas controversias y problemáticas que puedan surgir en caso de entrar en vigor. Deja, igualmente, la sensación de que el gobierno busca imponer a como dé lugar, su idea de transformación al sistema de salud, por encima del poder Legislativo, lo cual le puede acarrear más conflictos y profundizar las diferencias que ya existen en el país.

A manera de conclusión, se observan varios aspectos a tener en cuenta:

El marco conceptual débil e impreciso. El decreto propone un modelo con ambición transformadora (preventivo, predictivo y resolutivo), pero no desarrolla con claridad los fundamentos conceptuales ni operativos de esos tres pilares. Se utiliza el lenguaje de la Atención Primaria en Salud (APS) renovada, pero sin consolidarla como estrategia rectora ni como estructura articuladora del sistema de salud. Existe confusión entre modelo y estrategia, y entre atributos de la APS y principios del sistema. Esto presenta el riesgo de ambigüedad conceptual que puede dificultar la implementación coherente, la evaluación de impacto y la apropiación por parte de los actores territoriales.

Inconsistencias operativas en el despliegue territorial. No se especifican los mecanismos para la participación incidente, ni la articulación efectiva con los planes territoriales de salud. No se definen claramente las relaciones funcionales entre actores (CRUE, redes, EPS, secretarías de salud, comunidad). Tampoco se presentan indicadores o instrumentos concretos para traducir el modelo en políticas locales adaptadas a los contextos socioculturales y epidemiológicos. Esto implica un riesgo de fragmentación entre niveles, verticalización de decisiones, implementación asimétrica e ineficaz.

Insuficiencia en la planeación financiera. El decreto afirma que no requiere apropiaciones nuevas, ya que se enmarca en el Marco Fiscal de Mediano Plazo. Sin embargo, no hay estimaciones de costos ni mecanismos específicos de financiación para aspectos clave como: Infraestructura hospitalaria, Formalización laboral, Operación de RIITS y CRUE, Ecosistemas regionales de innovación, se omite una matriz de costos o fases de inversión, lo que dificulta el monitoreo y el control fiscal. Como riesgo a estas falencias se puede presentar imposibilidad de implementación real, sobrecarga territorial, pérdida de credibilidad política y técnica.

Participación social e intersectorialidad. Si bien se reconocen como principios la participación social y la acción transectorial, no se desarrollan mecanismos formales para garantizar su incidencia real en la toma de decisiones. Tampoco se especifican las responsabilidades concretas de otros sectores en el abordaje de los determinantes sociales de la salud. Lo que puede derivar en la simulación de participación sin capacidad transformadora, y mantenimiento del aislamiento del sector salud frente a las políticas sociales integrales.

Finalmente, reiteramos desde INNOS la recomendación de abrir los canales de diálogo y concertación amplia sobre los cambios al sistema de salud. Contar con un modelo de atención claro y basado en la APS puede ser un aporte valioso para generar mayor claridad en el sistema de salud y tendría, en principio, el apoyo de varios sectores.  La mayoría de los actores consideran que deben hacerse ajustes al sistema, algunos de ellos en la ruta planteada por el PL 312 y también, de alguna forma, por este proyecto de Decreto. Sin embargo, ante la decisión de introducir los cambios por vía administrativa, se quedan por fuera otras opciones y las voces de academia, centros de pensamiento, territorios, pacientes, prestadores de servicios y demás actores claves del sistema; debilitando la concertación, afectando la legitimidad institucional y dando la espalda a la construcción participativa de las políticas públicas.