Minciencias lanza una nueva convocatoria a los actores de CTI del país, para responder a los desafíos de salud en situaciones de desastre.

Sep 22 2026

La convocatoria 001-2026 del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCiencias), denominada “Convocatoria de CTeI para la atención de desafíos en salud derivados de la situación de desastre”, representa una señal relevante sobre el papel que puede desempeñar la ciencia, la tecnología y la innovación frente a problemas públicos concretos. Abierta el 14 de septiembre de 2026, dispone de $109.000 millones provenientes del Fondo de Investigación en Salud (FIS) y está orientada específicamente a responder a las necesidades sanitarias derivadas del desastre ocurrido en agosto de 2026.

Más allá del volumen de recursos, el principal valor de esta convocatoria está en su enfoque misional, dado que no parte exclusivamente de una agenda definida por la oferta académica o por las capacidades previamente instaladas de los grupos de investigación, sino por problemas concretos y específicos de salud pública y con base en unas necesidades territoriales concretas que requieren conocimiento, innovación y desarrollo tecnológico. Esta orientación permite acercar la política de ciencia, tecnología e innovación a una de sus funciones públicas más importantes: contribuir a resolver problemas sociales complejos y generar capacidades que permanezcan en los territorios después de superada la emergencia.

Es altamente positivo que esta nueva convocatoria, la primera que publica el nuevo gobierno, se oriente a promover investigación, desarrollo tecnológico e innovación en salud como mecanismos para mitigar las afectaciones derivadas del desastre y ampliar la disponibilidad de conocimientos, tecnologías y soluciones para las poblaciones afectadas.

Este enfoque es particularmente pertinente en salud, como lo hemos planteado en todas las ediciones del Panorama de Innovación en Salud (PINNOS). En particular en la edición de 2025, desde este reporte se hacía un llamado a generar propuestas con orientación transectorial, para enfrentar los grandes desafíos de la salud. Recordemos que la edición del año anterior se enfocó en proponer respuestas a la aguda crisis del sistema de salud, que estaba en uno de sus momentos más complicados.

Por ello PINNOS 2025 se construyó desde el enfoque de las Políticas de Innovación Orientadas por Misiones (PIOM), basadas en objetivos ambiciosos y medibles, que promueven la colaboración, el aprendizaje y la acción intersectorial. El diseño de misiones para desarrollar por etapas para enfrentar los retos de la crisis del sistema de salud se complementó con soluciones estructurales y de largo plazo, articuladas con los tiempos del cambio de gobierno y la formulación del nuevo plan de desarrollo en 2026.

PINNOS presentó soluciones concretas para dar respuesta a la crisis (etapa 1) enfocando los recursos en: Gestión de prioridades en salud pública, garantía de acceso inmediato a la atención clínica, rescate financiero inteligente y soluciones inmediatas de interoperabilidad de sistemas de información.  En la etapa 2 PINNOS propone 8 misiones, que se sustentan en una visión de salud pública con enfoque territorial, así como la innovación para nuevos desafíos en salud pública, autocuidado y transición demográfica segura; entre otras.

La convocatoria 01-2026 de Minciencias reconoce que los desastres no generan únicamente daños físicos o interrupciones inmediatas de servicios; también pueden producir brotes de enfermedades transmisibles, deterioro de la salud mental, interrupción de tratamientos de enfermedades crónicas, exposición a contaminantes y nuevas barreras de acceso. Por ello, las respuestas científicas y tecnológicas requieren integrar disciplinas y actores que normalmente se encuentran separados.

En consecuencia, la convocatoria entiende esta complejidad y se construye mediante cuatro ejes temáticos:

  • Salud mental y rehabilitación.
  • Enfermedades transmisibles y brotes en contextos de desastre y albergues temporales.
  • Enfermedades no transmisibles y cáncer frentes a situaciones de desastre.
  • Salud ambiental frente al manejo de escombros y contaminación.

La amplitud de estas líneas es importante porque evita reducir la respuesta científica a la emergencia epidemiológica inmediata. Por ejemplo, incorporar las enfermedades crónicas y el cáncer permite reconocer que un desastre puede interrumpir tratamientos, controles y procesos de atención de largo plazo. Del mismo modo, incluir salud mental y rehabilitación introduce una perspectiva de recuperación que trasciende la fase estrictamente asistencial de la emergencia.

Hay dos modalidades para macroproyectos y proyectos en esta convocatoria. La modalidad 1 es para macroproyectos departamentales de gran impacto, que involucren mínimo 2 departamentos priorizados. Financia hasta 10.000 millones de pesos y hasta 5 macroproyectos con un plazo máximo de 48 meses.

En la modalidad 2 se financia proyectos territoriales de fortalecimiento local, con su ejecución en un departamento priorizado. El presupuesto des de hasta 5.900 millones de pesos, con un tope de 10 proyectos y hasta 24 meses de ejecución.

La convocatoria invita a presentar los macroproyectos y los proyectos con una evaluación previa de sus niveles de madurez tecnológica. De esta forma, los proyectos deben clasificarse en una de las siguientes categorías:

  • A: Investigación y desarrollo tecnológico en fase temprana (menor o igual a 5 en escala TRL)
  • B: Desarrollo tecnológico y validación de proyectos con replicabilidad territorial (TRL superior a 5)

Otro elemento particularmente positivo es que la convocatoria no plantea la investigación únicamente para los territorios afectados, sino que busca fortalecer capacidades en esos territorios.

Es muy valioso que el enfoque de la convocatoria sea misional y que además exista coherencia con lo propuesto en el informe PINNOS de 2025. Resaltamos la afinidad de los ejes temáticos de la convocatoria con las misiones propuestas para la etapa 1 y 2 del informe. También es interesante que Minciencias haya incluido el enfoque territorial, que es clave para superar los desafíos en salud pública y es una característica fundamental de las Políticas Orientadas por Misiones, que deben estar situadas en el contexto y articuladas con las necesidades de las regiones.

Los términos de referencia en la convocatoria priorizan cinco departamentos: Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío; mediante las dos modalidades descritas.  Dentro de los criterios de evaluación se asigna un peso considerable al enfoque territorial e impacto, incluyendo la afectación territorial, la cobertura de los departamentos priorizados y las alianzas locales o capacidades instaladas.

Esta arquitectura favorece una concepción de la innovación como ecosistema, y no exclusivamente como producción académica. El conocimiento científico adquiere mayor valor cuando puede conectarse con quienes conocen el territorio, quienes prestan servicios, quienes producen tecnologías y quienes representan a las comunidades afectadas.

Otro atributo destacable es que la convocatoria intenta evitar una separación rígida entre investigación básica, desarrollo tecnológico e innovación. Para ello incorpora los niveles de madurez tecnológica (TRL) y diferencia entre proyectos de investigación y desarrollo tecnológico en fases tempranas y proyectos de desarrollo tecnológico y validación de pilotos con posibilidades de replicabilidad territorial. La experiencia acumulada de PINNOS facilita la identificación de estos niveles de madurez tecnológica que aplica mediante diversas herramientas, desde sus primeras ediciones.

Este elemento es especialmente relevante para una política científica orientada por misiones. Si la misión es responder a un problema concreto de salud, la producción de artículos científicos no puede constituir el único resultado esperado. Es necesario generar evidencia, modelos de atención, herramientas, tecnologías, prototipos, pilotos y soluciones susceptibles de implementación y adaptación.

El desafío de largo plazo será convertir la financiación en capacidad permanente. Los términos de referencia incluyen condiciones favorables para conseguirlo. Será fundamental que los conocimientos y tecnologías desarrollados encuentren mecanismos de incorporación al sistema de salud, a las políticas territoriales, a los programas de gestión del riesgo y, cuando corresponda, al aparato productivo nacional.

En general, la convocatoria constituye una experiencia relevante de política pública porque conecta emergencia sanitaria, investigación, innovación, territorio, capacidades productivas y soberanía sanitaria dentro de una misma intervención. En este sentido constituye un cambio en sentido positivo en la orientación de la política pública de CTI sectorial, orientando recursos y capital humano para necesidades concretas de una región específica, con objetivos claramente definidos.

Desde INNOS valoramos de manera muy positiva esta nueva convocatoria, así como la nueva perspectiva que asume en el fomento a la CTI en salud en el país. Los proyectos que INNOS ha liderado desde sus inicios, han insistido en la necesidad de un cambio en el enfoque de las políticas de CTI en salud, que, de alguna manera, se pueden observar en esta convocatoria.

La experiencia de INNOS en la construcción del Panorama de Innovación en salud en el país, nos permite identificar múltiples soluciones en distintos grados de madurez, que pueden ser presentadas a esta convocatoria y que tienen el potencial real de contribuir con soluciones eficaces a las problemáticas actuales.

En síntesis, la convocatoria 01-2026 de Minciencias se orienta en el sentido correcto y aborda las necesidades específicas del territorio, derivadas de los efectos devastadores del sismo del 10 de agosto pasado; mediante un enfoque misional para proyectos y macroproyectos que apuntan al mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades más afectadas. Constituye así, un avance y una herramienta adecuada de Política Pública para estos territorios.

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